Del breakdance a la fábrica, los robots humanoides de los Juegos de Pekín mostraron este martes un repertorio que combina habilidades cada vez más vistosas con otras bastante menos espectaculares, pero más importantes para su futuro fuera de las pistas.
La penúltima jornada mezcló relevos, salto de altura, tira y afloja, baile y tenis de mesa con pruebas que llevaron a las máquinas a reponer productos en un supermercado o montar componentes en una línea industrial.
La competición encara así su recta final entre el espectáculo que llama la atención en las redes sociales del país y el objetivo que China quiere impulsar más allá de las medallas: acelerar el salto de los humanoides de los laboratorios a aplicaciones reales.
Sin testigo y sobre la cabeza
Los relevos de 4x100 metros prescindieron precisamente del testigo: el cambio se completa cuando los cuerpos de los dos robots se solapan dentro de una zona delimitada.
De los 22 equipos inscritos, solo Tiangong consiguió completar una carrera válida y se llevó el oro con un tiempo de 2 minutos y 20,79 segundos.
Más ritmo tuvo el breakdance, con robots capaces de girar sobre la cabeza y apoyarse sobre las manos, y otros que parecían haber preparado la competición repasando algunas de las actuaciones olímpicas más recordadas por razones distintas a las medallas. B-BOT Lu Xiaoming terminó imponiéndose en la final por 13-0.
Tianzhuo ganó además el salto de altura parado con una marca de 3,40 metros, mientras que el tira y afloja, disputado por parejas de robots, dejó triunfos de Xingzhe Taishan en la categoría ligera y Tiangong en la pesada.
En tenis de mesa, disputado de forma completamente autónoma y sin control remoto, el equipo conjunto de la Universidad de Pekín y el Instituto de Inteligencia Artificial de Pekín (PKU-BAAI) se llevó el oro tras imponerse por 2-0 al HKU SMASH de la Universidad de Hong Kong, con parciales de 11-0 y 11-7.
A pocos metros de las pistas, otros robots afrontaban tareas menos vistosas, pero más cercanas al trabajo para el que algún día podrían ser utilizados.
En el escenario de supermercado, las máquinas tuvieron que localizar productos de acuerdo con un pedido, reponer estanterías y devolver a su sitio artículos mal colocados, mientras que en el industrial debían transportar materiales y montar componentes en una línea de producción.
Las pruebas muestran también la distancia entre una demostración en un entorno preparado y su aplicación cotidiana: frente a la velocidad que alcanzan ya en las pistas, en el supermercado y la fábrica los robots avanzan con mucha más lentitud y todavía necesitan varios intentos para ejecutar algunos movimientos de precisión con las manos. Los escenarios de aplicación representan 21 de las 51 pruebas de esta edición, una apuesta de la organización por desplazar el foco desde las capacidades deportivas hacia posibles usos comerciales.
El asunto llegó este martes incluso a la rueda de prensa del Ministerio de Exteriores chino. Su portavoz Lin Jian afirmó hoy que, más allá de las competiciones, merece "aún más atención" que los humanoides estén acelerando su paso "de los laboratorios a la industrialización".
Lin citó aplicaciones que van desde clasificar paquetes y ensamblar componentes hasta atender a personas mayores, una perspectiva todavía alejada de lo que muestran muchas de las máquinas sobre el terreno. Entre robots que bailan, saltan o juegan al tenis de mesa, la pregunta que queda fuera de la pista es precisamente esa: cuánto de lo que funciona en un escenario preparado para una competición está listo para hacerlo también en un supermercado, una fábrica o un hogar reales.
Récord de Bolt
El robot humanoide 'Tiangong Ultra' completó la prueba de los 100 metros planos en solo 9,39 segundos, superando así el récord mundial humano de 9,58 segundos que ostenta el jamaicano Usain Bolt.
El protagonista de la hazaña cruzó la meta en primer lugar con una ventaja de un cuerpo de distancia, superando no solo los 9,58 segundos que el atleta Bolt estableció en el Campeonato Mundial de Atletismo de Berlín en 2009, sino también su propia marca de 21,50 segundos, con la que había fijado el récord de la anterior edición de los juegos.
En la misma serie compitieron los robots 'Shandian' (relámpago en mandarín), de la tecnológica Honor, que se clasificó segundo con 9,47 segundos, y el de la china Unitree â la empresa de robótica que este miércoles protagonizó una anticipada salida a bolsa â, tercero con 12,41 segundos. En videos compartidos en redes y medios chinos se puede ver cómo tras el disparo de salida, los tres robots humanoides salieron disparados de sus posiciones y 'Tiangong' se mantuvo codo a codo durante la mayor parte de la carrera con 'Shandian', aunque consiguió sobrepasarlo.