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La cumbre en el BEC marca el rumbo para la remontada de la escuela vasca

Tras reunirse con 600 centros educativos, la consejera Pedrosa aboga por analizar la caída del rendimiento escolar en PISA “con rigor y sin alarmismos” e insta a las familias a implicarse en los hábitos de lectura y la fijación de límites a la tecnología
Las direcciones de 600 centros educativos vascos se reunieron ayer para analizar los resultados del informe PISA. / Irekia

El sistema educativo vasco no está dispuesto a resignarse tras los datos del Informe PISA 2025, donde los resultados en comprensión lectora han tocado suelo en Euskadi. Con la mirada puesta en un cambio de rumbo, el Departamento de Educación reunió este viernes en el Bilbao Exhibition Centre (BEC) de Barakaldo a las direcciones de más de 600 centros públicos y concertados de Euskadi para coordinar las líneas de trabajo que guiarán los próximos cursos. La jornada sirvió para aterrizar en los colegios el diagnóstico compartido con la comunidad educativa y acelerar el plan de mejora iniciado a principios del año pasado.

La consejera de Educación, Begoña Pedrosa, lideró el encuentro Evaluación educativa y mejora del sistema: evidencias, centros y estrategia compartida, dando continuidad a la reunión mantenida la tarde anterior con el Foro de Expertos en Evaluación. “Ahora toca actuar. Reforzar lo que funciona, revisar lo que sea necesario y plantear nuevas respuestas allí donde hagan falta”, destacó Pedrosa, subrayando la importancia de aplicar en las aulas la información de las evaluaciones.

En el Departamento no quieren quedarse solo con la foto de PISA. El Gobierno Vasco prefiere cruzar todos los exámenes e informes que tiene sobre la mesa para saber exactamente qué pasa en las aulas. Y es que, frente al varapalo de PISA -donde Euskadi se sitúa en último lugar en lectura, la décima de 16 en matemáticas y la penúltima en ciencias, solo por delante de Valencia-, los datos de la Evaluación Diagnóstica 2026 abren una puerta al optimismo. Estas pruebas, hechas esta misma primavera, muestran mejoras: en 4.º de la ESO sube el nivel en castellano y ciencias, mientras que en 6.º de Primaria mejoran las matemáticas y el euskera. A eso se agarra Educación, apoyándose además en la buena salud del sistema en equidad y cohesión para coger aire y remontar.

Para canalizar el trabajo en los centros, Educación ha definido cinco prioridades que se desarrollarán en el ámbito escolar. La prioridad sigue siendo la comprensión lectora, donde se identificarán y extenderán las prácticas metodológicas más eficaces. Para ello se apoyarán en herramientas como el programa ITT (Irakurketa Trebetasunak neurtzeko Tresna), que guía al profesorado en el ajuste de sus dinámicas de lectura.

En la misma línea, el Departamento fijará criterios para estructurar el uso pedagógico de la tecnología, diferenciando las dinámicas digitales que potencian el aprendizaje de aquellas que puedan interferir en la concentración. La hoja de ruta se completa con la actualización de los proyectos lingüísticos de cada centro para adaptarlos a la realidad sociolingüística, el seguimiento de la Estrategia Integral iniciada en 2025 con la vista puesta en la evaluación de 2027, y el impulso a proyectos de investigación y mentoría docente como Irakaskide. El encuentro celebrado en Barakaldo reafirmó el compromiso del Departamento y los equipos directivos por avanzar combinando el análisis técnico con el conocimiento de los centros para seguir fortaleciendo los resultados de la escuela vasca.

En un avance de la entrevista en profundidad que se publicará este fin de semana en las cabeceras del Grupo Noticias, la consejera analiza con detalle los factores que hay tras el informe de la OCDE. Respecto a las interpretaciones más pesimistas sobre la caída generalizada de notas, Pedrosa considera que “hay que analizarlos y debatirlos con mucha seriedad, pero también con tranquilidad y sin alarmismos”. A su juicio, “PISA nos trae una foto que debe hacernos reflexionar con calma pero con rigor”, señalando que aunque los datos exigen una revisión interna, “tenemos muchísimos datos en el sistema educativo y todo suma, pero PISA marca tendencias, da señales de qué ocurre a nivel internacional y ofrece una comparativa”.

Entre los elementos que más inquietan a la máxima responsable de la enseñanza vasca se encuentra el rendimiento lector. “PISA nos indica que en Euskadi debemos analizar a fondo ciertos elementos, sobre todo la comprensión lectora, que es lo que más me preocupa”, admite Pedrosa. La consejera vincula esta dificultad con los hábitos de atención y el contexto social y digital actual. “Cuando les hacemos leer textos complejos dentro de un área específica, ahí se pierden, o pierden la atención, o ya no tienen ciertas habilidades que hay que volver a retomar”. Además, advierte sobre la dispersión en las aulas al señalar que “tenemos un terreno a explorar muy grande” en el ámbito de la pérdida de concentración.

En lo referente al uso de la tecnología y la irrupción de herramientas emergentes en la enseñanza, como inteligencia artificial, Pedrosa aboga por la pedagogía antes que por las soluciones prohibitivas: “La cuestión no es prohibir o no prohibir. La cuestión es si educamos o no educamos”. Sobre el papel de la digitalización educativa sostiene que “un uso moderado con fines educativos puede reforzar el aprendizaje” y advierte sobre el uso inapropiado de los nuevos recursos: “Utilizar la inteligencia artificial para copiar algo no es efectivo, pero utilizar la inteligencia artificial, por ejemplo, para programar o para debatir, pues es otro tema”.

Pedrosa enfatiza además que el reto no atañe de forma exclusiva a las escuelas y llama a la implicación del entorno familiar. “No hay educación sin que todos hagamos educación; el sistema educativo no lo puede abordar todo”, asevera la consejera, subrayando que “poner límites en el uso de la tecnología, redes sociales y otros temas” forma parte de un compromiso compartido entre la comunidad escolar y los hogares. Por último, ante el debate público suscitado tras las pruebas, la titular de Educación defiende al alumnado evaluado y pide huir de discursos catastrofistas. En este sentido subraya que “primero vamos a lanzar un mensaje de confianza a nuestros jóvenes, a quienes les ha tocado vivir en un momento de muchos cambios sociales, tecnológicos y climáticos. Un mensaje de confianza y esperanza por su futuro”.

12/09/2026