Septiembre no solo marca la vuelta al cole, al trabajo y a las rutinas. La gran pantalla también estrena curso con cinco películas que invitan a recuperar el placer de sentarse ante una historia sin pausas, notificaciones ni scroll infinito.
La cartelera del viernes 4 de septiembre reúne la reconstrucción histórica de ‘Cronos’, el espionaje de ‘La conspiración del cuervo’, la inquietante comunidad rural de ‘Enjambre’, el terror desatado de ‘Dulce sabor a muerte’ y la irreverente animación para adultos de ‘Jim Queen’. Cinco propuestas muy distintas para convertir la vuelta a la rutina en una vuelta al cine.
‘Cronos’: cuatro días para detener el terror
Barcelona, 17 de agosto de 2017. Un atentado en Las Ramblas transforma una tarde de verano en una carrera contrarreloj. Mientras el caos se apodera de la ciudad, las fuerzas de seguridad activan la operación Cronos para localizar a los responsables y evitar que vuelvan a actuar. Durante los cuatro días siguientes, policías, servicios de emergencia, responsables políticos y ciudadanos afrontan el miedo, la incertidumbre y unas decisiones capaces de cambiar el rumbo de la investigación.
Basada en testimonios reales de personas implicadas en el operativo, la película reconstruye aquellas 124 horas y contó durante el rodaje con el apoyo de organismos que participaron en la respuesta a los atentados, como los Mossos d’Esquadra, la Guardia Urbana, los Bomberos de Barcelona y el Sistema de Emergencias Médicas. Fernando González Molina, director de Palmeras en la nieve y la trilogía del Baztán, firma este thriller protagonizado por Enric Auquer, Diana Gómez, Mónica López, Pablo Derqui e Israel Elejalde. Frente al terror, la ciudad responde con el lema que recorrió sus calles: “No tinc por”.
‘La conspiración del cuervo’: una ciudad cerrada y una testigo que sabe demasiado
Varsovia, 13 de diciembre de 1981. La profesora británica de psiquiatría Joan Andrews llega a la capital polaca para participar en un congreso universitario justo cuando la declaración de la ley marcial paraliza el país. Los teléfonos dejan de funcionar, los tanques sustituyen a los taxis y las fronteras se cierran. Tras presenciar el asesinato de un joven a manos de la policía secreta y captar accidentalmente una prueba con su cámara, la visitante se convierte en objetivo del régimen.
Lesley Manville encabeza este thriller de espionaje ambientado en la Guerra Fría, acompañada por Tom Burke, Zofia Wichłacz y Andrzej Konopka. La directora polaca Kasia Adamik adapta un relato de Olga Tokarczuk, premio Nobel de Literatura, y transforma las calles de Varsovia en un laberinto dominado por el miedo y la desconfianza. La película pasó por los festivales de Toronto y San Sebastián, donde clausuró la sección oficial de su edición de 2025.
‘Enjambre’: la utopía también puede convertirse en una cárcel
Lluc lo ha perdido todo cuando Alba le ofrece una segunda oportunidad: instalarse en Malpàs, una aldea aislada donde un grupo de personas apartadas de la sociedad convive en aparente armonía. Allí todos trabajan para todos, cada habitante desempeña una función y la ayuda mutua constituye una obligación. Lluc acepta las normas y encuentra el amor de Silvia, pero pronto descubre que detrás de aquella comunidad ideal se esconden un sistema perverso y secretos capaces de poner en peligro su libertad y su vida.
El primer largometraje de ficción de Óscar Bernàcer está protagonizado por Pablo Molinero, Cristina Fernández Pintado y María Maroto, junto a un amplio reparto coral. Este thriller rural sobre el poder, el fanatismo y la necesidad de pertenecer se rodó en localidades valencianas como Bejís, Chelva y Calles y se presentó en el Atlàntida Mallorca Film Fest. Como detalle añadido, la cantante valenciana La Maria, que también aparece en la película, compuso expresamente para ella la canción ‘La Mentida’, inspirada en las falsedades que sus personajes utilizan para sobrevivir.
‘Dulce sabor a muerte’: el helado nunca había resultado tan peligroso
La tranquila localidad de Bayleen Bay se sumerge en el caos cuando un misterioso heladero comienza a repartir unos dulces que transforman a los niños del vecindario en asesinos fuera de control. Lo que parecía una inocente estampa veraniega da paso a una sucesión de violencia, sangre y humor negro en la que los adultos deberán sobrevivir a quienes hasta ese momento consideraban completamente inofensivos.
El director de Hostel y Cabin Fever, Eli Roth, recupera una idea que llevaba más de veinte años intentando trasladar al cine y entrega el papel del siniestro vendedor a Ari Millen. La película cuenta además con música de Snoop Dogg, con Nas como productor ejecutivo y con efectos de maquillaje protésico creados por el equipo de Thanksgiving y La ballena. Su estreno también ha generado polémica después de que Roth reconociera el empleo de inteligencia artificial generativa en fragmentos de algunas secuencias animadas, pese a haber atribuido inicialmente esos dibujos a técnicas tradicionales.
‘Jim Queen’: un virus capaz de poner del revés todas las etiquetas
Jim es un musculoso influencer que reina en la escena gay de París hasta que contrae la “Heterosis”, un extraño virus que transforma a los hombres homosexuales en heterosexuales. Al perder su identidad pública, sus seguidores y prácticamente todos sus apoyos, solo permanece a su lado Lucien, un joven inseguro que todavía tiene dificultades para aceptarse. Juntos recorren el barrio parisino de Le Marais en busca de un médico clandestino que podría tener la cura.
Los debutantes Marco Nguyen y Nicolas Athané utilizan el humor absurdo y la animación para hablar de identidad, diversidad, fama digital y exclusión, sin renunciar a cuestionar también los códigos internos de la propia comunidad. La idea nació como una broma entre sus creadores, pero tardó ocho años en llegar a la pantalla porque numerosos inversores consideraban el proyecto “demasiado gay”. Finalmente, la película se presentó fuera de concurso en las Sesiones de Medianoche del Festival de Cannes, donde compitió por la Cámara de Oro y la Queer Palm.
Septiembre devuelve los horarios, las obligaciones y las agendas llenas, pero también ofrece una excusa para regresar a las salas. Entre persecuciones policiales, regímenes totalitarios, comunidades que esconden más de lo que muestran, helados mortales y virus imposibles, la cartelera inicia el nuevo curso con historias para públicos muy distintos. La vuelta a la rutina puede esperar, al menos, hasta que terminen los títulos de crédito.