La construcción del pabellón multiusos de Irun y el traslado de las instalaciones deportivas de Plaiaundi a Txenperenea continúan en situación de punto muerto. Estas son las evidentes conclusiones que se extraen de la comparecencia de este miércoles de la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, que a solicitud de los medios ha hablado sobre dichas infraestructuras.
Hay que remontarse al mes de julio, cuando desde el Gobierno Vasco se impulsó una mesa de trabajo para desbloquear la situación, con el pabellón como principal tema de conversación entre el ente autonómico, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Consistorio. No obstante, en aquella ocasión, se trasladó un compromiso de “presentar en septiembre una contrapropuesta al convenio de Txenperenea” por parte del Gobierno Vasco.
Cristina Laborda ha explicado que “hemos planteado al Gobierno Vasco poder hacer un protocolo de voluntades políticas, un compromiso institucional y que no se quede simplemente en un grupo de trabajo”, pidiendo “una voluntad de todas las instituciones” y aludiendo a “una falta” de esta por parte del Gobierno Vasco.
A ese respecto, ha recordado que la Diputación Foral de Gipuzkoa “tiene el dinero en el presupuesto, y nosotros tenemos dinero en un proyecto esperando para poder seguir desarrollándolo, porque necesitamos la tercera pata”.
Pabellón e inacción institucional
Por lo tanto, la situación sigue sin novedades en el día en el que el C.D. Bidasoa debuta en la presente edición de la EHF European League.
Cabe recordar que el 24 de julio el Gobierno Vasco calificó como “imprescindible” saber con detalle “qué parte del proyecto responde estrictamente a necesidades deportivas y qué parte a otros usos complementarios o multifuncionales”, pidió conocer el coste que “tendría específicamente la infraestructura necesaria para la práctica del balonmano y el desarrollo de competiciones deportivas”; y solicitó “analizar qué otras vías de financiación públicas y privadas pueden plantearse”.
Respecto a Txenperenea, Laborda ha desvelado que “hace un par de días” el Consistorio recibió una respuesta del Gobierno Vasco que ha calificado como “insuficiente”, “no satisfactoria para los intereses de Irun” y para “las necesidades que tienen los clubes deportivos de la de la ciudad”, tanto en el contenido como en el formato del mismo”.
De manera específica, señala que la propuesta emitida por el ente autonómico “no respeta los acuerdos alcanzados con los clubes deportivos y dice que se trabajará en el programa deportivo, no marca como compromiso cuales pueden ser los compromisos de financiación, y tampoco marca nada sobre las propiedades que tiene el Ayuntamiento de Irun”, elementos que considera “fundamentales”.
Una deuda histórica que en realidad es política
No se puede dejar de lado que el traslado de las instalaciones de Plaiaundi a Txenperenea tiene 33 años de historia, un debe que ya se puede calificar de histórico en el municipio, con un convenio de colaboración que establecía sufragar de forma compartida este proyecto: un 30% a cargo del Gobierno Vasco, un 50% por la institución foral y el 20% restante por el ente local.
En julio, desde Lakua se señaló que, tras realizar una actualización de los costes, “las instituciones podrán negociar y suscribir un convenio definitivo que concrete las cuantías económicas a aportar por cada institución, las anualidades correspondientes y el calendario de ejecución”.
En la comparecencia de este miércoles, Laborda ha recordado que hay “un plan deportivo base de instalaciones y no estamos dispuestos a volver a negociarlo”, junto a la Diputación Foral de Gipuzkoa, "y en el último minuto del partido no te pueden cambiar las reglas".
Afirma, además, que “el Ayuntamiento ya ha hecho la obligación que tenía pendiente, que era habilitar en planeamiento un suelo” para llevar a cabo el traslado de las instalaciones, desvelando que “recibimos como respuesta que vamos a empezar a hablar y a negociar”. Asimismo, la alcaldesa ha señalado que “las instituciones vamos a tener que llegar a acuerdos”, pero ha deslizado que “no quiero llegar a la otra vía”. Mientras tanto, ha indicado que “van a empezar con el proyecto básico”.
Enfado creciente en los clubes
Mientras tanto, el enfado en los clubes es creciente por la falta de soluciones por parte de los representantes políticos. También por parte de la ciudadanía, con la masa social del Bidasoa cada vez más desconfiada en que el proyecto del pabellón multiusos salga adelante.
Fue a finales de 2022 cuando el actual secretario de Estado de Transportes y entonces alcalde, José Antonio Santano, hizo público —a medio año de otras elecciones locales— que el proyecto, bajo el nombre de IAM, tenía un coste estimado inicial de 43 millones de euros. Fuentes municipales reconocen que la cifra actual podría superar los 60 millones.