La basílica de San Martín de Loinaz de Beasain se llenó este sábado para el concierto de presentación del nuevo disco de Loinatz Abesbatza, 'Lau hamarkada Loinatz kantuz', en una cita que sirvió tanto para repasar la trayectoria del coro como para mirar hacia adelante; una jornada en la que la agrupación volvió a mostrar que sigue viva, activa y con ganas de seguir cantando.
La coral beasaindarra celebró así uno de los actos centrales de su 40 aniversario, en un concierto que reunió a numeroso público en la basílica. Entre los asistentes hubo antiguos miembros del coro, familiares y personas vinculadas a su historia, en una tarde en la que el ambiente previo ya anticipaba el carácter especial de la cita.
El disco recoge ocho obras seleccionadas por su significado dentro de la trayectoria del coro, más que por un orden cronológico. Es un recorrido musical por estos 40 años desde la refundación de 1986, impulsada por Juan Alcayaga y con Xabier Sarasola al frente de aquella nueva etapa que marcó el inicio del proyecto actual.
La grabación se realizó en febrero en la propia basílica de San Martín de Loinaz, con el trabajo técnico de Jean-Michel Olivares y la colaboración del pianista Javier Pérez de Azpeitia y el violinista Xabier Zeberio, que también participaron en el concierto de este sábado.
Bajo la dirección de Aitor Garitano, Loinatz Abesbatza fue recorriendo distintos recuerdos de su trayectoria a través de un repertorio que reflejó la variedad musical trabajada por la agrupación durante estas cuatro décadas.
Algunas de las obras interpretadas están además ligadas a momentos recientes del coro. 'Dugun Alegrantzietan', adaptación de David Azurza, fue la pieza con la que Loinatz Abesbatza obtuvo el segundo premio en el Certamen de Villancicos de Gipuzkoa de 2024. También 'Gaur Akelarre', de Josu Elberdin, y 'Dibujo en el agua', de Alejandro Yagüe, formaron parte del repertorio con el que la agrupación logró en octubre el segundo premio y el premio del público en el XXI Concurso Antonio José de Burgos.
Uno de los momentos más especiales de la tarde llegó con 'Isildu nahi ez den hura', de Iker González, interpretada en recuerdo de antiguos integrantes de la coral que ya no están. La basílica siguió la pieza en silencio, en uno de los pasajes más contenidos.
El concierto cerró con 'Barre egin nahi dugu', adaptación de Xabier Sarasola sobre la conocida canción popularizada por Txirri, Mirri y Txiribiton, que puso un final más cercano, desenfadado y con guiños de humor a la actuación.
La respuesta del público, con largos aplausos e infinitas sonrisas, llevó además a la coral a interpretar una última pieza fuera de programa: 'Muruko Mari', también de Xabier Sarasola, con la que Loinatz Abesbatza dio, además, la bienvenida a las inminentes fiestas de Beasain.
Raíces corales desde 1939
La historia de Loinatz Abesbatza se remonta a 1986, aunque sus orígenes están en Coral Loinaz, fundada en 1939 por Pedro José Iguain. Aquel primer proyecto nació como coro masculino y en 1946 dio paso a una formación mixta, lo que marcó una evolución importante en su trayectoria inicial.
La actividad se mantuvo de forma continuada hasta 1971, cuando la agrupación entró en un parón que se prolongó durante años. Fue en la década de los ochenta cuando el proyecto volvió a reactivarse hasta convertirse en la formación actual.
Desde entonces, la dirección del coro ha pasado por Xabier Sarasola, Junkal Guerrero, Jon Aizpuru y, desde 2023, Aitor Garitano. Cada etapa ha ido dejando su huella tanto en el repertorio como en la evolución del grupo, que durante estos años ha mantenido una actividad constante dentro y fuera de Euskal Herria, participando en conciertos, concursos y distintos proyectos musicales.