Vida y estilo

La advertencia de Boticaria García sobre los huevos poco hechos en los restaurantes

La especialista recuerda que preparar huevos con la yema líquida o tortilla poco hecha exige controlar las condiciones de cocinado y servicio
Boticaria García / Instagram: @boticariagarcia

Mojar pan en la yema de un huevo frito es uno de los placeres más habituales al comer, pero consumir huevo poco cuajado en un bar o restaurante puede entrañar riesgos para la salud si no se respetan las medidas de seguridad alimentaria.

La clave está en la temperatura de cocción, la conservación y el cumplimiento de la normativa sanitaria.

La divulgadora y farmacéutica Boticaria García ha explicado que se puede mojar pan en la yema, aunque con ciertas precauciones.

Según señala, "Desde 2022 la normativa española permite usar huevo fresco si el centro del huevo llega a 70º C durante dos segundos (...) Hay otra opción en el reglamento para los huevos fritos y tortillas: 63ºC durante 20 segundos. Eso sí, comérselo inmediatamente".

La especialista recuerda así que preparar huevos con la yema líquida exige controlar las condiciones de cocinado y servicio. No basta con que la clara esté cuajada o el plato tenga buen aspecto: el tratamiento térmico debe ajustarse a los requisitos de seguridad alimentaria aplicables.

Salmonela: el principal riesgo del huevo poco hecho

Uno de los peligros asociados al consumo de huevo crudo o insuficientemente cocinado es la infección por Salmonella, una bacteria que puede provocar salmonelosis. Entre sus síntomas se encuentran la diarrea, la fiebre, el dolor abdominal, las náuseas y los vómitos.

El riesgo aumenta cuando se utilizan huevos contaminados o se producen errores durante la manipulación, la conservación o la preparación.

Huevos, en una imagen de archivo EP

Por eso, en la hostelería resulta fundamental mantener unas condiciones higiénicas adecuadas y evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y productos listos para consumir.

Además, determinados grupos, como las personas mayores, los niños pequeños, las embarazadas y quienes tienen el sistema inmunitario debilitado, pueden sufrir complicaciones más graves por una infección alimentaria.

22/10/2026