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Política

Pradales da por acabada la legislatura de Sánchez si no reconduce la crisis de Ceuta

El lehendakari lo ve "noqueado", y vuelve a solicitar competencias para organizar "flujos migratorios y nuevos servicios" de acogida
Pradales, durante una comparecencia.
Pradales, durante una comparecencia. / EP

Actualizado hace 2 minutos

El manual de resistencia de Pedro Sánchez le ha servido hasta hace poco para salir relativamente airoso de todas las crisis. Aunque ha jugado a su favor la estrategia de poner contra la espada y la pared a sus socios porque la alternativa es un Gobierno del PP con Vox, propios y extraños le reconocen al presidente español que también es un hábil comunicador que se mueve cómodo construyendo relatos. Ha sido capaz de sorprender con giros inesperados, como ocurrió con sus cinco días desaparecido por la presión judicial sobre su esposa (provocó un cierre de filas y una multitudinaria manifestación de los socialistas por temor al abismo sucesorio que se podría abrir en Ferraz), sus ruedas de prensa dominicales durante la pandemia del coronavirus, o los conejos en la chistera en forma de reformas legales para resituar el foco informativo en cuestiones menos delicadas. Pero no se vio a ese Sánchez en el pleno del Congreso del jueves. No consiguió articular un mensaje convincente sobre la entrada masiva de migrantes a Ceuta, y vio cómo sus socios le daban la espalda. La lectura generalizada es que Sánchez cometió un grave error de cálculo e infravaloró el impacto social y político de esta crisis, que se va a extender durante meses hasta que termine la identificación de los más de mil menores no acompañados. O también creen que el presidente español está incómodo por razones que se desconocen y, por ello, se ha empeñado durante días en exculpar a Marruecos de esta crisis, aunque el jueves acabó dejando la puerta abierta a un cambio de opinión. En la bancada del Gobierno español, la ministra de Defensa, Margarita Robles, no se levantó del escaño ni aplaudió, un gesto simbólico que, para muchos, evidencia la descoordinación del Ejecutivo. En este contexto tan revuelto, el lehendakari Pradales ha constatado este viernes el mal aspecto que tiene la legislatura estatal, y cree que esta crisis podría provocar su fin. En una entrevista en Euskadi Irratia, ha opinado que, "si Sánchez no reconduce la crisis de Ceuta, la legislatura española está acabada". Y acabada "por completo".

"Vi la soledad de Pedro Sánchez en el Congreso. Es muy significativo. Me ha llamado la atención que le ha faltado liderazgo. El Sánchez que conocemos fue capaz de actuar con rapidez con la pandemia, la dana, los incendios... pero, en esta ocasión, no. Ha habido una tremenda falta de liderazgo y descoordinación de su Gobierno. Han ido tarde. Y todavía está noqueado. El jueves empezó a modificar un poco sus declaraciones del lunes. Si no reconduce la crisis de Ceuta, la legislatura española está acabada", auguró. ¿Quiere esto decir que Pradales está pidiendo a Sánchez que convoque las elecciones, y que ya no tiene sentido seguir con la legislatura porque todo su Gobierno tiene la mente en otra parte? ¿El lehendakari ha perdido la esperanza de acordar más transferencias de competencias en este contexto de "noqueo" de Sánchez? No llegó a decir ni una cosa ni la otra, no pidió elecciones ni dio por imposible la firma de más acuerdos. Al menos por ahora, Pradales dejó sus palabras en una mera observación de lo ocurrido. Y lo hizo en condicional, sin descartar que Sánchez reconduzca este caos. Pradales gobierna en coalición con los propios socialistas.

Sí constató que la designación del ministro de Política Territorial como mando único en esta crisis no beneficia a Euskadi, porque Ángel Víctor Torres tendrá menos tiempo para ojear la negociación de las competencias y el cumplimiento del Estatuto de Gernika. Aquí hay un cambio de discurso, porque la semana pasada en Miramar le quitó hierro, ya que no es la primera vez que el ministro tiene varios frentes entre manos. En sentido estricto, Pradales solo ha expresado una preocupación, y no ha dicho que las reuniones de esta semana hayan sido decepcionantes. "Esta semana se han producido reuniones en Madrid con la consejera Maria Ubarretxena. La bilateral con el presidente Sánchez tendría que haber sido en julio, pero acordamos aplazarla para dar más tiempo a la negociación y conseguir contenidos políticos suficientes, y seguimos negociando. No es bueno para nuestros intereses que Ángel Víctor Torres haya tenido que liderar la situación en Ceuta porque le quita tiempo, pero seguimos trabajando y, mientras haya Gobierno, debemos seguir trabajando", dijo, para añadir que, en este momento, "el Gobierno de Sánchez está noqueado y desbordado". Y dijo por segunda vez que, si no lo reconduce, habrá que dar por acabada la legislatura, una última expresión que sí sugería más que la anterior que Sánchez debería poner las urnas, pero no llegó a decirlo con esas palabras aunque tuvo dos ocasiones para hacerlo con claridad.

En cualquier caso, es de sobra conocido que tanto Pradales como el PNV creen que la legislatura estatal debe tener un propósito y contenidos, más allá de la pura resistencia. Y existe el riesgo de que las competencias y los compromisos con los socios queden relegados porque el Gobierno español tiene en la cabeza preocupaciones más apremiantes. Al margen del ministro Torres, la crisis tendrá también ocupada a Elma Saiz, la ministra de Migraciones, portavoz y, al mismo tiempo, ministra de la Seguridad Social, que es el área de las competencias que se negocian ahora mismo (mutuas colaboradoras, incapacidad temporal y prestaciones contributivas familiares).

Competencias migratorias para organizar "nuevos servicios y flujos migratorios"

A Pradales le preguntaron si cree que la crisis de Ceuta puede ser un caso de "guerra híbrida", una posibilidad que el lehendakari opina que "no se puede descartar", aunque tampoco quiso ir más lejos porque falta información. Además de criticar la gestión del Gobierno español, volvió a recriminar al PP su estrategia de confrontación, y el papel de una Europa "desaparecida". ¿Afectará esta crisis a Euskadi en términos de acogida? Pradales reveló que el jueves hubo una conversación con la ministra de Infancia, Sira Rego, que actualizó al Gobierno Vasco la información de la que disponía: "Calculan que hay 2.400 menores en Ceuta. Están haciendo las filiaciones. Han identificado ya a unos 1.600-1.700. Les faltan cientos. Creen que necesitan otros dos o tres meses para hacer el resto del triaje. Como no han terminado, no pueden hacer nada más. Están analizando las posibilidades de trasladar a los menores a otras comunidades si fuera posible, y están trabajando con entidades del tercer sector, pero no están en esa fase. Están identificando".

El lehendakari insistió en que Euskadi necesita competencias migratorias porque hay 330.000 extranjeros en la comunidad autónoma ("en general, en buena convivencia"), y este fenómeno será "cada vez mayor" en el futuro. Puso un ejemplo. "Tras lo ocurrido en Ceuta, Francia ha cerrado la muga en Irun y ha creado problemas para cruzar. Esto provoca que las personas, también las extranjeras, queden atrapadas en Hegoalde aunque quieran pasar al otro lado. Esto exige una acogida y dignidad, y no ha sido el caso. Hemos tenido en otras ocasiones muertos en el Bidasoa. Y hemos tenido cientos de personas de Mali durmiendo en la calle. No es aceptable en una sociedad desarrollada. ¿Quién les da acogida? Esta comunidad autónoma, porque el Estado no está aquí para eso. Necesitamos recursos, no solo económicos, sino capacidades políticas, nuevas herramientas para organizar nuevos servicios y para organizar flujos migratorios", explicó. Sánchez se negó el jueves a "fragmentar" la gestión en respuesta al PNV. Pradales, por su parte, ha aprovechado para aclarar que "nunca" aceptará la vinculación que establece la derecha española entre migración y falta de seguridad.

El Gobierno Vasco ya trabaja en el decreto de los perfiles de euskera

Por otro lado, Pradales desveló que el departamento de la vicelehendakari Ibone Bengoetxea trabaja ya en el decreto sobre los perfiles de euskera requeridos en la administración, para dar desarrollo a la reforma de la Ley de Empleo Público que aprobó el PNV en el Parlamento Vasco con la abstención de EH Bildu y el rechazo del PSE. De todos modos, dio a entender que no estará listo de la noche a la mañana. "Necesitaremos seis u ocho meses porque hay que hacer informes, luego lo tiene que aprobar el Consejo de Gobierno, y después de eso vendrá la evaluación y el asunto de los nuevos requisitos. Acabamos de empezar", puntualizó. El PSE, que rechazó esta reforma, está dentro del propio Consejo de Gobierno. Sobre el nuevo estatus de autogobierno, que se negocia al nivel de los partidos (entre PNV, PSE y EH Bildu), Pradales consideró que la "buena noticia" es que el diálogo sigue adelante, porque eso incrementa las opciones de acuerdo. Aun así, pidió "paciencia y discreción".

2026-09-04T16:22:05+02:00
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