Araba

Las matriculaciones se hunden en Álava

A la falta de vehículos por la crisis de los chips se unen la elevada inflación y la “incertidumbre” de los consumidores
Exposición y venta de vehículos en Vitoria

El mercado del automóvil está atravesando en los últimos tiempos por una travesía del desierto derivada de múltiples factores, principalmente la incertidumbre económica por el aumento de la inflación y los precios y la escasez de semiconductores. El panorama para el sector no invita al optimismo a nivel estatal, que ha vuelto a cifras de la crisis financiera de hace una década, y es incluso todavía menos halagüeño en Álava.

Según los datos elaborados por el Instituto de Estudios de Automoción (IEA), las matriculaciones de turismos y todoterrenos registraron este pasado julio en el territorio una caída del 43,81% en comparación con el mismo mes del año anterior, con apenas 327 unidades matriculadas. Habían sido 582 en julio de 2011.

El descenso es generalizado en la CAV, pero especialmente drástico en la provincia, casi 12 puntos superior al de Gipuzkoa (-31,87%) y algo más de nueve en relación a Bizkaia (-34,76%). Teniendo en cuenta, además, que el mes de julio “históricamente solía mostrar un buen comportamiento” en este sector, según recuerda Félix García, director de comunicación y marketing de la Asociación española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac).

“La mala situación económica, que ya estaba suponiendo un importante condicionante para la decisión de compra de los usuarios, se ha agravado con la fuerte subida de la inflación y de los precios energéticos, así como con la incertidumbre del consumidor ante algunos mensajes contrarios al uso de vehículos privados”, contextualiza García.

Retrasos en las entregas

A ello habría que sumar la ya mencionada escasez de microchips, que a pesar de la “leve” recuperación que ha experimentado la producción de vehículos “está suponiendo retrasos en las entregas de coches y todoterrenos ya pedidos en los concesionarios”.

“Estos factores están provocando que los usuarios retrasen su adquisición u opten por un vehículo de ocasión”, apunta de nuevo García. Un hecho este último que, además, “ni supone un beneficio para la seguridad vial” ni “contribuye al necesario proceso de descarbonización del anticuado parque de automóviles” del Estado, según el director de comunicación y marketing de Anfac.

En Álava, de hecho, dentro del descalabro general de los datos de matriculaciones del pasado julio, la caída fue incluso más pronunciada en los vehículos que no eran alimentados por gasolina (-42,86%) o diésel (-21,84%), con un descenso del 51,66% respecto al mismo mes del año anterior. Los turismos y todoterrenos híbridos, eléctricos y de gas, eso sí, alcanzaron el 40,06% de la cuota del mercado en el territorio, con 131 unidades matriculadas –la mayoría híbridos, 95–, por los 128 de gasolina y los 68 de diésel.

En lo que se refiere al canal de venta, el desplome más importante se dio en Álava este julio en la compra de vehículos destinados posteriormente al alquiler, un 91,11% –de los 45 de 2021 a los cuatro del mes pasado–.

La venta de coches de empresa se contrajo mientras tanto un 54,29% –de 245 a 112 en un año– y la de particulares, un 27,74%, de 292 a 211.

Marcas preferidas

¿Y por qué marcas se decantan los compradores alaveses?

El ranking lo encabezó el pasado julio, aunque por muy poco, Hyundai, con 50 vehículos matriculados, seguida por los 49 de Peugeot y los 38 de KIA. Más lejos se situaron Toyota, con 27 coches matriculados, Citroën (23), Mercedes y Dacia (15 cada una) y Renault (14).

En el acumulado del año los vehículos Hyuandi son también los preferidos de los alaveses, con un total de 273 matriculaciones. Bastante por encima de la segunda casa, Citroën, que hasta julio acumulaba 236 vehículos matriculados en la provincia.

Raúl Morales, director de comunicación de Faconauto, la patronal que integra las asociaciones de concesionarios del Estado, tampoco pone paños calientes a la situación de un mercado del automóvil “deprimido”, que se encuentra “más de un 30% por debajo de las cifras de 2019 y con los mismos achaques de los últimos meses”. Se refiere Morales, principalmente, a la falta de stock y a la “incertidumbre que sienten los compradores”, que se están enfrentando a un encarecimiento de los vehículos del 6% de media en lo que va de año y, ahora, a una subida del precio del dinero, “lo que aleja cada vez más a la familia media de la posibilidad de adquirir un coche nuevo”.

"Julio era uno de los mejores meses del año para el automóvil porque las familias programaban la adquisición de su coche nuevo antes de las vacaciones y las empresas alquiladoras de vehículos reforzaban sus flotas de cara a la campaña de verano. Estas situaciones no se han producido este año, y de ahí la caída no solo en las matriculaciones sino también en los pedidos”, resalta, de nuevo, Morales.

Por su parte, la directora de comunicación de Ganvam, el Grupo autónomo nacional de Vendedores de Automóviles, Camiones y Motocicletas, Tania Puche, lamenta también que las compras de coches y todoterrenos para particulares “ahondan en su caída en un contexto en el que, a la falta de vehículos en los puntos de venta por la crisis de chips, se le suma una inflación desbocada que merma cada vez más la capacidad adquisitiva de las familias y que lastrará el ritmo de recuperación del mercado en los próximos meses”.

“Nos tenemos que ir a 2012 para ver un mes de julio con un volumen de registros más bajo, lo que nos devuelve a cifras de la crisis económica de entonces”, recuerda Puche, que tampoco olvida que “julio era tradicionalmente de los mejores meses del año en ventas porque el comprador aprovechaba para rodar el coche en vacaciones”.

01/09/2022