"Sé que moriré a los 78 años". Con esta contundente afirmación sorprendió Jordi González durante su entrevista en el programa A la cara, de la Cadena SER, donde habló sin tapujos sobre la experiencia que casi le cuesta la vida hace unos meses y sobre la extraña certeza que asegura tener desde la adolescencia acerca de su propia muerte.
El veterano comunicador, de 64 años, explicó a Frank Blanco que lleva décadas convencido de que fallecerá a los 78 años, una idea que, según afirma, nunca ha abandonado. Durante la conversación, Jordi González aseguró que no solo cree saber la edad a la que morirá, sino también cómo ocurrirá. "Sin darme cuenta, que es la mejor manera de morir."
Jordi González revela que sabe cuándo será su muerte.
El presentador describió incluso la escena que imagina desde hace años. "Creo que, después de cenar, me tomaré una de esas pastillas que nos tomamos cuando cruzamos un océano, me quedaré dormido en un avión y ya no despertaré."
Lejos de mostrar preocupación, González explicó que vive esta convicción con absoluta serenidad. "Siempre he tenido claro que será a los 78."
"Técnicamente muerto" en Colombia
Sin embargo, el comunicador reconoció que hubo un momento en el que pensó que esa predicción podía adelantarse. Ocurrió durante el grave problema de salud que sufrió el año pasado mientras se encontraba en Colombia.
Según relató, padeció una infección causada por una bacteria que derivó en una bronconeumonía bilateral, agravada además por una crisis renal, una combinación que puso su vida en serio peligro. "Estuve técnicamente muerto."
Afortunadamente, añadió, la intervención médica logró salvarle la vida. "Por suerte, la ciencia es sabia." El estado del presentador fue tan crítico que los médicos decidieron inducirle un coma durante tres semanas.
González confesó que no recuerda absolutamente nada de aquel periodo, ya que su organismo dejó de oxigenar correctamente la sangre y el cerebro no llegó a registrar recuerdos. "No oxigenaba sangre, entonces no llegaba al cerebro y no registré ningún recuerdo." El periodista explicó que incluso ha pedido a sus familiares que no le cuenten con detalle todo lo ocurrido, porque prefiere no revivir aquellos momentos.
"El peor episodio de mi vida"
Tras superar la fase más crítica, Jordi González cuenta que permanecía traqueotomizado, conectado a un pulmón artificial y sin saber si volvería a hablar con normalidad. "No sabía si volvería a hablar o si tendría que hacerlo con una cánula. Lo pasé muy mal." Finalmente, la evolución fue favorable y consiguió recuperar la voz.
El primer recuerdo que conserva tras despertar sigue siendo uno de los momentos más impactantes de su vida. Tal y como cuenta, abrió los ojos en una habitación de hospital, rodeado de tubos y sondas, completamente desorientado. Su primera pregunta fue para la enfermera que le atendía. "¿Qué día es hoy?" Cuando ella respondió, el presentador se quedó completamente desconcertado. "No, lleva usted aquí dos meses."
Aunque define aquella enfermedad como "el peor episodio" de toda su vida, Jordi González asegura haber logrado superarlo por completo gracias al trabajo de los profesionales sanitarios.