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La población de Euskadi puntúa con un 7,3 su satisfacción con la vida en general en 2025 en una escala de cero a diez, lo que supone una décima menos que en 2024. La satisfacción es más alta entre quienes consideran que su salud es "muy buena" o para quienes llegan "con facilidad a fin de mes", según datos elaborados por el Instituto Vasco de Estadística, Eustat.
Los datos corresponden a la Encuesta de Bienestar Personal, que ofrece información detallada sobre la percepción del bienestar de la población de 16 y más años residente en viviendas familiares de Euskadi, a través de una serie de preguntas que miden aspectos de la calidad de vida diferentes de la dimensión material.
La satisfacción con la vida más alta se observa entre las personas que consideran que su salud es muy buena (8,2), frente a quienes declaran que su salud es mala o muy mala, que muestran la puntuación más baja (5,0).
Junto a ello, manifiestan mayor satisfacción con la vida aquellas personas que llegan con "facilidad a fin de mes" (7,8), frente a los que llegan con dificultad (6,6). En cuanto a la actividad laboral, las personas ocupadas ofrecen la puntuación más alta (7,5) y las personas paradas, la más baja (6,5).
Según el tipo de familia, las parejas con algún hijo presentan la puntuación más elevada (7,5 puntos), seguidas de las parejas sin descendencia (7,4), mientras que las familias monoparentales registran la puntuación más baja (6,9 puntos).
En este indicador se aprecia la valoración más alta entre las personas jóvenes, de entre 16 y los 24 años (7,7), y la más baja entre las de 50 a 64 años (7,1). En general, los hombres y las mujeres valoran su satisfacción con la vida con la misma puntuación, con un 7,3.
TERRITORIOS HISTÓRICOS
Por territorio de residencia, Gipuzkoa registra la puntuación más elevada (7,4 puntos), seguida de Araba(7,3) y de Bizkaia (7,2), según ha indicado el organismo estadístico.
La consideración de que la vida de cada cual merece la pena presenta una puntuación promedio de 7,6 en 2025, ligeramente inferior a la de 2024, que fue de 7,7. No obstante, este indicador ofrece mejores resultados a medida que mejora la percepción de la salud y se observa una diferencia notable entre las personas que consideran su salud como muy buena (8,4) y las que la perciben como mala o muy mala (5,9).
Lo mismo ocurre con respecto a la situación económica, de tal modo que según va aumentado la capacidad para llegar a fin de mes mayor es la valoración de la vida y las personas que llegan a fin de mes con facilidad presentan una valoración de la vida de 8,0 puntos, frente a 7,1 entre quienes llegan con dificultad.
Por tipo de familia, las parejas, con o sin descendencia, presentan la valoración más elevada (7,8). Las familias unipersonales, las monoparentales y las de otro tipo registran la puntuación más baja (7,4 puntos).
ACTIVIDAD ECONÓMICA
En cuanto a la actividad, las personas ocupadas son las que valoran más la vida (7,7), seguidas por las inactivas (7,6), mientras que las paradas son las que menos (6,9). El valor del indicador tiende a descender con la edad, y las personas entre los 16 y los 24 años muestran la puntuación más alta (7,9) y las personas de 50 a 64 años la puntuación más baja (7,5).
En términos generales, apenas se observan diferencias en la valoración de la vida propia según el sexo: las mujeres registran una puntuación media de 7,7 puntos y los hombres de 7,6. Las diferencias por territorio de residencia son igualmente reducidas, con una valoración de 7,7 puntos en Gipuzkoa y Araba y de 7,6 puntos en Bizkaia.
Las relaciones personales, uno de los aspectos más valorados, alcanzan una puntuación de 7,4 en 2025, frente a los 7,5 registrados en 2024 y llegan a su máximo entre las personas que consideran su salud como muy buena (7,7) y su mínimo en las personas que la perciben como mala o muy mala (6,6).
Por otro lado, la satisfacción con la vivienda y el entorno alcanza una puntuación media de 7,0 puntos y las personas que consideran su salud como muy buena son las más satisfechas (7,5), frente a las que la perciben como mala o muy mala (6,4 puntos).
Estas mismas valoraciones se dan con respecto a la situación económica; las personas que llegan con facilidad a fin de mes valoran su satisfacción con 7,5 puntos, frente a los 6,4 de las que llegan con dificultad. Según el tipo de familia, las parejas sin descendencia presentan la puntuación más elevada (7,2 puntos), seguidas de las que sí tienen algún hijo o hija (7,1), mientras que las familias monoparentales registran la más baja (6,8).
En este indicador, los hombres muestran más satisfacción que las mujeres (7,1 frente a 6,9) y en función de la edad, las personas de 65 y más años son las que muestran mayor satisfacción (7,2), frente a las de entre 35 y 49 años que tienen la valoración más baja (6,9).
La satisfacción con la economía doméstica ha pasado de 7,0 puntos en 2024, a 6,9 en 2025, mientras que en el plano de la actividad, las personas ocupadas y las inactivas son las que muestran más satisfacción con su economía (7,0) y las personas paradas, las que menos (5,5).
El indicador de la confianza en las personas desciende en una décima, situándose en 6,4 en 2025 y por territorio histórico, Gipuzkoa presenta la puntuación más elevada (6,5 puntos), seguida de Araba y Bizkaia (6,3).
El indicador de estado de ánimo, que mide el bienestar emocional y psicológico de la población, ha pasado de 6,5 en 2024 a 6,3 en 2025 y continúa aprobando, aunque se sitúa entre los indicadores con menor valoración media.
CONFIANZA EN LOS PODERES PÚBLICOS
La confianza en los poderes públicos alcanza una puntuación media de 4,1 puntos en 2025, frente a los 4,5 puntos registrados en 2024 y sigue siendo el indicador con la valoración más reducida de los nueve analizados y el único que no alcanza el aprobado.
Las diferencias más importantes se observan según el lugar de nacimiento, de modo que las personas nacidas en el extranjero presentan la puntuación más elevada (5,4 puntos), siendo el único grupo que supera los cinco puntos.
Por territorios históricos en Euskadi, las personas nacidas en Araba registran la puntuación más baja (3,8 puntos), mientras que si se analiza la residencia, en Bizkaia se observa la puntuación más alta (4,2), seguida de Araba y Gipuzkoa (4,0).
Las mujeres tienen una confianza en los poderes públicos ligeramente mayor que los hombres (4,2 frente a 4,0), las personas que consideran que su salud es muy buena presentan la puntuación más elevada (4,4 puntos), mientras que las personas con mala o muy mala salud registran la más baja (3,6). Según la capacidad para llegar a fin de mes, las personas que llegan con facilidad presentan una confianza de 4,4 puntos, frente a 3,8 entre quienes llegan con dificultad, mientras que atendiendo a la relación con la actividad, las personas inactivas presentan la valoración más elevada (4,3 puntos), seguidas de las paradas (4,2) y de las ocupadas (4,0). Las personas de 65 y más años presentan la valoración más elevada según la edad (4,3 puntos), seguidas de las de 16 a 24 años (4,2).