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La carne de oso triunfa en Japón tras el récord de ataques mortales

Un restaurante de las montañas de Chichibu ha multiplicado la cantidad de ejemplares que necesita para atender una demanda disparada
Varias personas degustan carne de oso en el restaurante Suzukaen, situado en las montañas de Chichibu, a las afueras de Tokio. / Instagram/Suzukaen

La carne de oso se ha convertido en uno de los platos más buscados en un restaurante de las montañas de Chichibu, a las afueras de Tokio. El creciente interés por esta peculiar propuesta gastronómica coincide con un aumento sin precedentes de los ataques de estos animales en Japón, que ha llevado al Gobierno a aprobar amplios planes de captura y sacrificio.

El restaurante Suzukaen, especializado en carne de caza, es uno de los pocos establecimientos de la zona que ofrece oso en su carta. Su propietario, el cazador Koji Suzuki, asegura que la demanda se ha disparado desde que los ataques comenzaron a ocupar titulares y a generar preocupación entre la población.

Exterior del restaurante Suzukaen, especializado en carne de caza y situado en las montañas de Chichibu, a las afueras de Tokio. Instagram/Suzukaen

“Desde que comenzó todo este revuelo con los osos, mucha gente quiere probar la carne”, explica Suzuki. Algunos clientes incluso llaman con meses de antelación para preguntar si el restaurante seguirá disponiendo de ella cuando llegue el momento de su reserva.

Hasta hace poco, un solo ejemplar era suficiente para cubrir las necesidades del establecimiento durante todo el año. Ahora, según su propietario, ni siquiera cinco o seis osos anuales permiten atender todas las peticiones. La escasez ha obligado a retirar esta carne como plato independiente y reservarla para determinados menús.

Oso, jabalí y ciervo

Suzukaen ocupa un amplio edificio de madera rodeado de montañas. Su interior, decorado con pieles, animales disecados y fotografías, refleja su especialización en productos procedentes de la caza. Las mesas están distribuidas sobre el tradicional suelo de tatami y cuentan con piedras calientes sobre las que los comensales cocinan la carne.

Carne de oso, jabalí y ciervo servida en el restaurante Suzukaen. EFE

El oso se ofrece dentro de un menú especial acompañado de jabalí y ciervo, o preparado en un hot pot, un caldo mantenido en ebullición en el que se introducen diferentes ingredientes. También puede servirse en finas lonchas para asarlas sobre una piedra cubierta con grasa de cerdo. Suzuki describe la carne como dura pero sabrosa y señala que el restaurante la acompaña con una salsa de soja y ajo para potenciar su sabor. También prepara una sopa de oso de color oscuro e intenso.

El cazador asegura que el resultado depende en gran medida de cómo se haya sacrificado y desangrado al animal. Por ello, mantiene contacto con otros cazadores, recoge personalmente los ejemplares capturados y después los despieza y congela en el restaurante. Aunque el lomo y el solomillo suelen considerarse las piezas de mayor calidad, Suzuki afirma que prefiere la carne del muslo asada.

Un año marcado por los ataques

El auge gastronómico se produce después de que Japón registrara 13 fallecidos por ataques de oso entre abril de 2025 y marzo de 2026, la cifra más alta contabilizada hasta ahora. En el actual ejercicio fiscal, que terminará en marzo de 2027, han muerto al menos otras seis personas, según las estadísticas del Ministerio de Medio Ambiente.

Los encuentros con estos animales también han dejado cientos de heridos y han alimentado un debate nacional sobre cómo contener su expansión. Las autoridades japonesas han aprobado planes para capturar y sacrificar al menos 10.000 osos durante el presente ejercicio.

Los expertos relacionan el incremento de los ataques con el envejecimiento de la población, el éxodo de las áreas rurales y la falta de alimento en los bosques. El abandono de terrenos agrícolas y zonas que tradicionalmente separaban las montañas de los núcleos habitados habría permitido que los animales se acerquen con mayor frecuencia a viviendas, comercios y escuelas.

Críticas de los animalistas

La popularidad del restaurante también ha provocado rechazo. Suzuki cuenta que recibió numerosas críticas en las redes sociales por parte de defensores de los animales después de aparecer en televisión hablando sobre su negocio.

El propietario sostiene que resulta difícil comprender la gravedad del problema cuando no se han sufrido directamente sus consecuencias. También recuerda que la carne de oso se consume en Japón desde la antigüedad y defiende que los ejemplares sacrificados sean aprovechados. “Ya que los cazan, da pena enterrarlos sin aprovechar la carne”, argumenta el cazador. Mientras las autoridades buscan cómo reducir los ataques, en Suzukaen la demanda continúa creciendo y conseguir una ración de oso requiere cada vez más previsión.

15/09/2026