Dos caras en una sola mano. La diestra de Javier Zabala se encasquilló este domingo para vivir una tortura. La misma diestra del logroñés desencadenó el pandemónium poco después. Dos versiones. La caja de Pandora. El monstruo bicéfalo del estreno dentro de la liguilla de cuartos de final del Cuatro y Medio. Los intangibles, también presentes en el trayecto de su rival, el siempre favorito Jokin Altuna, quien tal vez estaba presionado de más por dar un golpe sobre la mesa y demostrar que, pese a haber pasado una época de resultados no tan brillantes –reconociendo además la poca ayuda de Pelota Pro Liga con las combinaciones en algunos tramos del estío–, es el número 1, aparecieron como fantasmas en el debut. Siendo un manista con una zurda brillante, tocada con la varita del Dios Pelota, Zabala amaneció en el Ogueta de Gasteiz con la derecha sin pólvora, incapaz de mandar en el peloteo en una especialidad en la que la agresividad y la velocidad son claves. La esperanza riojana encajó camino del K.O. en un inicio dominado por un eficiente Altuna III. 7-0, 9-1 y 11-4, para después sacar lustre al trabajo. ¡Resurrección!
Mover a Altuna III
Porque en su perfil de estibador encontró la luz. Manejó las posturas laterales para cortar la pelota y atrasar a su adversario hasta sacarlo del foco. Subida de tensión azul, cortocircuito colorado. Altuna se alejó de su radio de acción, de modo que Zabala, más cómodo a la hora de controlar el material, duro, de jugar, pero con el que costaba hacer daño con los remates, bajó enteros. Y la 'jaula' se expandió para el riojano y se comprimió para el amezketarra, que tuvo que transitar de lado a lado, sin incidencia, cediendo el centro de la cancha a Zabala. Asfixia.
Presentación de los campeonatos del Cuatro y Medio Serie A y Serie B
Zabala supera a Altuna III en el primer partido de la liguilla de cuartos de final del Cuatro y Medio en el Ogueta de Gasteiz.
Javier marcó distancias con la diestra y terminó con esa izquierda elegante, brillante y vigorosa en el ancho. Así, el encuentro se alargó hasta los 342 pelotazos a buena en menos de una hora de juego (56:37), en lo que fue una auténtica batalla entre dos gallos de la distancia.
Pero el cambio del riojano, con esa diestra taladradora, un bulldozer, abrió el camino para que brillara con el dos paredes, con la volea, con el gancho o la dejada. Porque, rampante, cambió los nubarrones por un arcoíris de lucidez, en el que cuatro palomas se le anudaron a los dedos de los pies para obrar el despegue.
Remontada
Cayó Altuna con un desplome inopinado por la grandeza de su palmarés, su habitual solidez y su ya clásico sentido de la competitividad. No fue, en cualquier caso, su día. Una pelota se le metió en la zurda en el séptimo tanto y su propuesta se vio mediatizada por ello. Con todo, desde el 11-4 (126 pelotazos en el acumulado), a un centímetro del primer descanso largo y con sensaciones de monólogo, se vino abajo. No fue una cuestión única del guipuzcoano, sino que, en el tradicional maniqueísmo de la pelota individual, cayó preso de la tormenta perfecta. Concentrado y efectivo, un zurdazo precioso que murió en la chapa de contracancha abrió la revuelta del logroñés. Fue mala por una uña. ¿Y si...? Queda todo en el terreno de la hipótesis, porque la realidad es que Zabala amoló su diestra para empezar a empujar a Jokin hacia atrás. Prodigio de la violencia. El de Amezketa, cómodo hasta ese instante, notó el temblor. Tacada de once tantos para cambiar el signo. Terremoto. Rosas y espinas. Zabala ya había desplegado el catálogo y creció con carácter.
Zabala supera a Altuna III en el primer partido de la liguilla de cuartos de final del Cuatro y Medio en el Ogueta de Gasteiz.
Ni un regalo de Zabala
De ahí hasta el final, Altuna III sumó cuatro cartones más, todos ellos logrados con remates propios: voleas, dos paredes, pelotazos arrimados. Ni un regalo de Zabala. Dos caras. Yin y yang. La explosión. El remate importa, por supuesto, pero el trabajo también. Javier taló el árbol más grande del bosque hasta el cartón 22. El cierre llegó con un puñado de carambolas marca de la casa.
A vida o muerte
Zabala se jugará gran parte de sus opciones de entrar en las semifinales del Cuatro y Medio contra Jon Ander Peña el domingo en el Adarraga de Logroño. Ambos pelotaris estarán pendientes del choque entre Altuna III y Laso del sábado en el Labrit de Iruñea. Los hombres franquicia de las empresas se juegan la vida.