Polideportivo

Los vampiros visitan a Pogacar y Vingegaard

El esloveno y el danés fueron despertados de madrugada por agentes de la ITA para realizar un control antidopaje
Tadej Pogacar antes de la salida de la etapa de este domingo. / Efe

Después de los fastos, el jolgorio y la celebración en la cima de Le Markstein, donde el público se movilizó en masa, con los ciclistas aún con la sonrisa en el rostro por el entusiasmo que percibieron, el Tour se fue a dormir henchido de satisfacción.

Tadej Pogacar, vencedor, líder perpetuo, festejó su cuarta victoria con la suficiencia de siempre después de la apuesta de Jonas Vingegaard, que se quedó corto. Fue cuarto. Ellos dos han dominado la Grande Boucle desde 2020.

Son los máximos exponentes de esta era en la carrera francesa. En Le Markstein fue tercero Paul Seixas, la gran esperanza francesa para ser rey del Tour en el futuro tras cuatro décadas sin campeón desde Bernard Hinault. Apenas 19 años y superó al danés. Entre medias se intercaló Isaac del Toro, el alumno aventajado de Pogacar.

Ambos se abrazaron tras ser primero y segundo, respectivamente. Mauro Gianetti, patrón del UAE, se fundió en un abrazo con ellos. Era media tarde y en el Tour resonaban los ecos de los aplausos y los ánimos.

Nada hacía presagiar lo que ocurriría horas más tarde después de que el pelotón se metiera en la cama para reponer fuerzas con la intención de reponer el organismo para afrontar una de las jornadas más duras del Tour.

En plena madrugada

El personal antidopaje de la ITA decidió entrar en acción por la puerta de la madrugada, mientras los ciclistas dormían. Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard fueron los objetivos, según adelantó Le Parisien.

El esloveno fue despertado a las 5.00 horas de la madrugada, mientras que el danés había sido despertado a las 2.00 horas, según revelaron los propios ciclistas en la salida Champagnole, en el macizo del Jura. El amanercer fue convulso en el Tour.

Los dos primeros de la general aseguraron que tuvieron problemas para volver a dormir tras ser despertados y el esloveno aseguró que se pasó el resto de la noche escuchando música.

"Alguien llamó a mi puerta a las dos de la mañana. Me sorprende mucho, está bien que hagan pruebas, pero cuando afectan al sueño y al rendimiento... He tardado 40 minutos en regresar a la habitación; no es la mejor noche, pero estoy bien. Forma parte de esto", expuso el danés, cuyo equipo, el Visma, dio por bueno el control si sirve para mejorar la imagen del ciclismo, duramente afectado por el dopaje hace unos años

Jonas Vingegaard, antes de emprender la marcha. Efe

El líder, por su parte, aseguró que sólo ha dormido cuatro horas porque suele acostarse tarde, lo que le ha provocado "un problema".

"Pero, bueno, he pasado una mañana agradable. No me podía volver a dormir, así que he estado tranquilo, escuchando clásicos de Eminem y me he preparado varios cafés. Como he abusado de la cafeína, estoy listo para atacar el día", argumentó el ciclista del UAE, en buena posición para sumar su quinto Tour "pero no es agradable ser despertado en medio de un dulce sueño", agregó.

Los controles antidopaje durante la madrugada están permitidos en Francia en virtud de un decreto adoptado en 2016, entre las 23.00 y las 6.00 horas, siempre que "existan, contra ese deportista, sospechas graves y concomitantes" de que puede "hacer desaparecer pruebas" de dopaje. Los vampiros asoman en el Tour.

20/07/2026