Gipuzkoa

Menos multas y más educación para cuidar las calles de Arrasate

La nueva ordenanza municipal, que está en fase de definición y posterior aprobación, contempla trabajos comunitarios, medidas para proteger el patrimonio y más espacios para garantizar la libertad de expresión.
Un barrendero se ocupa de mantener limpias las calles. / N.G.

El Ayuntamiento de Arrasate quiere cambiar la forma de abordar los comportamientos que ensucian o deterioran el espacio público. El borrador de la nueva Ordenanza de Limpieza y Convivencia, presentado a la ciudadanía este pasado martes en Kulturate, plantea un modelo basado en la prevención, la educación y la reparación de los daños, con alternativas a las sanciones exclusivamente económicas, como es el caso de los trabajos comunitarios.

El concejal de Obras, Servicios, Mantenimiento y Barrios, Kepa Urteaga, explicó que la propuesta busca superar el enfoque sancionador de la normativa en vigor y promover actitudes más responsables. “Mantener las calles limpias y cuidadas es responsabilidad de todos y todas, y para ello es imprescindible el compromiso diario de la ciudadanía”, indicó.

No limitarse a un sanción económica

Una de las novedades es aplicar medidas reparadoras y educativas según la gravedad de cada infracción, como trabajos comunitarios y actividades para que quienes causen daños se hagan cargo de sus actos.

“La ordenanza apuesta por la educación y la reparación de los daños, poniendo el acento en la concienciación ciudadana por encima del castigo”, insistió Urteaga. El objetivo es que las consecuencias no se limiten al pago de una multa, sino que contribuyan a subsanar lo ocurrido y evitar que estas conductas se repitan.

Proteger el patrimonio y espacios de libre expresión

La conservación de los edificios y elementos patrimoniales es otra de las cuestiones en las que pone el foco la futura norma. Urteaga advirtió, en este sentido, de que las pintadas pueden provocar daños difíciles de eliminar, especialmente en superficies de piedra e inmuebles históricos. Asimismo, el texto incide en la libertad de expresión y apuesta por ampliar los espacios habilitados para colocar carteles y pancartas, con el fin de que la ciudadanía y los colectivos dispongan de lugares adecuados para difundir sus mensajes sin deteriorar otros elementos del entorno urbano.

Excrementos y orines de perros

El documento también recoge normas básicas de higiene y civismo relacionadas con la tenencia de animales en la vía pública. Entre ellas, establece la obligación de recoger los excrementos de los perros, depositarlos en una bolsa cerrada y tirarla al contenedor correspondiente, así como echar agua para diluir la orina cuando el animal miccione en fachadas, portales y otros espacios similares.

Sustituir a la 'Ordenanza Mordaza'

Con esta nueva ordenanza se pretende sustituir la normativa vigente desde 2016, aprobada por el anterior Gobierno municipal y criticada por algunos sectores por las restricciones a la colocación de carteles y pancartas, que llevaron a calificarla de 'Ordenanza Mordaza'. El Consistorio trabaja ahora en la puesta en marcha de un modelo que priorice el civismo y la responsabilidad compartida en el cuidado y la limpieza de los espacios públicos.

El borrador, que se ha enriquecido con las aportaciones ciudadanas, seguirá perfilándose antes de someterse al visto bueno inicial del Pleno. Después, se abrirá un periodo de alegaciones previo a su aprobación definitiva. El Ayuntamiento prevé que la tramitación concluya en diciembre.

22/10/2026