La crisis migratoria vivida en Ceuta el pasado jueves, con la entrada de unas 50.000 personas según el Gobierno español – 80.000 según las autoridades ceutíes—ha abierto un nuevo frente de confrontación política. Mientras Moncloa defiende que la magnitud de lo ocurrido era imposible de anticipar, desde el PP cuestionan la actuación del Ejecutivo de Pedro Sánchez y exigen responsabilidades.
La ministra portavoz del Gobierno español, Elma Saiz, aseguró este lunes que el Ejecutivo no contaba con ningún informe de inteligencia que advirtiera de una crisis migratoria de esas dimensiones. "De ninguna manera se preveía algo tan inédito", manifestó durante una entrevista en TVE, respondiendo a las informaciones publicadas horas antes por la Cadena SER en las que aseguraban que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) dio al Gobierno estatal “varios avisos” del riesgo de una entrada masiva en la ciudad autónoma.
"No hubo ningún informe que alertara de la magnitud de las cifras a las que se ha tenido que dar respuesta", insistió Saiz durante la entrevista. Preguntada por un posible fallo de los servicios de inteligencia, rechazó esa posibilidad e insistió en que “no se conocía la magnitud de lo que iba a suceder.
La ministra defendió además que la respuesta del Gobierno español fue igualmente "inédita" y subrayó que no habría sido posible sin la colaboración de Marruecos.
Moncloa también destacó el respaldo expresado este mismo lunes por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una carta dirigida a Pedro Sánchez. Según Saiz, la misiva destaca la gestión “eficaz” de las devoluciones a Marruecos y valora que el Estado español actuó “con decisión sin incrementar la pérdida de vidas”, además de plantear que la Unión Europea debe reforzar la vigilancia de sus fronteras exteriores.
Y frente a la postura del Gobierno español, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, puso este lunes en duda que desde el CNI no supieran de la “ocupación premeditada” de Ceuta. A juicio del líder de la oposición, lo ocurrido en la ciudad autónoma “no ha sido un incidente más” y dijo no creer que "una masa de 60.000 personas aproximándose a las costas haya pasado desapercibida" para los servicios de inteligencia.
Robles respalda al CNI
En paralelo, la ministra de Defensa, Margarita Robles, defendió el trabajo realizado por el CNI, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y de los servicios de información de la Policía y la Guardia Civil, quienes colaboran además con otros servicios de aliados extranjeros. A todos ellos les atribuyó un “trabajo excepcional” y evitó pronunciarse sobre si existieron avisos previos, alegando que no la van a “pillar en ningún tipo de discusión”.
Durante su visita al Cuarto Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM IV), con sede en la Base Aérea de Zaragoza, la ministra aseguró que tanto España como Marruecos no pueden “mirar para otro lado” ante una tragedia en la que, recordó, han perdido la vida casi un centenar de personas.
Robles aprovechó además para pedir al Gobierno marroquí que investigue “hasta el final” lo ocurrido en la frontera, al tiempo que consideró que quienes organizan o permiten estos movimientos deberían asumir responsabilidades.
La titular de Defensa insistió también en que "todo el mundo tiene que tener muy claro que la integridad territorial y la soberanía española no se tocan" y garantizó que el Ejército seguirá prestando apoyo a la Guardia Civil en la ciudad autónoma.
Albares destaca la cooperación con Rabat
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, destacó la cooperación con Rabat y aseguró que Marruecos mostró "desde el primer momento" una disposición "total e inmediata" para frenar el flujo migratorio y facilitar los retornos. Según explicó, "la inmensa mayoría de aquellos que entraron ya están de vuelta en Marruecos" en apenas 48 horas, algo que calificó de "inédito".
El ministro atribuyó parte de lo ocurrido a una intensa campaña de desinformación en redes sociales, la cual difundió la falsa idea de que la frontera española se había abierto tras una sentencia del Tribunal Supremo. También cargó contra lo que calificó de “internacional reaccionaria”, formada por algunos gobiernos europeos que, a su juicio, actuaron "con mucha rapidez" para "amplificar" y "difundir mentiras" sobre la situación en Ceuta
Preguntado sobre si falló el trabajo de los servicios de inteligencia españoles, Albares defendió que todos los ministerios y también los "canales diplomáticos" estuvieron "activados desde el primer momento". "Todos los ministerios han hecho todo lo que está en su mano", recalcó antes de avanzar que el Estado abordará lo sucedido con sus socios europeos en la reunión de ministros del Interior de la UE de hoy.