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A partir de este miércoles 1 de julio, llenar el depósito del coche será más caro. Aunque el Gobierno mantiene las ayudas a los carburantes, comienza una retirada progresiva de las rebajas fiscales que se venían aplicando desde marzo para contener el precio de la gasolina y el diésel.
Sube el precio de la gasolina y del diésel
El nuevo sistema sustituye la rebaja del IVA por una reducción del Impuesto Especial de Hidrocarburos, que será menor de forma escalonada. Durante julio, el descuento equivaldrá a 15 céntimos por litro, en agosto se reducirá a 10 céntimos, en septiembre a 5 céntimos y, si no cambia el escenario, desaparecerá en octubre.
Según las estimaciones del sector, esta modificación supondrá un incremento inmediato del precio en los surtidores. La gasolina de 95 aumentará en torno a 11 céntimos por litro, mientras que el gasóleo se encarecerá unos 5 céntimos, lo que implica pagar entre tres y seis euros más por cada depósito, dependiendo del vehículo y del combustible utilizado.
El Gobierno prevé reactivar las ayudas si vuelven a dispararse los precios
El decreto aprobado por el Consejo de Ministros incorpora una cláusula de salvaguarda. Si la inflación de los carburantes supera el 15% interanual, el descuento volverá automáticamente al equivalente a 20 céntimos por litro, sin necesidad de aprobar nuevas medidas.
Además, transportistas, agricultores y pescadores mantendrán durante este periodo una ayuda equivalente a 20 céntimos por litro, al considerar el Ejecutivo que siguen siendo sectores especialmente afectados por el coste de la energía.