Actualizado hace 8 minutos
Los cambios de movilidad introducidos especialmente en Araba ibilbidea y Belorrieta han hecho saltar chispas en Aretxabaleta. El grupo municipal del PNV cuestiona unas actuaciones que, según sostiene, están generando problemas de circulación, dudas sobre la seguridad y cierto malestar entre la ciudadanía, una percepción que también se ha podido comprobar a pie de calle. A las críticas de los jeltzales no ha tardado en responder el Gobierno municipal de EH Bildu, que defiende el carácter "provisional" de las medidas, vinculadas al Plan de Movilidad, y sostiene que serán los datos y las aportaciones ciudadanas los que determinen su configuración definitiva.
Desde el PNV consideran que algunas de las modificaciones puestas en marcha en las últimas semanas han generado “dificultades en la circulación, incertidumbre y problemas de seguridad”. Entre las actuaciones que no comparten se encuentran las aplicadas en Araba ibilbidea, donde ponen el foco tanto en la creación de nuevas plazas de aparcamiento como en las modificaciones de los recorridos y sentidos de circulación. A su juicio, la avenida se ha convertido en un espacio "con más obstáculos, sin que se haya ganado superficie para los peatones". También insiste en que algunas de las modificaciones han aumentado “de manera considerable la distancia y el tiempo necesarios para realizar algunos desplazamientos, llegando en determinados casos a casi duplicarlos”.
"Una movilidad con rigor, bien planificada y consensuada"
“Las decisiones sobre movilidad deben servir para mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas, no para generar más dudas, problemas de circulación o situaciones de riesgo”, señalan los jeltzales, que reclaman una movilidad “con rigor, bien planificada y consensuada”. Por ello, muestran sus reservas ante el hecho de que las decisiones se hayan tomado “sin un contraste suficiente” con la ciudadanía. La formación jeltzale reclama además revisar las actuaciones y evaluar sus efectos, especialmente en lo relativo a la señalización, la accesibilidad y la seguridad.
Ante esta situación, la formación jeltzale solicita al Gobierno municipal que realice una valoración de los cambios implantados y que abra un proceso de escucha con la ciudadanía "para analizar su funcionamiento y adoptar las mejoras necesarias". “Una movilidad sostenible no se construye únicamente con cambios sobre el papel. Se construye con planificación, diálogo y soluciones que funcionen para todas las personas que viven y transitan por Aretxabaleta”, sentencia el PNV.
Araba ibilbidea, Belorrieta y paso de cebra junto a Basabeazpi
Por su parte, el Gobierno municipal subraya que las actuaciones son provisionales y las enmarca en el Plan de Movilidad. Según explica, “no requieren una obra civil de calado” y se han planteado para comprobar, con “datos reales”, si cumplen los objetivos previstos y poder introducir ajustes antes de establecer una solución definitiva. Añade que “no responden a una decisión aislada”, sino a un proceso participativo desarrollado durante la elaboración del citado plan.
En ese proceso, tal y como enumera, participaron grupos políticos municipales, personas mayores, comerciantes y otros colectivos, además de 90 grupos escolares. Las propuestas resultantes fueron posteriormente "contrastadas con la ciudadanía" mediante una encuesta digital en la que participaron 250 personas. Fruto de ese proceso se identificaron cuatro puntos “prioritarios” en los que, según EH Bildu, “la velocidad y el volumen del tráfico rodado comprometían la seguridad de las personas”.
Uno de ellos es el cruce de la farmacia, donde confluyen tres pasos de cebra con un elevado tránsito peatonal. Por este punto circulan cerca de 3.000 vehículos al día. Otro de los puntos de intervención es el paso de cebra situado junto a la ikastola Basabeazpi, utilizado habitualmente por peatones, niñas, niños y bicicletas. Según los datos recogidos en el diagnóstido de movilidad, alrededor de 2.400 vehículos circulan diariamente por este tramo y se" habían recibido quejas relacionadas con la seguridad del paso", precisa EH Bildu.
El tercer ámbito es Araba ibilbidea en su conjunto, un tramo recto y ancho en el que los vehículos podían alcanzar velocidades elevadas. El estudio realizado durante la elaboración del plan constató que, en algunos puntos, el 80% de los vehículos circulaba por encima de los 30 kilómetros por hora. El cuarto punto se encuentra en Belorrieta, a la altura de Pausoka. También en este caso se trata de una calle recta y ancha, donde la configuración de la vía y la inercia de la subida desde Errekabarren favorecían velocidades superiores a las deseadas. En este tramo, el 40% de los vehículos superaba los 30 kilómetros por hora.
El Gobierno municipal recuerda que la velocidad tiene "una incidencia directa en la gravedad de los atropellos". Según el dato utilizado en el diagnóstico, la probabilidad de que un atropello resulte mortal "ronda el 5% cuando el vehículo circula a 30 km/h, mientras que asciende hasta el 45% a 40 km/h".
De carretera a calle
Desde el Gobierno municipal explican que las actuaciones responden a cuatro objetivos concretos. El primero es "transformar Araba ibilbidea de carretera a calle", reduciendo la velocidad y aumentando la seguridad de los viandantes. En el cruce de la farmacia, la intervención busca reducir el tráfico para integrar de forma más segura el itinerario peatonal que conecta Mitarte con Belorrieta -y Portasol- e Iralabarri. En Belorrieta, frente a Pausoka, se trata de disminuir también la velocidad y aprovechar el espacio que hasta ahora ocupaban los vehículos para compensar parte de las plazas de aparcamiento que se pierden en la zona.
Por último, junto a Basabeazpi, el Ayuntamiento plantea "peatonalizar el paso de cebra para reforzar la seguridad tanto de los viandantes como de quienes circulan en bicicleta".
Estrechamientos y trazados en zigzag
El diseño de las actuaciones responde, en palabras del Gobierno aretxabaletarra, a "criterios técnicos y a recomendaciones de la Dirección General de Tráfico". "La estrategia consiste fundamentalmente en estrechar los carriles de circulación y generar trazados en zigzag que obliguen a reducir la velocidad", apunta EH Bild, que sitúa estas medidas en la misma línea de otras intervenciones realizadas anteriormente en Aretxabaleta, como las aplicadas frente al frontón Iturrigorri y en Kurtzebarri eskola.
Una prueba antes de decidir
Los cambios tienen carácter provisional precisamente para poder evaluar su funcionamiento antes de realizar actuaciones permanentes. "En las próximas semanas se recogerán datos de tráfico en los cuatro puntos de actuación y los resultados se harán públicos. Con esos datos, y con las aportaciones que siga realizando la ciudadanía, se tomará la decisión definitiva sobre la configuración final de estos cambios, planteando los ajustes que resulten necesarios", sentencia el Ejecutivo local.