Los ministros de Exteriores de la Unión Europea han constatado este lunes sus diferencias sobre las posibles medidas para limitar o prohibir el comercio con los asentamientos israelíes en Cisjordania, a partir del documento de opciones presentado por la Comisión Europea.
El debate también ha evidenciado la falta de consenso sobre el procedimiento para aprobar eventuales medidas. Mientras España defiende que puedan adoptarse por mayoría cualificada, Alemania, Italia y los países bálticos sostienen que debe exigirse la unanimidad de los Veintisiete.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha respaldado la prohibición total de las importaciones procedentes de los asentamientos israelíes y ha criticado la "táctica dilatoria" de las instituciones europeas por retrasar la votación mediante nuevos debates.
A su juicio, la prohibición debería aprobarse de forma inmediata en cumplimiento de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
En la misma línea, la ministra irlandesa de Exteriores, Helen McEntee, ha rechazado la posibilidad de imponer únicamente aranceles o licencias de exportación al considerar que esas opciones "legitimarían" el comercio con los asentamientos.
Tanto España como Irlanda sostienen que, al tratarse de una cuestión comercial, las medidas pueden aprobarse por mayoría cualificada.
También se han mostrado favorables a esta vía Luxemburgo, Bélgica y Países Bajos, cuyo ministro de Exteriores ha recordado que su país ya aplica restricciones nacionales a estos productos.
Alemania, Italia y países bálticos
En el bloque contrario, Alemania ha defendido que cualquier decisión sobre los asentamientos requiere la unanimidad de los Estados miembros y ha apostado por mantener el diálogo con Israel.
Italia también ha considerado que la cuestión constituye una "elección política" y no exclusivamente comercial, por lo que entiende que cualquier medida debe aprobarse por unanimidad, aunque ha asegurado que no rechaza estudiar futuras sanciones.
Letonia y Lituania han respaldado igualmente la exigencia de unanimidad y han abogado, en su caso, por medidas más limitadas.
El documento presentado por la Comisión Europea contempla tres alternativas: establecer un sistema de licencias de exportación, imponer aranceles punitivos o prohibitivos o aprobar una prohibición parcial o total de las importaciones procedentes de los asentamientos israelíes en Cisjordania.
Algunos Estados miembros han criticado que Bruselas haya optado por presentar varias opciones en lugar de una propuesta con una base jurídica definitiva, al considerar que ello retrasa la adopción de una decisión.
La comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Suica, ha defendido que la Comisión está cumpliendo el mandato recibido por los líderes europeos y ha señalado que corresponde ahora a los Estados miembros fijar su posición. Una vez exista una orientación política, la Comisión elaborará una propuesta definitiva con su correspondiente base jurídica, previsiblemente para el Consejo de Asuntos Exteriores previsto en octubre.