Según los últimos datos publicados, la economía vasca progresa en 2026, consolidando una senda de crecimiento estable y de inversiones al alza que se refleja en las previsiones de avance del Producto Interior Bruto (PIB) entre el 1,7% y el 1,9%, pese a la incertidumbre marcada por el contexto internacional, especialmente en el ámbito geopolítico, energético, así como en las exportaciones de la industria vasca y en la reducción de los fondos europeos.
Así lo apuntaba esta semana el vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, que sitúa las previsiones de crecimiento para el presente año en Euskadi en un 1,9%, elevando una décima el previsto para 2027 hasta alcanzar el 1,7%. Este ritmo moderado de crecimiento enfrenta, a su vez, dificultades marcadas por la debilidad de las exportaciones, lo que tiene un impacto en el sector exterior y la industria local.
Menor margen de seguridad
A este análisis se le suman las previsiones del último informe de economía de Laboral Kutxa sobre el ejercicio 2025 y las perspectivas para 2026 y 2027. En el documento, que fue presentado ayer, la entidad prevé que la economía vasca continuará creciendo durante este año y el próximo, aunque advierte que lo hará en un entorno más exigente que el de los últimos años y con un menor margen de seguridad y sin riesgo de recesión.
Así, el documento estima un incremento del PIB del 1,8% para el presente año y una moderación hasta el 1,5% para el siguiente. Estas cifras, ligeramente más conservadoras que las proyecciones del Gobierno Vasco, se basan en tres elementos que incluyen la tracción limitada que muestra la Eurozona, especialmente en Alemania y Francia, la revisión al alza de la inflación, debido al impacto de la energía y al aumento de los precios, y la falta de alivio de la política monetaria respecto a hace unos meses.
Descenso de la producción industrial
El informe también destaca que el ritmo de creación de empleo será algo menos intenso que en periodos previos, condicionado por la menor diversificación industrial local frente al resto del Estado. Además, como principales soportes de la economía señala la fortaleza de los servicios y del mercado laboral vasco, a la vez que insiste en la necesidad de vigilar de cerca en los próximos meses variables como la industria, la automoción, los bienes de equipo, la energía, los tipos de interés y la demanda europea.
Esta afirmación coincide con los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que señalan una disminución del 0,5% del Índice General de Producción Industrial (IPI) en mayo, en relación al mismo mes de 2025, cifra que representa un 1,3 puntos menos de retroceso que la media estatal, que experimentó un incremento del 0,8%.
Los datos también apuntan a una caída del 1,2% en la producción industrial en la CAV en lo que va de año, frente al incremento estatal acumulado del 0,6%. El descenso, que se explica principalmente por la reducción del 4% en los bienes de consumo y del 4,5% en los bienes de equipo, contrasta con un repunte de la energía en el territorio, que creció un 38,9% respecto a mayo.
Récord de cotizantes
Respecto a la situación del mercado laboral vasco, los últimos datos del empleo indican que Euskadi cerró junio con un ligero repunte del desempleo, sumando 479 personas respecto al mes anterior (+0.46%), y situando la cifra total de personas desempleadas inscritas en las oficinas de Lanbide en 104,212. Este incremento contrasta con la tendencia del conjunto del Estado, donde el desempleo descendió un promedio del 1,24% durante el mismo periodo.
Por otro lado, la CAV alcanzó en el sexto mes del año un récord histórico de 1.044,686 personas afiliadas a la Seguridad Social, lo que supuso la incorporación de 2,006 nuevos cotizantes en comparación con el mes de mayo (+0.19%) y un sólido incremento interanual de 15,541 personas trabajadoras en relación con el mismo periodo del año anterior (+1,51%), según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
A nivel territorial y por sectores, el mercado refleja dinámicas muy desiguales, destacando una única rebaja del desempleo en Araba, con 157 parados menos, mientras que aumentó tanto en Gipuzkoa (+391) como en Bizkaia (+245). Desde la perspectiva de los sectores económicos, la industria y la construcción lograron reducir sus listas de desempleados en 146 y 21 personas, respectivamente. Sin embargo, estas mejoras fueron contrarrestadas por el incremento del paro en el sector servicios (+357), el colectivo sin empleo anterior (+276) y el sector primario (+13).