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Verdadero o Falso

La justicia china pone límites a los despidos de trabajadores reemplazados por la IA

La empresa, una tecnológica de Hangzhou, quiso rebajarle al empleado el sueldo en un 40% tras sustituir sus funciones por inteligencia artificial y acabó condenada por despido ilegal
Un hombre maneja un ordendor en el desempeño de su trabajo.
Un hombre maneja un ordendor en el desempeño de su trabajo. / Magnific

La inteligencia artificial (IA) ya no es una cosa del futuro, sino que está ya perfectamente instalada en nuestro día a día. Se encuentra presente en las oficinas, respondiendo correos, redactando informes y, en algunos casos, sustituyendo ya a personas que hasta hace nada desempeñaban ese trabajo.

El debate acerca de cómo afectará la IA al mercado laboral, si viene a ayudar o a quitar empleos, lleva ya meses sobre la mesa. Desde China, uno de los países que más fuerte está apostando por esta tecnología, acaba de llegar una respuesta judicial que puede marcar un antes y un después.

Despido ilegal e indemnización

Se trata del caso de un empleado de 35 años, de apellido Zhou, que trabajaba precisamente supervisando sistemas de inteligencia artificial en una empresa tecnológica de Hangzhou. Su labor consistía en revisar contenidos, comprobar respuestas de modelos de lenguaje y garantizar que la IA no metiera la pata ni vulnerara normas de privacidad. Es decir, se dedicaba a vigilar a la máquina... hasta que la máquina acabó quedándose con su trabajo.

La empresa, especializada en tecnología financiera, decidió automatizar por completo sus funciones. Antes de despedirle directamente, le ofreció un puesto de menor categoría y un sueldo mucho más bajo. Zhou pasaría de cobrar unos 3.200 euros mensuales a apenas 1.900, es decir, alrededor de un 40% menos. Él se negó y el siguiente paso de la compañía fue despedirlo.

La empresa justificó la decisión alegando una "reorganización interna" y una reducción de plantilla; sin embargo, los tribunales chinos no aceptaron ese argumento. Tras varios recursos y un largo recorrido judicial, el Tribunal Popular Intermedio de Hangzhou ha declarado ilegal el despido y ha obligado a la empresa a indemnizar al trabajador con unos 33.000 euros.

Recreación de una oficina en la que trabajadores y robots comparten espacio.

Recreación de una oficina en la que trabajadores y robots comparten espacio. Magnific

Legislación laboral china

La clave de la sentencia está en un matiz que puede parecer técnico, pero que cambia mucho las cosas. La legislación laboral china contempla que una empresa pueda extinguir contratos si existe un "cambio sustancial en las circunstancias objetivas" y, hasta ahora, eso se asociaba a situaciones como fusiones, traslados o grandes reestructuraciones inevitables.

Lo que ha dicho el tribunal es que sustituir a un trabajador por inteligencia artificial no entra automáticamente en esa categoría, básicamente porque nadie obligó a la empresa a hacerlo. Fue una decisión estratégica y voluntaria para ahorrar costes y, si una compañía toma esa decisión, debe asumir también las consecuencias laborales.

Llegados a este punto es necesario aclarar una cosa y es que la justicia china no ha prohibido reemplazar trabajadores por IA, sino que lo que deja claro es que hacerlo no sale gratis. Si una empresa decide despedir a un empleado porque una máquina puede hacer su trabajo, tendrá que indemnizarle adecuadamente o buscar alternativas razonables, entre las que no se encuentra desde luego ofrecerle un puesto peor pagado.

Qué dicen las leyes en la UE y EEUU

El caso ha despertado un enorme interés porque responde precisamente a uno de los grandes miedos que ha traído esta revolución tecnológica y es que, mientras la tecnología corre a velocidad de vértigo, las leyes van bastante por detrás. De hecho, el contraste con Europa y Estados Unidos es llamativo.

En la Unión Europea existe ya una Ley de IA, pero se centra sobre todo en regular cómo se utiliza esta tecnología, no en impedir que sustituya a trabajadores. En Estados Unidos, directamente, despedir a alguien para automatizar su puesto suele ser perfectamente legal en muchos estados.

La sentencia china sorprende porque llega desde un país que no suele ser un ejemplo en protección laboral. Aún así, los tribunales han lanzado un mensaje muy claro, y es que el progreso tecnológico no puede servir como excusa para reducir los derechos laborales.

Que la inteligencia artificial seguirá entrando en empresas, fábricas y oficinas, parece ya algo indiscutible. La pregunta ahora es quién pagará el precio de esa transformación y en Hangzhou, al menos de momento, un tribunal ha decidido que no deben pagarlo solo los trabajadores.

2026-05-12T20:21:43+02:00
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