La Universidad de Granada retrasará del 14 al 22 de septiembre el inicio del curso en el campus de Ceuta a raíz de la crisis derivada de la entrada masiva de migrantes a finales del pasado julio. Asimismo, el rector de la UGR, Pedro Mercado, ha anunciado el refuerzo de la seguridad para hacer de este campus "un espacio seguro" mientras se mantenga la situación excepcional que atraviesa en estos momentos la Ciudad Autónoma.
La UGR cuenta en Ceuta con una comunidad universitaria de 1.755 personas. Aproximadamente 900 estudiantes, más de la mitad, proceden de la Península y de fuera de ella, y deben desplazarse a Ceuta para desarrollar presencialmente su actividad universitaria.
Como criterio general, se priorizará la docencia en modalidad presencial, pero se habilitarán medidas de flexibilización y adaptación de horarios atendiendo a la situación y las características de cada título, según se desprende del Plan de Contingencia activado por la UGR, consultado por Europa Press.
El refuerzo de la seguridad privada supondrá tanto la ampliación de efectivos como el aumento de los turnos en que se presta, especialmente en las franjas de mayor entrada y salida de estudiantes y resto de miembros de la comunidad universitaria. También se reforzará la coordinación con los cuerpos policiales para vigilar el entorno del campus.
Recuperar la normalidad
Aunque el rector de la UGR se muestra consciente de que Ceuta atraviesa una situación "muy delicada", "casi límite", incide en la necesidad de "seguir apostando por el retorno de la actividad que es necesaria para los ciudadanos" y en que el campus recupere la normalidad dentro de lo posible.
El personal de seguridad prestará especial atención en relación con el acceso de personas ajenas al campus y podrá requerir el uso del certificado de pertenencia a la UGR o cualquier otro medio que acredite la pertenencia a la institución docente.
El acto de inauguración institucional del curso se realizará el 21 de septiembre y las clases comenzarán el día 22, una semana más tarde de lo previsto, para preparar toda esta batería de medidas. También se reforzará la atención psicológica a la comunidad universitaria ante posibles situaciones de angustia, estrés y ansiedad por lo que está ocurriendo en Ceuta.
Estudiantes de la península
Un número superior a 250 estudiantes deberá desarrollar prácticas académicas externas en diversas entidades como hospitales, centros de salud y centros educativos. Este colectivo tendrá una atención específica porque su actividad implica desplazamientos regulares desde diversos puntos de la ciudad (incluido el Campus) hacia los lugares donde se desarrollan las prácticas y, además, una dependencia adicional del normal funcionamiento de servicios sanitarios y educativos.
Así las cosas, el objetivo general de este plan de contingencia es garantizar la seguridad de los miembros de la comunidad universitaria y de sus instalaciones; facilitar la incorporación a Ceuta del estudiantado procedente de fuera y preservar la normalidad y presencialidad de la actividad universitaria siempre que las condiciones lo permitan.
Dentro del Comité de Emergencia activado por esta crisis, habrá un núcleo operativo para el Campus de Ceuta encargado del seguimiento diario de la situación y de elevar propuestas de decisión al comité cuando sea necesario para ir adoptando las medidas que se vayan requiriendo.