Una de las imágenes más surrealistas de La Vuelta 2026 la protagonizó Mikel Landa cuando una intensa granizada obligó a detener la tercera etapa. El ciclista del Euskaltel-Euskadi tuvo que abandonar momentáneamente la carretera y terminó refugiándose bajo el paraguas de un aficionado que seguía la carrera desde uno de los laterales del recorrido.
La escena, grabada por las personas que se encontraban en la zona, no tardó en difundirse por redes sociales y convertirse en una de las imágenes más comentadas de la jornada. Landa, completamente expuesto al temporal, encontró en el público una solución improvisada mientras el granizo cubría la carretera y hacía cada vez más complicada la continuación de la carrera.
El episodio se produjo cuando apenas quedaban 15,8 kilómetros para la meta de Font-Romeu, en una parte del recorrido en la que las condiciones meteorológicas empeoraron de forma repentina. La carretera llegó a quedar cubierta de blanco por la acumulación de granizo, haciendo imposible mantener la competición con normalidad.
Mikel Landa, protagonista inesperado de una escena viral
La imagen del corredor vasco bajo el paraguas se convirtió rápidamente en viral. Verle junto a los aficionados, antes de continuar, supuso algo inesperado para los asistentes, especialmente por la naturalidad con la que el aficionado terminó compartiendo su paraguas con uno de los corredores.. Además, el ciclista llegó más tarde al lugar donde se concentró buena parte del pelotón, un hotel a pie de carretera, después de haber quedado resguardado varios kilómetros atrás.
Pogacar, líder e inesperado 'guía' del pelotón
Mientras se intensificaba la tormenta, Tadej Pogacar fue uno de los primeros corredores en advertir de la necesidad de detener la carrera. El líder de La Vuelta, situado en las primeras posiciones del grupo, levantó una mano para alertar al resto de ciclistas de que las condiciones ya no permitían continuar.
El gesto fue seguido prácticamente de inmediato. La prioridad pasó a ser encontrar un lugar seguro donde refugiarse. La carretera, además, se encontraba cada vez más cubierta de granizo, lo que incrementaba el riesgo para los corredores.
Ante la intensidad de la tormenta, numerosos ciclistas comenzaron a buscar cobijo en edificios próximos a la carretera. Uno de los principales puntos de refugio fue el hotel IGESA Village Club Les Sorbiers, donde acabaron concentrándose cerca de 200 personas.
En concreto, 183 corredores llegaron a refugiarse en las instalaciones, donde los trabajadores del establecimiento reaccionaron rápidamente para atenderles mientras esperaban a que mejorasen las condiciones meteorológicas.
Los responsables del hotel facilitaron toallas y bebidas calientes a los ciclistas, muchos de ellos completamente empapados por la lluvia y el granizo. La hospitalidad del personal provocó posteriormente una avalancha de comentarios positivos y reseñas en Internet.
La granizada obliga a cancelar la tercera etapa
La tormenta no remitió lo suficiente como para recuperar la competición. La organización tuvo finalmente que cancelar la etapa cuando quedaban 15,8 kilómetros para llegar a Font-Romeu.
"Las condiciones meteorológicas, con lluvia y granizo cayendo con intensidad, han impedido que la tercera etapa de La Vuelta 2026 llegue a su final en Font-Romeu. Siendo la seguridad de los corredores la prioridad, la organización ha decidido anular la etapa", explicó la organización.
La tercera jornada, que había comenzado en Gruissan, quedó así sin ganador. Los tiempos registrados durante el recorrido tampoco se contabilizaron para la clasificación general, por lo que Tadej Pogacar mantuvo el maillot de líder.
La jornada había sido diseñada como el primer gran test en la montaña de esta edición, pero el temporal impidió que los favoritos pudieran disputar el tramo decisivo.
Una etapa marcada por el temporal
La tormenta también tuvo consecuencias para la retransmisión televisiva. RTVE perdió la señal durante buena parte del tramo final, precisamente cuando la situación meteorológica se volvió más complicada.