El consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, Denis Itxaso, ha manifestado que "convertir cada conflicto", en relación a los desahucios de viviendas, "en una exigencia de compra inmediata, además de resultar insostenible para las arcas del Gobierno Vasco, puede perjudicar a quienes se pretende defender".
Itxaso ha dicho comprender "la angustia de los inquilinos" y "respetar la movilización social", pero ha señalado que "el ruido puede dar protagonismo, pero no necesariamente consigue mejores acuerdos", a preguntas de su propio grupo parlamentario (PSE-EE) sobre la política de compra pública y la protección a los inquilinos en el pleno de control.
El consejero de Vivienda ha señalado que un gobierno que administra presupuestos públicos "no puede comprar a cualquier precio, ni confundir vivienda protegida con vivienda de mercado libre", ya que, "cuando el vendedor percibe que la Administración está confundida, sin alternativas y obligada a comprar, su posición negociadora se fortalece y la del gobierno se debilita".
"La prudencia no es tibieza y la discreción tampoco es pasividad. Negociar bien exige tiempo, alternativas y no enseñar todas nuestras cartas. Es defender con inteligencia el dinero que es de todos", ha argumentado para agradecer a los vecinos de Benta Berri "su responsabilidad, su paciencia y su confianza", al "confiar en una negociación serena y contribuir a lograr un precio de vivienda protegida y no de mercado libre".
En este sentido, ha calificado la operación como de "extraordinaria", puesto que 510 viviendas que iban a perder su protección en 2028 "quedarán protegidas permanentemente" y sus familias podrán seguir en sus hogares".
El consejero ha destacado que el Gobierno Vasco ha adquirido 756 viviendas durante el presente mandato en lugares como Arrasate, Rentería y Donostia, entre otros municipios, un 51% por encima del objetivo inicial de comprar 500 viviendas dentro del "ansiado objetivo de las 7.000 viviendas en alquiler".
Construir "más"
Asimismo, Itxaso ha explicado que, junto a los presupuestos, el Gobierno Vasco emprenderá una reforma de la Ley Vasca de Vivienda para prorrogar la protección de viviendas anteriores a 2003 amenazadas de descalificación en zonas tensionadas, "mientras dure ese estrés residencial".
Una medida a la que ha sumado el 'decreto anti desahucios' que se va a convalidar próximamente en el Congreso de los Diputados que "representa un escudo esencial y devuelve a las viviendas su función social".
Para el consejero, la "respuesta estructural" al problema de la vivienda "es construir más", ante la "necesidad de ensanchar las ciudades" y "desbloquear" ámbitos como Auditz Akular y Antondegi en Donostia, Gamongoa en Errentería, San Miguel-Anaka en Irun, Salberdin en Zarautz, Vicios en Portugalete, Zorrozaurre en Bilbao y Salburua y Zabalgana en Gasteiz.
"El parque residencial no puede permanecer congelado, mientras surgen nuevos hogares", ha comentado, para apelar a "sumar nuevas voces en el Parlamento, para defender nuevos barrios y nuevas viviendas", ya que "no basta con reclamarlas en abstracto ni hacer graves diagnósticos y sonoras proclamas, hay que apoyar los desarrollos concretos donde vamos a construirlas". "Compremos vivienda cuando sea útil y construyamos vivienda donde haga falta. No se trata solo de que nadie pierda su hogar, sino también de que nadie se quede sin la posibilidad de tenerlo", ha finalizado.