La preocupación por la vivienda sigue creciendo en Euskadi y se consolida como el principal problema para la ciudadanía. El 72% de la población señala esta cuestión como el mayor problema del país, doce puntos más que en la anterior medición. Así lo recoge el último Sociómetro Vasco, elaborado por el Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco, que constata también un aumento de la preocupación por los problemas económicos.
El estudio, realizado mediante 3.485 encuestas telefónicas entre el 20 y el 23 de octubre, dibuja además un escenario de confianza desigual en las instituciones. La universidad ocupa el primer puesto, con un 81% de confianza, mientras que los partidos políticos se sitúan en el extremo contrario, con apenas un 13%. En el terreno electoral, con la vista puesta en el 29N, el PNV aventaja a EH Bildu como formación que mejor defendería los intereses de Euskadi en el Congreso de los Diputados.
La vivienda se desboca como principal preocupación
La falta de acceso a la vivienda lleva varias mediciones encabezando la lista de los principales problemas de Euskadi y, lejos de remitir, esta cuestión continúa situándose en primera posición, sin dejar de escalar. El último Sociómetro registra, concretamente, un nuevo repunte de doce puntos, hasta alcanzar el 72%, una subida especialmente significativa si se tiene en cuenta que ya veníamos de puntuaciones elevadas en anteriores encuestas.
La distancia registrada respecto del resto de preocupaciones mencionadas es considerable. Tras la vivienda aparecen los problemas relacionados con el mercado laboral, señalados por el 40% de las personas encuestadas, un porcentaje que refleja el importante peso que siguen teniendo las condiciones del empleo entre las inquietudes de la sociedad vasca. A continuación se sitúan la sanidad (22%), los problemas económicos (17%), la delincuencia y la sensación de inseguridad (16%) y la inmigración (13%).
En comparación con la encuesta del pasado mes de mayo, la vivienda y los problemas económicos son los únicos asuntos que han recibido un mayor número de menciones. La preocupación residencial se ha convertido así en una cuestión transversal, compartida por la ciudadanía independientemente de su edad, territorio u orientación política.
Por otro lado, cuando la pregunta se centra en aquellos problemas personales que más afectan a la vida cotidiana, los económicos se sitúan en primer lugar, con un 27%, seguidos muy de cerca por la vivienda (26%). El mercado laboral y la sanidad empatan con un 21%. En este supuesto, las diferencias generacionales quedan constatadas de la siguiente manera: los menores de 45 años destacan la vivienda y el empleo como principales fuentes de preocupación, mientras que entre los grupos de mayor edad ganan peso la salud, las pensiones y la dependencia.
La universidad lidera la confianza institucional
La universidad es la institución que mayor confianza despierta entre la población vasca. El 81% afirma confiar en ella, por delante incluso de las principales administraciones e instituciones de Euskadi. El Gobierno Vasco obtiene un 72% de confianza; las diputaciones, un 67%; el Parlamento Vasco, un 63%, y los ayuntamientos, un 61%. Las ONG y las empresas comparten un 53%, mientras que los sindicatos alcanzan el 46%.
La valoración del Ejecutivo Vasco contrasta con la que obtiene el Gobierno español. Mientras que un 72% de las personas encuestadas muestra confianza en el Gobierno Vasco, solo el 30% manifiesta tenerla en el Gobierno español, una diferencia de 42 puntos porcentuales. Por su parte, la Unión Europea obtiene un 45%, los tribunales de justicia, un 42%, y la Iglesia católica y los medios de comunicación, un 29%.
En la parte baja de la clasificación figuran los bancos y la monarquía española, ambos con un 28%, y el Congreso de los Diputados (20%). Mención especial merecen los partidos políticos, que solo generan confianza en el 13% de la ciudadanía. No obstante, los niveles de confianza en las instituciones difieren entre colectivos.
La población joven tiende a confiar más que el resto en las instituciones vascas y europeas, así como en los sindicatos. Por contra, quienes se sitúan ideológicamente a la derecha, especialmente entre los votantes del PP y Vox, muestran cotas de confianza más elevadas en la monarquía española, la Iglesia, las empresas, los bancos o los tribunales de justicia. Asimismo, la población extranjera es uno de los colectivos que mayor confianza muestra en las instituciones en general.
El Sociómetro advierte, no obstante, de que la confianza en la mayoría de las instituciones se ha visto mermada respecto a 2025.
El PNV aventaja a EH Bildu como defensor de Euskadi en Madrid
La próxima cita electoral del 29 de noviembre despierta un notable interés entre la ciudadanía vasca. Más de ocho de cada diez personas consideran que las elecciones generales son "muy o bastante importantes". A la hora de decidir el sentido del voto, el factor más determinante para las personas encuestadas es la capacidad de las formaciones para conseguir mejoras para Euskadi.
Esta circunstancia es señalada por el 43% de la ciudadanía, mientras que un 27% apunta a la voluntad de evitar que gobiernen partidos cuyas posiciones se encuentren alejadas de sus convicciones políticas. Esta última razón tiene gran peso entre los jóvenes y quienes ideológicamente se ubican en la izquierda. Por otro lado, entre quienes contemplan no acudir a la cita con las urnas, la mitad señala que se abstendrá porque ningún partido ni representante político le convence.
Preguntada por qué formación defendería mejor los intereses vascos en el Congreso de los Diputados, la ciudadanía sitúa al PNV en primera posición, con un 29%, seguido de EH Bildu, con un 25%. El resto de formaciones se encuentran muy lejos de ambas. Cabe destacar que el respaldo a ambas formaciones presenta diferencias por edades: la formación jeltzale es la opción mayoritaria entre los mayores de 45 años, mientras que la coalición soberanista lo es entre los menores de esa franja de edad.
Respecto a oleadas anteriores, la ciudadanía sigue preservando una mejor valoración de la situación política en Euskadi. El 64% de la población califica la situación política de la CAV como "buena o muy buena", mientras que el 80% la considera "mala o muy mala" al ser preguntada por la situación del Estado español. Esta percepción más favorable de la realidad política vasca es compartida por la mayoría de los grupos sociales y demográficos, si bien la población de entre 46 y 64 años destaca por hacer una valoración más negativa en ambos casos.
Pradales y Otxandiano, los únicos que aprueban
En el apartado dedicado a la valoración de los dirigentes políticos, el lehendakari, Imanol Pradales, obtiene la mejor puntuación (5,6), seguido de Pello Otxandiano (5,4). Ambos son los únicos líderes vascos que alcanzan el aprobado. A continuación se sitúan Eneko Andueza (4,3), Jon Hernández (4,1), Amaia Martínez (3,0) y Javier de Andrés (2,6).
Pradales y Otxandiano, en Ajuria Enea.
Pradales es también el dirigente más conocido, con un 79% de reconocimiento. Eneko Andueza y Pello Otxandiano comparten el segundo puesto, ambos con un 47%, seguidos de Javier de Andrés, con un 40%. En términos de simpatía política, el PNV encabeza la clasificación con 5,1 puntos sobre 10, por delante de EH Bildu (4,7) y PSE-EE (4,4). Sumar obtiene 3,6 puntos, el PP alcanza los 2 y Vox se queda en 1.
En el ámbito estatal, ninguno de los principales dirigentes políticos consigue el aprobado. Concretamente, Pedro Sánchez registra la mejor valoración, con un 4,6, seguido de Ada Colau (3,9), Irene Montero (3,3), Alberto Núñez Feijóo (2,2) y Santiago Abascal (1,3).
Interés por la política
El estudio también constata un aumento del interés por la política. El 52% de la ciudadanía afirma tener mucho o bastante interés por ella. Ese interés resulta especialmente elevado entre los hombres, las personas con estudios universitarios, quienes se sitúan ideológicamente a la izquierda, quienes manifiestan un mayor sentimiento abertzale o pertenecen a clases sociales medias y altas.
En el eje izquierda-derecha, la ciudadanía vasca continúa concentrándose en posiciones de centroizquierda. En una escala de 0 (extrema izquierda) a 10 (extrema derecha), la media se sitúa en 4,1 puntos.
Más de la mitad de la población (51%) se autoubica en posiciones centrales, mientras que un tercio (33%) se identifica con la izquierda y solo un 9% con la derecha. Las personas más jóvenes muestran una inclinación significativamente mayor hacia posiciones de izquierda, mientras que entre las mayores de 65 años predominan las posiciones de centro.
Por otro lado, el 32% de la población se considera muy nacionalista, el 26% nada nacionalista y un 36% se sitúa en posiciones intermedias. Desde el punto de vista identitario, el 43% de los participantes en el sondeo dice sentirse únicamente vasco o más vasco que español, el 40% tan vasco como español y el 11% más español que vasco o exclusivamente español. Por último, ante una eventual independencia de Euskadi, el 40% se muestra en contra, el 23% a favor y el resto de las personas encuestadas condicionaría su posición a las circunstancias del momento.