La Comisión de Cuidados y Políticas Sociales de las Juntas Generales de Gipuzkoa ha aprobado por unanimidad una resolución por la que se solicita a la Diputación Foral facilitar el acceso a los expedientes de los niños expósitos de la Casa Cuna Fraisoro, una institución que acogió a unos 12.000 menores entre 1903 y 1994.
Esta decisión busca que los familiares de estos niños, algunos de ellos constituidos como asociación bajo el nombre Jasotako Aurrak, y otros descendientes puedan finalmente conocer sus orígenes biológicos.
Hablamos con la historiadora Lola Valverde que, además de haber realizado investigaciones sobre todo lo que rodeó a Fraisoro, ha sido recientemente nombrada miembro de honor por la asociación.