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El Camino Ignaciano, fiel a lo que representa el nombre de una ruta que tiene a Azpeitia y Azkoitia como puntos de partida, ha dado un nuevo paso para convertirse en un proyecto turístico de relevancia con la firma del convenio de colaboración entre la Asociación de Municipios del Camino Ignaciano (AMCI) y la Compañía de Jesús.
Presencia guipuzcoana
El encuentro tuvo como marco el Ayuntamiento de Zaragoza y contó con una notable representación de Urola Erdia, con la presencia en el acto de las alcaldesas de Azpeitia y Azkoitia, Nagore Alkorta y Ana Azkoitia
Junto a ellas estuvieron también representantes de otras localidades guipuzcoanas vinculadas al proyecto, que tiene como destino final la localidad catalana de Manresa.
Valoraciones
Nagore Alkorta, en su condición de vicepresidenta de la AMCI, ha sido parte activa de la firma del convenio, que tiene como eje un plan de trabajo encaminado a mejorar la señalización y la accesibilidad, así como a reforzar la promoción digital y fortalecer la coordinación entre los municipios que forman parte del recorrido.
El objetivo final, tal y como coincidieron los asistentes al encuentro, es convertir el Camino Ignaciano en un referente del turismo cultural y espiritual de calidad.
Por su parte, Ana Azkoitia destacó la importancia del trabajo en común en el que se sustenta el proyecto y se mostró esperanzada por el futuro del Camino Ignaciano.
«La AMCI es el resultado de la unión de fuerzas, voluntad y energía para llevar a cabo un proyecto turístico capaz de adquirir una dimensión significativa y que, entre todas y todos, debemos optimizar".
Experiencias personales
El Camino Ignaciano recupera el itinerario que San Ignacio de Loyola recorrió en el año 1522, desde Loyola hasta Manresa, ciudad donde se alojó durante once meses antes de viajar a Tierra Santa.
Se trata de un reto que abre un abanico de posibilidades a la hora de afrontarlo, ya que en los más de 600 kilómetros de recorrido confluyen elementos de interés turístico de indudable valor, a los que se suma el propio desafío físico de completar la ruta, sin perder de vista el apartado espiritual de quienes emprenden el camino impulsados por su fe religiosa.
Los peregrinos deberán de atraviesa un total de 92 municipios en este largo viaje y, a día de hoy, el 80% de ellos forman parte de la Asociación del Camino Ignaciano.
Camino de Manresa
Para quienes quieran realizar la ruta a pie, el recorrido consta de un total de 30 etapas a lo largo de 675 kilómetros y tiene el Santuario de Loiola como punto de partida. Atraviesa el valle del Urola, el Alto Deba, la Llanada Alavesa, la Montaña Alavesa y la Rioja Alavesa, camino de la localidad riojana de Navarrete, donde el caminante pondrá el punto final a sus primeros días de camino.
En ese punto confluirá con los peregrinos que avanzan en sentido contrario hacia su destino en Santiago de Compostela e iniciará una larga marcha que lo llevará hasta Manresa, etapa final de un recorrido a lo largo del cual visitará 90 localidades y atravesará cinco comunidades autónomas (Euskadi, La Rioja, Navarra, Aragón y Cataluña).