Euskadi volvió a perder población por la vía natural el año pasado. La comunidad cerró 2025 con un total de 23.214 defunciones, un 3,7 % más que en el año anterior, lo que deja un saldo vegetativo negativo de 9.870 personas al superar ampliamente las muertes a los nacimientos. Según los datos publicados este martes por Eustat, el aumento de la mortalidad fue generalizado en los tres territorios históricos. Bizkaia registró 12.515 fallecimientos, un 3,9 % más que en 2024; Gipuzkoa contabilizó 7.588 (+3,6 %) y Araba alcanzó las 3.111 defunciones, un 2,8 % más.
Ese desequilibrio entre nacimientos y muertes también se dio en todo Euskadi. Bizkaia encabezó el saldo vegetativo negativo con 5.888 personas, seguida de Gipuzkoa con 3.034 y Araba con 948.
El repunte de la mortalidad fue especialmente intenso en los últimos meses del año pasado. Diciembre destacó con un 14,9 % más de defunciones que en el mismo mes de 2024, mientras que noviembre registró una subida del 9,8 %.
Las mujeres vascas siguen viviendo más años
Del total de fallecidos, 11.835 eran mujeres y 11.379 hombres. La edad media de defunción alcanzó en 2015 los 81,7 años, casi dos años más que una década antes cuando era de 79,9 años. Y las mujeres vascas siguieron viviendo más tiempo que los hombres: ellas fallecieron de media a los 84,7 años, frente a los 78,6 de ellos.
El aumento de la longevidad también se refleja en las personas centenarias fallecidas. El año pasado murieron 625 personas que tenían 100 años o más, 80 más que un año antes, y el 82,9 % eran mujeres. En el lado opuesto, Euskadi contabilizó 32 defunciones de menores de un año, de las que 28 correspondieron al periodo neonatal.
Los tumores continuaron siendo la principal causa de muerte
Los tumores se mantuvieron como la principal causa de muerte en Euskadi, con 6.187 fallecimientos, el 26,7 % del total. Muy cerca se situaron las enfermedades del sistema circulatorio, responsables de 5.818 muertes (25,1 %). Las enfermedades respiratorias ocuparon el tercer lugar, con 2.358 defunciones, lo que supone un incremento del 26,5 % respecto al año anterior.
Las causas de muerte continúan mostrando diferencias entre hombres y mujeres. En ellos, los tumores siguieron siendo la principal causa de fallecimiento, por delante de las enfermedades cardiovasculares, mientras que en ellas ocurrió a la inversa. También se observa una mayor presencia femenina en las defunciones relacionadas con trastornos mentales y del comportamiento, mientras que las causas externas —como accidentes o suicidios— tuvieron una mayor incidencia entre los hombres.