El Gobierno español intentaba dar carpetazo al ruido mediático provocado por la crisis migratoria en Ceuta. Esperaba que con la desclasificación de los documentos sobre si hubo o no avisos sobre la que se avecinaba los ánimos se clamasen. Pero el efecto ha sido el contrario.
La información desvelada confirma que los primeros mensajes se produjeron los días 27 y 28 de julio. La delegación del Gobierno y el CNI ya hablaban sobre el aumento de entradas a nado en la ciudad autónoma.
Los informes desclasificados desvelan que el 29 de julio, la víspera de la avalancha de inmigrantes, el CNI lanzó alertas anticipando lo que pasaría unas horas después. Envía una alerta: "En RRSS (redes sociales) hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana a las 20h".
Fue el día clave, anterior a la entrada en la ciudad autónoma de 80.000 personas que se produjo el 30 de julio. El CNI (Centro Nacional de Inteligencia) sabía de la convocatoria en redes sociales que animaba a 180.000 seguidores a cruzar a territorio español a nado al día siguiente. Y lo comunicó a la delegación de Gobierno español, con la Guardia Civil y con Marruecos.
Llamamiento el día 29 por redes
Así, el 29 un agente del CNI envió un mensaje de WhatsApp a un miembro de la delegación del Gobierno que alertaba de un llamamiento en redes sociales para pasar la frontera saltando la valla y por mar el día siguiente a las 20:00 horas. Añadía “aprovechando la fiesta del trono y que sus fuerzas de seguridad estarán liados”. Y confirmaba: “Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores, para que te hagas a la idea del alcance de la difusión". Éste se sorprende y se produce una llamada de once minutos de duración entre el enlace del CNI y la Delegación del Gobierno.
Acto seguido traslada esta información a la unidad de inteligencia del servicio de información de la Guardia Civil: "Tenemos información de un intento de entradas a nado y salto a la valla para mañana, día de la Fiesta del trono. Tenemos varios grupos en Facebook y WhatsApp incentivando estas entradas". Entonces hay otra llamada de más de 7 minutos de la que tampoco se conoce el contenido.
Ya por la tarde el CNI alerta a Marruecos sobre lo que se está cocinando para el día siguiente y le comunica los nombres de los grupos de Facebook y WhatsApp en los que se estaban aparecían esas convocatorias para entrar irregularmente en Ceuta: “En días recientes se ha tenido conocimiento de la planificación de varias convocatorias para llevar a cabo entradas a Ceuta, tanto a nado como a través de la valla”.
Ataques y negaciones
Las posturas se han enfrentado después de conocerse estos avisos. El Gobierno español se ha enrocado en la postura de que estos mensajes llamando al asalto de la valla de Ceuta no anunciaban lo que iba a ocurrir al día siguiente, y menos la dimensión de los hechos. Se trataba de una convocatoria en redes sociales que "dista mucho de ser un indicador de escala o de probabilidad sólido", según el Ejecutivo.
De hecho el CNI no trasladó la información a mandos superiores ni al Ejecutivo español por cauces oficiales. El Gobierno se ratifica en que una información de este calibre no se envía por WhatsApp y dice que, si bien CNI informó de la campaña, asegura que no percibieron "la magnitud y naturaleza de lo que terminó ocurriendo, porque fue un fenómeno inusual que no se corresponde con las crisis migratorias conocidas hasta la fecha".
Más 40 días después el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se plantea cambios necesarios en los servicios de inteligencia. Insiste en que el CNI "no emitió ninguna alerta formal". Defiende que con los datos disponibles "nadie podía anticipar la crisis migratoria que se produjo". Sánchez, repite que el Ejecutivo no recibió información del CNI que le permitiese anticipar que miles de personas iban a entrar en Ceuta entre el 30 y el 31 de julio.