Polideportivo

La FIFA responde ante las críticas por querer comercializar con el Mundial

El presidente del organismo, Gianni Infantino, se defiende argumentando que “es una propuesta, no una obligación”
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino / EFE

“Es una propuesta, no una obligación”, manifestó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ante la voluntad de vender los derechos comerciales de sus competiciones, con especial connotación para la Copa del Mundo. El dirigente salió al paso de las críticas a la vez que The Times publicó que el máximo organismo del fútbol internacional ha dado un plazo de 53 días para que acepten los 53 millones de dólares que ofrecen a cada una de las 211 naciones que componen la asociación para que acepten la nueva propuesta respecto al Mundial, en lo que muchos han interpretado como una medida de presión, ya que en caso de no aceptar la cifra descendería un 75%.

“FIFA Forward Enterprise (FFE) –la compañía que se crearía para vender los derechos comerciales a fondos de inversión privados para la explotación comercial– es una propuesta, una oferta, parte de un proceso democrático de consulta y, por encima de todo, es una oportunidad, pero no es una obligación. Como digo, lanza un proceso de consulta”, explicó Infantino en un vídeo.

Falta de transparencia

El presidente tuvo que salir a dar explicaciones debido a que diferentes organismos, entre ellos la UEFA, criticaron la comercialización del fútbol a ese nivel. Desde la Concacaf, por ejemplo, se advirtió de que el proceso de desarrollo de la idea de la FIFA está siendo falto de transparencia, ya que diferentes agentes del fútbol mundial se han enterado a través de las noticias publicadas en los medios de comunicación.

El máximo dirigente de la FIFA apareció en las redes sociales explicando el plan, que abriría la puerta a inversores privados a través de los derechos comerciales y que la UEFA calificó de “ultimátum”. “Si es aprobado, y solo si lo es, por la mayoría de los 211 miembros y el Consejo de la FIFA, se convertiría en una filial propiedad de la FIFA y controlada por ella, que consolidaría las operaciones comerciales y de eventos de la FIFA”, comentó.

Infantino manifestó que “su función sería comercializar y organizar todas las competiciones propiedad de la FIFA, junto con el patrocinio, la retransmisión, las licencias y nuevos proyectos en beneficio de las 211 asociaciones miembro de la FIFA; liberando, además, un valor comercial que antes no se había aprovechado”.

Gianni Infantino y Aleksander Ceferin, presidentes de la FIFA y de la UEFA, respectivamente. Europa Press

La UEFA se opone a la FIFA

La UEFA, mientras, denunció el proceder de la FIFA. “No puede seguir utilizando nuestro deporte para enriquecerse”, acusó. Infantino, por su parte, apuntó que se trata de seguir con la evolución que ha experimentado este organismo mundial del fútbol. “El valor comercial del fútbol crece y llega a las partes del juego que necesitan más. Capturar ese valor requiere adicional experiencia y conocimiento distinto de gobernar y desarrollar el deporte. FIFA se ha transformado en las últimas décadas a través de reformas y una gran expansión de desarrollo y competiciones”, declaró.

“Enriquecer la parte comercial del juego es el paso siguiente natural en esta evolución. Creemos que la propuesta del FFE desbloquearía el potencial del fútbol en todos los lados del mundo”, ahondó Infantino, que se refirió a elevar los ingresos de ocho a veinte e incluso 40 millones con este nuevo plan, para cada miembro, que son las 211 federaciones que conforman la FIFA.

El presidente de la FIFA insistió en que no hay “interferencia externa” y que “más ingresos” supone “más inversión en mejoras, equipos más fuertes y nacionales, y más opciones para las chicas y los chicos jóvenes en todo el mundo”. “Queremos ayudar a crear los próximos Cabo Verde. En todas las esquinas del planeta, transformará el fútbol en sus países. Pero, de nuevo, es simplemente una opción para nuestros miembros”, concluyó.

El cuñado de Ivanka Trump aparece como figura inversora

Lo cierto es que planea vender una parte de la explotación comercial del Mundial a inversores privados, donde aparece el fondo Thrive Capital, que fue fundado por Joshua Kushner, quien operaría mediante la compañía Thrive Eternal, y que contaría con el asesoramiento financiero de JPMorgan Chase&Co, el banco más grande de Estados Unidos. Kushner es el cuñado de Ivanka Trump, la hija del presidente estadounidense Donald Trump. Este hecho y los estrechos vínculos que han venido manteniendo Infantino y Trump han motivado a pensar que existen intereses particulares en la operación.

De hecho, The Times sostiene que existen datos que invitan a pensar que Infantino podría convertirse en responsable de FFE una vez concluya su mandato en la FIFA. Es decir, entre otras cosas, el presidente de la FIFA podría estar asegurándose un futuro vinculado al organismo que actualmente dirige, lo que sería una manera de seguir perpetuando su influencia en el fútbol.

30/07/2026