Araba

Las compras navideñas se congelan

Los productores del mercadillo de Simón Bolívar notan el fuerte bajón de las ventas este año, pese a ser fechas de mayor consumo
Mercado de la plaza Simón Bolívar, ayer

El termómetro marca cuatro grados y es sábado de doble puente en el mercado de Simón Bolívar, más vacío que otras veces. Aura recorre una y otra vez el puesto de frutas y verduras de Mendavia frotándose las manos y calentando los pies. “No hay ni la mitad de clientes que otros años y no es porque el producto esté caro, los precios están igual; como no se anime un poco, esto se muere”, lamenta. Piensa que la gente gasta menos ahora, a pesar de estar en fechas pre navideñas. “No se vende nada, menos de la mitad que otros años”.

Con todo, la clientela que se acerca le pide sobre todo alcachofas, a 5,9 euros la docena, y cardo, a 4-5 euros con un peso de entre siete y ocho kilos. “Verdura de invierno y típica de estas fechas”, apunta Aura, hoy desde el mostrador de Simón Bolívar, otros días desde el mercado de Lakua.

Los productores de este mercado de barrio se quejan de la bajada de las ventas este año, pese a que a medida que se acerca la Navidad, la gente gasta más; para ellos, sin embargo, no es la mejor época del año, ya sea por el frío, la crisis económica o la competencia de supermercados y centros comerciales.

Repostería de las clarisas

Cerca de Aura, Lourdes vende hasta las dos del mediodía dulces artesanales de las clarisas de Orduña, además de algo la verdura que crece en su huerta y huevos de las gallinas que crían las monjas. “Llevo poco tiempo, pero la verdad es que son productos que gustan mucho, sobre todo las magdalenas y los huevos caseros”, apunta. Reconoce que se vende más en la plaza Santa Bárbara; con todo, al margen de las compras de todo el año, ahora siempre hay quien pide una caja de polvorones para Navidad. “Estos son de chocolate, acaban de salir al mercado, a 5,50 euros la cajita de 300 gramos”, señala al lado de los botes de mermelada de pera y ciruela roja.

Boletus y níscalos

A medida que avanza la mañana se caldea el ambiente en el mercado y Ana ya tiene tres clientes en espera para hacerse con algún kilo de la amplia variedad de setas silvestres de temporada que se ha traído desde Burgos. “Para mí, la seta de cardo es la mejor, pero la gente lo que más compra son boletus”, informa. “Hoy no tengo, pero la semana pasada traje tres cajas y no duraron ni una hora; este año han adelantado las compra compra de boletus, hay clientes que lo cocinan y lo congelan para Navidad”.

Explica que este año ha sido “muy malo” por la escasez de lluvia; además, la temporada de invierno ya toca a su fin, así que “hay poco”, dice a un comprador que viene a por lengua de vaca y acaba llevándose angula de monte. Ana sabe de la mucha afición por las setas que hay en el País Vasco; muchos de sus compradores son “jubilados que ya no pueden ir al monte a coger”, pero también jóvenes “que no van porque no tienen tiempo”, señala. En marzo empezará la temporada de setas de primavera y, entonces, “todos vienen a por perretxikos, sobre todo aquí en Vitoria”. Antes, a buen seguro que agotará los níscalos de Soria. “Es que en Soria hay muchas setas y de muchas clases”, interviene en la conversación otro comprador.

Pensamientos y flores de Pascua

Las macetas de lindos colores se suceden en el puesto de Francisco, que cultiva las flores en un vivero de Arkaia. “Los pensamientos son los que más se venden en invierno y, ahora, claro, la roja de Pascua, sinónimo de la Navidad”. Tiene tiesto pequeño a 3,5 euros y grande a ocho. “Diciembre, enero y febrero son los tres peores meses para las ventas; la primavera, la mejor época porque hay mucha más variedad de flores y plantas”, indica.

Kiwis y calzado de invierno

Frente a exitosos kiwis y caquis de Gordexola se suceden los puestos de textil. Forros polares, calcetines y medias, batas, pijamas, gorros, bufandas y prendas de abrigo se llevan a los clientes, al igual que las deportivas para el agua, botas y calentitas zapatillas de casa que la ciudadanía elige como regalo de Olentzero. “Está flojillo, ha bajado con respecto a otros años y la gente mira mucho el precio”, sostiene Roberto. Y así, las compras se congelan.

11/12/2022