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La EHU concluye que la vertiente atlántica de la cordillera vasco-cantábrica ha crecido 88 metros más que la mediterránea

Este fenómeno se explica mediante el ajuste isostático, por el que la corteza terrestre se eleva al perder el peso de las rocas superficiales, de forma similar a un barco que asciende cuando se descarga
Infografía de la cordillera
Infografía de la cordillera / EHU

Actualizado hace 8 minutos

Un grupo de investigadores de la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) ha determinado por primera vez las causas de la diferencia de relieve entre las vertientes atlántica y mediterránea de la cordillera vasco-cantábrica, que se extiende desde Castro Valnera, en la frontera entre Burgos y Cantabria, hasta los Pirineos, y señala que la vertiente atlántica se ha elevado unos 255 metros desde la formación de la cordillera, frente a los 167 metros de la mediterránea, una diferencia de 88 metros provocada principalmente por una mayor erosión.

La investigación, desarrollada por investigadores de los departamentos de Geografía, Prehistoria y Arqueología y de Geología de la EHU, junto al Departamento de Geología de la Universidad de Salamanca (USAL), ha cuantificado la erosión sufrida por ambas vertientes y sus efectos sobre la elevación del relieve, ha informado la universidad pública vasca en un comunicado.

Diferencia entre las vertientes

Según sus cálculos, desde la formación de la cordillera se han erosionado unos 2.019 kilómetros cúbicos de roca en la vertiente cantábrica y 1.408 kilómetros cúbicos en la mediterránea.

Este fenómeno se explica mediante el ajuste isostático, por el que la corteza terrestre se eleva al perder el peso de las rocas superficiales, de forma similar a un barco que asciende cuando se descarga. En este caso, la mayor erosión provocada por los ríos en la vertiente atlántica ha generado una mayor elevación isostática. Además, los investigadores advierten de que el proceso continuará en el futuro a medida que prosiga la erosión de las rocas superficiales.

El equipo ha analizado los ríos de 35 cuencas de ambas vertientes, que abarcan una superficie de 13.190 kilómetros cuadrados, mediante metodologías clásicas y modernas. El estudio ha permitido explicar diferencias en la evolución del relieve y en la configuración de las redes fluviales, como el carácter transversal y de mayor pendiente de los ríos atlánticos frente al trazado más longitudinal de los mediterráneos.

La investigación también ha puesto de manifiesto un marcado contraste topográfico en un área geográfica reducida, visible en lugares como los acantilados de Jaizkibel y del cabo Punta Galea o el salto del Nervión. Asimismo, la elevación de la cordillera no se ha producido de manera completamente vertical, sino que presenta una basculación general hacia occidente, aunque en el área central entre Bilbao y Gasteiz la elevación es más horizontal.

Los investigadores han destacado además la influencia de los cambios históricos del nivel del mar en la evolución de los ríos. En particular, señalan que durante la crisis salina del Messiniense, hace unos seis millones de años, el Mediterráneo llegó a experimentar un descenso del nivel del mar de más de un kilómetro, lo que incrementó la erosión de los ríos de su vertiente durante ese periodo. La cordillera vasco-cantábrica se formó a partir del plegamiento de sedimentos marinos como consecuencia del choque entre las placas de Iberia y Eurasia.

2026-09-04T17:55:04+02:00
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