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Los malos resultados del Estado en el Informe PISA 2025 continúan dando que hablar. Recientemente, una nueva investigación ha aclarado que no se ha producido una caída desproporcionada del aprendizaje del alumnado rico, como apuntaba el balance, sino que ha cambiado la forma en que la OCDE mide ese nivel socioeconómico.
En concreto, el estudio realizado por Innovamat Research Lab, en colaboración con los investigadores de EsadeEcPol, Lucas Gortazar y Lucía Cobreros, cuestionó este resultado y, una vez realizadas sus pesquisas, llegaron a la conclusión de que el informe cambió la metodología para evaluar los factores socioeconómicos y, por ende, la forma de clasificar a los alumnos.
Según el nuevo estudio, la OCDE introdujo varios cambios para medir el Índice Social, Cultural y Económico del alumnado en la edición de 2025. Dicho registro se calcula como una media aritmética de tres componentes: educación de los padres, ocupación laboral de los padres y un índice de un amplio grupo de bienes en el hogar. Dentro del último elemento señalado, el cuestionario de 2025 eliminó once ítems, entre ellos las ocho preguntas sobre tipos de libros en casa, las más relacionadas con el aprendizaje.
Nuevos datos
En su lugar, los sustituyó por nuevos datos relacionados con las condiciones de vida, como tener habitación de invitados, sistema de seguridad, piscina, agua corriente o luz eléctrica, lo que provoca. Según los investigadores de Innovamat Research Lab, este cambio impide comparar los datos, ya que no se evaluaron los mismos parámetros en 2022 que en 2025, lo que induce a una "interpretación errónea de los resultados".