La consejera vasca de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha defendido este miércoles que "la primera obligación del Estado no es repartir" a los menores extranjeros de Ceuta entre las autonomías, sino "agotar las vías administrativas para que los menores vuelvan con sus familias".
Melgosa se ha referido en declaraciones a los periodistas en Vitoria-Gasteiz a la situación de los menores extranjeros sin acompañamiento familiar que permanecen en Ceuta tras la reciente llegada masiva de migrantes desde Marruecos a la ciudad autónoma.
"No nos parece razonable que la primera respuesta sea trasladar a estos menores fuera de su familia y de su entorno a mil de kilómetros de distancia", ha señalado la consejera vasca, que cree que antes de repartirlos entre las comunidades "se debería acreditar clara y efectivamente que se han agotado todas las vías para localizar a sus familias" para lograr "una reunificación cuando sea posible".
"La primera obligación del Estado no es repartir menores, es ejercer plenamente la responsabilidad que le corresponde y por lo tanto agotar las vías para que vuelvan con sus familias", ha recalcado Melgosa.
Euskadi pide respeto a sus competencias
Preguntada por la disposición de Euskadi a acoger a algunos de estos menores de Ceuta, la consejera ha recordado que la CAV tiene en este momento "a más numero de menores de lo que tendría que tener" y ha advertido de que cualquier derivación de menores debe acordarse son las instituciones vascas.
Ha reclamado en este sentido una relación "leal y planificada y con respeto competencial: no puede haber decisiones unilaterales, ni hechos consumados sin tener en cuenta a las instituciones competentes". Euskadi "lleva años demostrando con hechos su compromiso" con la protección a la infancia y con un "política migratoria, ordenada segura y regular", ha añadido Melgosa, que ha vuelto a pedir al Gobierno central un plan estructural de migración y no solo medidas centradas en los menores no acompañados.