Polideportivo

La Fórmula 1 recupera la incertidumbre

El parón vacacional llega tras un cambio de dinámica que propone una emocionante segunda mitad de la temporada
El líder del Mundial, Kimi Antonelli, junto a integrantes de la escudería Mercedes. / Europa Press

El mundo del deporte suele recurrir habitualmente a una manida frase que se aplica en el marco de las competiciones de largo recorrido: no es cómo se empieza, sino cómo se acaba. Durante la pretemporada, ya fuera por simple prudencia o porque se trataba de reclamar un mayor margen temporal para el desarrollo, todas las voces de la Fórmula 1 apelaron a la máxima debido al contexto de la entrada en vigor de un cambio de reglamentación. La expectación era máxima y nadie quería aventurarse a sentencias definitivas en los albores del curso.

“El primer coche es solo el punto de partida”, pronunció Andrea Stella como responsable de un McLaren que se prestaba a defender su condición de vigente campeón con Lando Norris. “No importa dónde estés en la primera carrera; lo importante será dónde estés al final del desarrollo”, proclamó desde Ferrari su jefe de equipo, Fred Vasseur. “Con un reglamento nuevo nadie puede pensar que todo quedará decidido en marzo”, manifestó Toto Wolff desde Mercedes… Distintas voces y palabras con un mismo significado.

La primeras especificaciones de los monoplazas representaban solo una parte del potencial que escondían los nuevos reglamentos y el desarrollo marcaría las diferencias. Todos ellos eran conscientes de que el asunto no es cómo se empieza, sino cómo se acaba. Se trataba de una carrera de fondo marcada por la capacidad de evolucionar. En cualquier caso, la revolución prometía alterar las jerarquías. Y así sucedió.

Mercedes logró interpretar mejor que nadie el nuevo reglamento técnico y a medida que avanzaba la campaña, las sensaciones de que podía dominar con una autoridad aplastante el campeonato fueron creciendo. Las seis victorias inaugurales, cinco de Kimi Antonelli y una de George Russell, daban sentido a esas impresiones. La sorpresa no llegaba solo en forma de coche, sino también de piloto, con un Antonelli insospechado como sólido líder. Estos resultados ponían en cuestión esos planteamientos iniciales anteriormente citados. La tremenda superioridad de Mercedes invitaba a pensar que el Mundial podría estar decidido con muchísimo tiempo de antelación.

Ferrari corta la racha de Mercedes

Pero a medida que fueron llegando evoluciones, cobraron importancia las advertencias del comienzo del curso. En la séptima cita, que fue Catar, Lewis Hamilton alteró el orden con una victoria que quebró el monopolio extendido. Lo que podía parecer algo anecdótico se reafirmó solo dos carreras después, en Gran Bretaña, donde Charles Leclerc dio a Ferrari su segunda victoria del año. Más importante aún era esa impresión de que había nacido la competencia para Mercedes, porque los éxitos rivales no eran producto de situaciones afortunadas. Ferrari había logrado poner en pista un coche competitivo, capaz de medirse con la escudería de referencia.

Antes de alcanzar el parón veraniego, en Hungría, McLaren se sumó a la oposición de Mercedes. En la última prueba, Lando Norris firmó su primer triunfo como vigente campeón. Además, en Hungaroring Mercedes también cedió por primera vez en la temporada una pole, obra precisamente de Norris. Ello sumado a que Mercedes solo ha ganado dos de las cinco últimas carreras indica de forma incuestionable que la dinámica ha cambiado con respecto al comienzo del Mundial. Ya no se puede hablar de una tiranía, sino de momentos de superioridad.

Por supuesto, el fulgurante arranque del campeonato ha brindado una ventaja considerable. Disputadas once de las veintitrés carreras que alberga el calendario, Mercedes sigue liderando con autoridad el Mundial de Constructores, donde aparece con 379 puntos por los 307 de Ferrari, y el de Pilotos, en el que Antonelli encabeza la clasificación con 219 puntos, por delante de Lewis Hamilton (169) y de George Russell (160).

McLaren y Red Bull, presas del cambio

El cambio de poderes en la Fórmula 1 se evidencia en McLaren, que conquistó los dos últimos campeonatos de constructores y el último de pilotos, y actualmente es tercero en la general de escuderías, con 220 puntos, y Norris, su piloto más destacado, es quinto con 128 puntos. Red Bull es otro reflejo del nuevo escenario que acontece en 2026. Max Verstappen, campeón entre 2021 y 2024 y subcampeón el año pasado, figura en el sexto escalón del campeonato, con solo 109 puntos.

Pero por otro lado, tanto en el caso de McLaren como en el de Red Bull se ha observado una mejoría en las últimas semanas. Los primeros pudieron firmar un doblete en la última cita de no ser por un abandono por cuestiones mecánicas de Oscar Piastri, y los segundos han firmado con Verstappen tres podios en las cuatro citas más recientes, algo impensable al comienzo del año, cuando un quinto puesto fue la mejor posición de las cuatro primeras carreras.

La incógnita es el margen de desarrollo

Ahora la cuestión es cuánto más podría seguir cambiando la situación. Mercedes manda en el Gran Circo y Antonelli desafía la lógica con su juventud, con una regularidad impropia de su edad, por una capacidad envidiable de gestionar carreras y por la ausencia de errores groseros. Pero pese a ello el campeonato parece estar abierto. Al menos, a estas alturas existe una competencia jamás vista este año.

Regresando a la prueba previa a parón, por primera vez en 2026 se pudo ver un Mercedes que no albergaba ritmo para ganar, lo que no había sucedido hasta visitar Hungaroring. Si es algo puntual o pasajero lo determinará el tiempo, ese al que todos apelaban para descubrir las realidades. Pero para bien del espectáculo, hay quien parece dispuesto a plantar cara a lo que podía parecer una nueva época de dominación en una Fórmula 1 ya acostumbrada a ser cíclica debido a la constante aparición de nuevos cambios en la reglamentación. Norris, desde McLaren, alertó tras reinar en Hungría: “Quiero creer que podremos mantener este nivel. Viendo lo bien que se ha sentido el coche hoy, quiero pensar que sí. Con este McLaren podemos seguir ganando carreras”.

Imagen de los primeros metros del Gran Premio de Hungría, con los Mercedes fuera de las primeras posiciones. Europa Press

El parón dará tiempo para evolucionar

El campeonato afronta ahora un mes decisivo, donde las fábricas echaran humo antes de reanudar las carreras el fin de semana del 23 de agosto, cuando podría aumentar la revolución. El regreso en los Países Bajos marcará el inicio de una segunda mitad donde la evolución técnica adquirirá un peso todavía mayor, porque ahora existen datos almacenados y la mayoría de equipos prepara sus últimas grandes actualizaciones antes de comenzar a centrar recursos en el proyecto de 2027.

La sensación general es que la Fórmula 1 ha recuperado uno de sus mayores atractivos: la incertidumbre. Mercedes ha tomado ventaja, pero Ferrari, McLaren e incluso Red Bull mantienen argumentos suficientes para alterar el desarrollo del Mundial. En un año de profundas transformaciones técnicas, la capacidad para evolucionar el coche carrera a carrera determinará quién levantará el título. Porque no es cómo se empieza, sino cómo se acaba.

27/07/2026