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Los fabricantes europeos de camiones han instado a los responsables políticos europeos y nacionales a cerrar "urgentemente" la brecha entre las condiciones necesarias para impulsar la transición energética de los vehículos pesados y el "alarmante" retraso en su implantación, al tiempo que han pedido ajustar el calendario de cumplimiento de las normas de CO₂ para 2030.
En una comparecencia conjunta, los consejeros delegados de los siete principales fabricantes europeos de camiones y autobuses advirtieron este lunes, en la IAA Transportation de Hannover, que la transición de Europa hacia los vehículos pesados de cero emisiones sigue viéndose "frenada".
Transición "frenada"
Los fabricantes han apuntado que mantienen su firme compromiso con los ambiciosos objetivos de reducción de CO₂ de la UE. "Tras años de inversiones, hoy se dispone de una gama completa de vehículos de cero emisiones competitivos para todos los usos principales", han afirmado.
Sin embargo, han advertido de que las condiciones que necesitan los operadores de transporte para adoptar estos vehículos a gran escala y operarlos de forma competitiva están "al menos tres años por detrás" y aún no se desarrollan con la suficiente rapidez.
"La persistente baja cuota de mercado de los vehículos de cero emisiones y la adopción muy desigual en toda Europa son claros indicios de ello", han explicado.
Actualmente, solo el 2,4% de los camiones pesados nuevos matriculados en Europa son de cero emisiones. Sin embargo, en los principales mercados de camiones, como Polonia, Italia y el Estado español el porcentaje sigue estando muy por debajo del 1%. Incluso en Alemania y Francia, los dos mayores mercados de camiones de Europa, se sitúa en tan solo el 4,3% y el 2,4%, respectivamente.
A tan solo 45 meses de la entrada en vigor de los objetivos de CO₂ para 2030, la brecha entre la adopción actual del mercado y el ritmo de transición hacia ese año sigue siendo considerable. Para cerrar esta brecha, es necesario que los camiones de cero emisiones resulten económicamente viables para los operadores de transporte, lo que depende de la disponibilidad de puntos de recarga y acceso a la red eléctrica, los costes energéticos, los peajes basados en las emisiones de CO₂ y un marco político de apoyo coherente.
En esta línea, han argumentado que la mayoría de las condiciones que determinan si los operadores pueden realizar la transición deben ser creadas por agentes ajenos a los fabricantes.
"Estamos plenamente comprometidos con el transporte sostenible: se han realizado las inversiones necesarias y hoy en día existe una amplia gama de vehículos libres de CO₂. Sin embargo, su viabilidad comercial a gran escala también depende del ecosistema en general, que claramente se encuentra retrasado y aún no se desarrolla con la suficiente rapidez", ha resumido la presidenta de la división de vehículos comerciales de ACEA y consejera delegada de Daimler Truck, Karim Radström.