El episodio 9 de El Conquistador del Caribe dejó el primer abandono de esta edición. Irene, la concursante gallega, comunicó su retirada alegando un mal estado físico y mental que le impedía continuar. Ya había amenazado con marcharse en jornadas anteriores y, finalmente, cumplió su palabra. Su salida golpeó especialmente a los Corocotes, su equipo, que veían en ella una baza importante para el juego de inmunidad de la semana. Tal y como recoge la crónica de EiTB, Irene era "la gallega pizpireta que se iba a comer el mundo en el programa", pero la dureza del concurso pudo con ella.
El abandono que nadie quería
La marcha de Irene llegó en el peor momento para los Corocotes. El juego de inmunidad de la semana era la tirolina a pulso, una prueba en la que la concursante gallega podría haber marcado la diferencia. Su equipo era consciente de ello y su decisión de abandonar generó desánimo entre los azules, que perdieron una pieza que consideraban clave para competir. La crónica de EiTB describe así el impacto: "Los Corocotes veían que Irene les podía dar la victoria en la tirolina a pulso".
Irene argumentó que se encontraba mal físicamente y sin fuerzas, incapaz de aguantar las condiciones de la aventura. EiTB señala que abandonó "alegando su mal estado físico e incapaz de soportar la dureza del concurso". No fue una decisión repentina, ya que la concursante llevaba varios capítulos mostrando señales de agotamiento y ya había planteado la posibilidad de retirarse antes de hacerlo definitivamente ayer.
Nerea, la revelación de la tirolina
Con Irene fuera de juego, la tirolina a pulso se convirtió en el escenario donde emergió otra de las figuras del episodio: Nerea, la elegida por las oyentes de Gaztea. La descripción de EiTB es contundente: "ligera y explosiva", Nerea resolvió el desempate entre Guabanes y Yocahus con una actuación que consolidó su perfil como candidata a llegar lejos en el concurso.
En el desempate, Nerea se enfrentó a Monty, al que EiTB describe como el "caballito blanco" de Marcela. El mano a mano fue, según la crónica, "de mucho nivel", pero Nerea se impuso con claridad. Los Guabanes vuelven así al campamento rico por segunda semana consecutiva, con el buen ambiente que caracteriza al equipo amarillo desde el inicio de la edición. Aritz, su referente, "ha sabido conservar el buen rollo cuando las cosas iban mal", algo que sus compañeros, a los que la crónica apoda los Minions, agradecen ahora que los resultados acompañan.
Irene antes de abandonar
EiTB califica lo sucedido como "un golpe de realidad para casi todos los participantes: para los capitanes, por elegir mal el orden de paso, y para los supuestos favoritos, porque la tirolina ha medido sus posibilidades reales de ganar la ikurriña final".
Los Corocotes, en guerra interna
El panorama en el equipo azul es el más complicado de los tres. El bajón de Rebe al llegar al campamento muy pobre fue la chispa de un enfrentamiento que ya venía fraguándose: los chicos del equipo por un lado y Carra y las chicas por otro. Según EiTB, Pitu y Carra echaron la gasolina y la conversación derivó en comentarios que la crónica califica de "bastante heavys".