Los fondos de pensiones perderán 74.000 millones de ahorro a largo plazo hasta 2040 si no se incluyen “nuevos incentivos” o se revierten las limitaciones actuales a las aportaciones, según la patronal del sector. Por ello, la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco) ha señalado que los planes de pensiones individuales y los fondos de inversión deberían estar incluidos entre los productos de la etiqueta y de la Cuenta de Ahorro e Inversión (CAI) europea en España.
El director de Estudios y Estadísticas de Inverco, José Luis Manrique, advirtió de que todavía faltan por definir las características de la CAI, así como sus ventajas fiscales, y se mostró a favor del formato etiqueta ‘Finance Europe’, más sencillo, transparente y más barato para el inversor minorista que el formato cuenta de ahorro. Fuentes del ministerio de Economía indicaron que, tras finalizar el período de consulta pública sobre la CAI, “se están estudiando las opciones de diseño con el objetivo de que sea un producto sencillo y atractivo”, sin que se pronunciaran sobre cuándo está previsto que este producto de ahorro esté operativo. Para Manrique, la inclusión de los planes de pensiones individuales ayudaría a revertir en parte la regresión anual de aportaciones de este vehículo de ahorro inversión desde la ‘reforma Escrivá’ de 2021, por la que han dejado de canalizarse unos 12.500 millones de euros en el último lustro a los planes individuales.
En su opinión, esa reforma no consiguió, con la disminución de las aportaciones anuales máximas a los fondos individuales a 1.500 euros, fomentar su canalización hacia los fondos de empleo, principalmente porque la legislación no exige que en la negociación colectiva se incorpore al menos la obligación de negociar un plan de pensiones para los empleados, como sí ocurre con otras cuestiones. Así, ha considerado que los 2.500 millones anuales “perdidos” para los fondos de pensiones individuales desde ese fecha “se han destinado mayoritariamente a consumo y algo a fondos de inversión”.
El director de Estudios de Inverco reclamó que se restituya el límite de 8.000 euros anuales de aportación para los fondos de pensiones individuales, o, al menos, que se sitúe en 5.000 euros, como en Euskadi. Sin embargo, destacó que el patrimonio gestionado por los fondos de pensiones individuales ha superado los 100.000 millones en mayo, un récord histórico, debido a la revalorización de los activos por el buen momento de los mercados financieros.
También se refirió al escaso desarrollo de los fondos de pensiones de empleo simplificados –hay medio centenar registrado– desde que empezaron a funcionar a finales de 2023, que acumulan un patrimonio ligeramente superior a 800 millones de euros. Para los planes de pensiones de empleo, Manrique se mostró a favor de establecer un modelo de adscripción automático como el existente en el Reino Unido, por el que la empresa realiza las aportaciones a favor de los trabajadores.
Sin embargo, desde el ministerio de la Seguridad Social creen que la reforma legislativa, de 2022, por la que se crean los planes de pensiones de empleo simplificados (PPES), ha impulsado los planes de pensiones de empleo al aumentar en 1,33 millones el número de partícipes, hasta 3,24 millones. Así, el patrimonio total de los PPES se eleva a 820 millones al cierre del primer trimestre de 2026.