El desabastecimiento de terapias hormonales sustitutivas para paliar los síntomas de la menopausia ha encendido las alarmas en el sistema sanitario y deja a miles de mujeres vascas presas de síntomas como sofocos, irritabilidad, niebla mental y otros muchos trastornos asociados a esta etapa de la vida. A la falta continuada de fármacos de referencia se suma ahora un obstáculo administrativo y comercial. Las compañías farmacéuticas que disponen de alternativas no están dispuestas a incorporarlas al sistema de financiación pública, a pesar de los intentos del Ministerio de Sanidad.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha confirmado que la Dirección General de Cartera y Farmacia ha mantenido contactos con las empresas titulares de estos tratamientos “con objeto de explorar su posible incorporación a la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud (SNS)”. Sin embargo, hasta la fecha, las compañías “no están interesadas” en este paso y no han presentado una solicitud formal para iniciar el trámite. Entrar en el catálogo financiado implica someterse a un acuerdo de fijación de precios con el Estado –lo que limita los márgenes comerciales respecto al mercado libre– y asumir un incremento de la demanda para el que muchos laboratorios no cuentan con capacidad de respuesta inmediata en sus plantas de producción.
El origen del problema: un fallo en cadena
La crisis comenzó a fraguarse a principios de año debido a los problemas de suministro con Lenzetto, un pulverizador transdérmico de estradiol prescrito de forma habitual para combatir sofocos, insomnio, pérdida de masa ósea y otros desequilibrios hormonales, así como en tratamientos de afirmación de género en mujeres trans. Su comercializadora, Gedeon Richter, alegó primero fallos en el dispositivo y un aumento imprevisto de la demanda internacional, para terminar comunicando que ya no disponía de existencias. La AEMPS reprocha al laboratorio que “incumplió su obligación de informar con antelación de incidentes que le impidiesen cumplir con la obligación de mantener un suministro continuado del medicamento”.
Aunque la compañía prevé restablecer los envíos de forma paulatina a partir de noviembre y durante 2027, las autoridades sanitarias acogen la promesa con evidente escepticismo. Desde la AEMPS advierten de que se trata de “una previsión basada en la información suministrada por Gedeon Richter, que no siempre ha sido exacta”, pese a que “el precio de Lenzetto ya fue revisado al alza con anterioridad, precisamente con el objetivo de favorecer su permanencia en el mercado español”.
Tensiones en las farmacias vascas
La ausencia de Lenzetto ha forzado a miles de pacientes a migrar hacia otras alternativas transdérmicas, como parches o geles. Este trasvase masivo ha provocado “desabastecimientos intermitentes en cascada” y tensiones de stock en las farmacias. Los parches Evopad, únicos financiados en la actualidad, reciben nuevas unidades a mediados de octubre con la previsión de que “a partir de noviembre se espera recuperar la normalidad”. En el extremo opuesto, “el laboratorio responsable de parches Estradot ha anunciado el cese de comercialización”, mientras que para los parches Estraderm se calcula “un suministro suficiente para su cuota de mercado”. En cuanto a la vía en gel, la principal alternativa es Oestraclin Gel, fármaco que “ha aumentado su producción para poder afrontar un aumento de la demanda y mantiene un suministro continuado”, si bien se encuentra excluido de la prestación pública a solicitud del propio laboratorio titular, lo que obliga a las pacientes a pagar el tratamiento íntegramente de su bolsillo.
TERAPIA HORMONAL
¿Cuándo llegarán los fármacos? Respecto a los plazos para la recuperación del stock en las oficinas de farmacia, la AEMPS prevé la llegada de nuevas unidades de los parches Evopad a mediados de octubre para alcanzar la normalidad en noviembre, mientras que el laboratorio responsable de Lenzetto estima un restablecimiento progresivo a partir de ese mismo mes y durante 2027, una previsión que Sanidad acoge con cautela. Por su parte, los parches Estraderm y Oestraclin Gel disponen de un suministro continuado para cubrir su cuota de mercado, mientras que en el caso de los parches Estradot la falta de disponibilidad será definitiva tras anunciar la compañía el cese de su comercialización.
La escasez de estrógenos es un problema internacional con afectación en países como Francia, Italia, Portugal, Suecia, Noruega o Grecia. Por ello, la AEMPS ha llevado la situación a los grupos de trabajo de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para “explorar la posibilidad de una actuación coordinada”. En el ámbito estatal, el organismo regulador ha iniciado reuniones con sociedades científicas y organizaciones de pacientes para “establecer las alternativas más adecuadas para cada indicación y, de ser necesario, establecer criterios clínicos de priorización hasta que se normalice el suministro”.
El impacto en Euskadi
La dimensión de este desabastecimiento no es menor si se traslada a Euskadi. Según datos del Instituto Vasco de Estadística (Eustat), en Euskadi residen alrededor de 350.000 mujeres en la franja de edad comprendida entre los 45 y los 65 años, la etapa en la que se concentra el inicio y el desarrollo de la menopausia. De ellas, los expertos estiman que entre el 70% y el 80% padece síntomas de diversa consideración —desde sofocos y alteraciones del sueño hasta niebla mental o pérdida de densidad ósea—, lo que sitúa en más de 300.000 las vascas potencialmente afectadas por esta etapa biológica. Aunque no todas las mujeres requieren ni eligen seguir una Terapia Hormonal Substitutiva, el desajuste en las farmacias vascas deja desprotegidas a miles de pacientes que sí cuentan con prescripción médica para aliviar los síntomas.