En un escenario dominado por la sobreinformación y el ruido digital, Marcos Vázquez propone una vuelta a la humildad intelectual y al rigor en la toma de decisiones. Entrevistado en Las mañanas de Onda Vasca, el experto en nutrición y fitness ha advertido sobre los peligros de la "infoxicación", la intoxicación generada por el exceso de datos e información, señalando que, lejos de otorgar criterio, a menudo genera confusión y cinismo. Para Vázquez, la clave de una mente sana reside en la capacidad de cuestionar las propias creencias, asegurando de forma contundente que "si alguien no ha cambiado de opinión en nada en los últimos cinco años, es que no ha aprendido nada". Una flexibilidad que, lejos de entenderse como una debilidad, es una fortaleza que permite ajustar nuestras certezas a la nueva evidencia disponible.
El autor de Sabia Mente establece una distinción fundamental entre la acumulación de datos y la verdadera sabiduría. Mientras que la inteligencia se enfoca en la capacidad de alcanzar objetivos, la sabiduría se encarga de discernir qué metas merecen realmente la pena. Vázquez alerta sobre el consumo de lo que denomina "información ultraprocesada" -contenidos rápidos y emocionales en redes sociales- que deriva en una suerte de "diabetes intelectual". Para contrarrestar este fenómeno, aboga por un pensamiento probabilístico: "En vez de pensar verdad o mentira, pensemos en escala de grises y en porcentajes de probabilidades". Según el divulgador, la realidad rara vez es blanca o negra, y madurar implica aceptar los matices de la escala de grises.
Mentalidad y salud física guardan una profunda conexión, ya que nuestras expectativas influyen directamente en la longevidad y el bienestar. Vázquez explica que las creencias negativas sobre el envejecimiento pueden elevar los niveles de cortisol e inflamación, acelerando el deterioro biológico. Asimismo, destaca que la mente suele actuar como un limitador preventivo: "Nuestro cerebro nos genera la sensación de fatiga mucho antes de la fatiga real". En este sentido, el experto apunta a que, aunque la mayoría de las personas pecan por defecto en su actividad física debido a esta autolimitación mental, es necesario encontrar un equilibrio basado en el propósito y la curiosidad constante para vivir una vida más plena.