Vida y estilo

Las plantas que no deberías tener en el dormitorio y por qué

No todas las especies se adaptan igual a esta estancia: la humedad, el riego, las alergias o la presencia de niños y mascotas son factores que conviene valorar antes de elegirlas
Dormitorio con dos plantas junto a la cama. / Magnific

Tener plantas en casa aporta color y frescura y puede hacer que una estancia resulte más acogedora. Sin embargo, no todas las especies son igual de adecuadas para cualquier rincón. En el dormitorio, además de la estética, conviene tener en cuenta factores como la humedad, el mantenimiento y la sensibilidad de algunas personas a determinados elementos de las plantas.

No es cierto que las plantas “roben” el oxígeno por la noche

Uno de los motivos que más se repiten para recomendar no colocar plantas en el dormitorio es la idea de que, durante la noche, consumen oxígeno y pueden perjudicar el descanso. Sin embargo, tener una planta en la habitación no supone un riesgo por falta de oxígeno.

Las plantas realizan la fotosíntesis durante las horas de luz y, en ausencia de ella, también llevan a cabo respiración celular, consumiendo oxígeno y liberando dióxido de carbono. Pero las cantidades implicadas en una planta doméstica son muy pequeñas y no hacen que el aire de un dormitorio se vuelva peligroso.

Por tanto, no es necesario eliminar todas las plantas del dormitorio por este motivo. La elección debe responder a otros criterios más relacionados con las características de la habitación.

Chico con una pequeña planta en su mesilla de noche se despierta de buen humor después de haber dormido plácidamente toda la noche. Magnific

Cuidado con las especies que necesitan mucha humedad

Algunas plantas tropicales necesitan ambientes húmedos y riegos frecuentes para mantenerse en buenas condiciones. Si se acumulan varias plantas de este tipo en un dormitorio poco ventilado, el exceso de humedad puede contribuir a crear un ambiente menos confortable.

Esto es especialmente importante en viviendas que ya tienen problemas de condensación. En estos casos, es preferible no añadir más fuentes de humedad y priorizar especies que necesiten menos riego.

También hay que evitar dejar agua estancada en los platos de las macetas. Además de favorecer la aparición de moho, puede convertirse en un lugar adecuado para la proliferación de pequeños insectos.

Las plantas con flores pueden no ser la mejor opción

Las especies con flores aportan un efecto decorativo muy atractivo, pero el polen y las fragancias intensas pueden resultar molestos para algunas personas, especialmente si tienen alergias o sensibilidad respiratoria.

No significa que cualquier planta con flores vaya a provocar problemas, pero en un dormitorio donde se pasan muchas horas conviene optar por especies de olor suave o sin floración intensa si existe sensibilidad a estos elementos.

También es importante retirar las flores marchitas y las hojas deterioradas para evitar que se acumulen residuos en la tierra.

Maceta de una planta con flores. Magnific

Algunas especies pueden ser tóxicas para niños y mascotas

Este es probablemente el aspecto que más conviene tener en cuenta a la hora de elegir una planta para casa. Algunas especies ornamentales contienen sustancias que pueden resultar irritantes o tóxicas si se ingieren.

Si en casa hay niños pequeños o mascotas que tienen acceso al dormitorio, es recomendable informarse sobre la especie antes de comprarla y colocar las plantas fuera de su alcance cuando exista cualquier riesgo.

Entre las plantas ornamentales que requieren precaución se encuentran algunas muy habituales en interiores, como los filodendros, potos, dieffenbachias o lirios, aunque los riesgos concretos dependen de la especie y de la parte de la planta.

¿Y cuáles son mejores para el dormitorio?

Más que hablar de una lista de plantas “prohibidas”, conviene elegir especies que se adapten bien a la luz disponible, la temperatura y la frecuencia de riego de la habitación.

Plantas resistentes y de mantenimiento relativamente sencillo pueden ser una buena opción. La sansevieria, por ejemplo, tolera condiciones de poca luz y no necesita riegos frecuentes. También algunas variedades de poto pueden adaptarse bien a interiores, aunque si hay niños o animales hay que tener en cuenta su toxicidad en caso de ingestión.

La clave está en no elegir una planta únicamente por su apariencia. Una especie que necesita mucha luz o humedad puede deteriorarse rápidamente si se coloca en un dormitorio oscuro y poco ventilado.

Sansevieria. Magnific

Más importante que la planta es cómo se cuida

Una maceta en buen estado, con drenaje adecuado y un riego ajustado a las necesidades de la especie, es más importante que evitar las plantas por el simple hecho de estar en el dormitorio.

Si aparecen moho en la tierra, malos olores, insectos o exceso de humedad, conviene revisar el riego y la ventilación. Y si una planta está enferma o tiene hojas deterioradas, es mejor retirarla temporalmente de la habitación.

En definitiva, no existe una norma general que prohíba tener plantas en el dormitorio. Lo importante es escoger especies adecuadas para las condiciones de la estancia y mantenerlas correctamente. Con una buena elección, pueden formar parte de la decoración sin convertirse en un problema.

30/08/2026