El consumidor ha cambiado profundamente su manera de comprar. Tiene más información, más posibilidades de elección y utiliza cada vez más canales antes de tomar una decisión. La comparación de precios, las opiniones de otros usuarios, las redes sociales y las compras online conviven ahora con la tienda física, en un escenario que obliga a las empresas a adaptarse con mayor rapidez a las nuevas demandas.
En Las tardes de Onda Vasca, María López, presidenta de CECOBI, Confederación Empresarial de Comercio de Bizkaia; Hugo de Juana, presidente de Moda Bizkaia y Sonia Saenz, integrante de la junta de PROFARBI, han reflexionado sobre cómo pueden las empresas diferenciarse en un mercado en el que comparar precios es cada vez más sencillo.
El cambio en los hábitos de consumo afecta de manera diferente a sectores como el comercio, la moda y la farmacia. Los establecimientos están afrontando la necesidad de ofrecer algo más que un producto, mientras se adaptan a los cambios en la forma de descubrir y consumir tendencias, así como al creciente interés por la sostenibilidad, el origen de los productos y la identidad de las marcas.
En el caso de las farmacias, que han ampliado su papel más allá de la dispensación de medicamentos, el asesoramiento, la dermocosmética, la nutrición y el autocuidado han ganado protagonismo, reforzando al mismo tiempo el valor de la confianza y la atención personalizada frente a un consumidor que llega cada vez más informado a través de Internet.
La tecnología y la digitalización ofrecen nuevas herramientas para conocer al cliente y personalizar la experiencia, pero la cercanía y la relación personal siguen siendo elementos importantes. El reto, coinciden las distintas perspectivas sectoriales, pasa por encontrar el equilibrio entre innovación y confianza, eficiencia y personalización, para construir relaciones duraderas con un consumidor que seguirá cambiando.