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“Noy voy a vivir en una burbuja”, ha asegurado Andoni Iraola en su puesta en escena como nuevo entrenador del Liverpool. El técnico guipuzcoano quiere ofrecer a la afición un equipo del que sentirse orgulloso. En este sentido, señala que su primera meta es precisamente esa, conectar con los aficionados, cautivarles con su propuesta de juego.
La grada de Anfield se sintió desorientada durante diversos momentos de la temporada anterior. El equipo de Arne Slot defendía su condición de vigente campeón, pero el entrenador neerlandés terminó siendo cesado, víctima de la impaciencia que gobierna el fútbol actual. Poco antes de conocerse la destitución, en el último suspiro de la Premier League, el Liverpool certificó una clasificación para la próxima edición de la Champions League que corrió serio peligro precisamente por la amenaza del Bournemouth que dirigía Iraola. Los reds terminaron en quinta posición, la última con acceso a la máxima competición europea, y los cherries finalizaron en el sexto lugar, a solo tres puntos de distancia.
Iraola, en las instalaciones del Liverpool.
A los mandos de una nueva nave, el patrón Iraola ha trazado las líneas maestras para la navegación de su proyecto. “Me gustaría darles un equipo del que puedan sentirse orgullosos. Creo que el fútbol, y especialmente el Liverpool, se trata de conectar con la gente. Conectar con la gente, conectar con nuestros seguidores. He estado en el otro lado en Anfield. He vivido el gol que Chiesa marcó en la primera jornada de la temporada (contra su Bournemouth)”, ha comentado el de Usurbil.
"Estoy preparado"
Iraola no ha renunciado a la responsabilidad que implica hacerse cargo de un vestuario como el del Liverpool. Aunque también ha advertido que debe comenzar a vivir experiencias para comprender la magnitud de su nueva empresa. “Quiero reflexionar, comprender, y hasta que no viva ciertas experiencias no lo sabré del todo, pero estoy aquí para vivir esas situaciones, estoy preparado para ello”, ha reflexionado.
En este sentido, el guipuzcoano ha asegurado que “entiendo que se trata de un club enorme”. “Todo lo que voy a decir ahora va a ser analizado minuciosamente. Hay que ser muy consciente de los errores, pero no quiero ser demasiado precavido. Me gustaría comportarme con normalidad. No voy a vivir aislado, solo iré al campo de entrenamiento y luego a casa”, ha advertido.
El técnico ha afirmado que “intentaré ser el mismo entrenador”. “Creo que tienes que ser tú mismo. Tienes que ser tú mismo y yo intentaré serlo. Obviamente no puedo decírtelo todo aquí, hay algunas cosas que debes mantener en privado. Pero sobre todo con los jugadores, sé que tendremos grandes personalidades, grandes egos, pero trataré de no cambiar también con ellos, sí”, ha comentado.
Juego ofensivo, vertical y veloz
En cuanto a la propuesta de juego, Iraola ha declarado que la verticalidad y la velocidad serán sus banderas en busca del juego ofensivo. “Creo que tienen que ser nuestros principios fundamentales. Después tendremos muchos partidos, muchas preguntas sobre las que me haréis: '¿Qué pasa si os enfrentáis a bloqueos bajos y este tipo de cosas?'. Siempre digo que prefiero enfrentarme a bloqueos bajos en términos de: 'Vale, tendremos el control del partido, probablemente concedamos menos oportunidades, pasaremos mucho tiempo en la mitad rival y esos son los escenarios que tenemos que encontrar'. Algunos equipos te dan esa situación de inmediato, perfecta, otros equipos no te la dan de inmediato porque también intentarán controlar el juego, jugar en tu mitad. Tengo muchas ganas de pasar todo el tiempo que podamos en la parte contraria, con el balón y sin el balón, porque creo que estamos más cerca de marcar que el rival si esa es la situación”, ha desarrollado.
Al hilo de ello, ha manifestado que “tengo la ventaja de que probablemente los jugadores ya sepan lo que vamos a exigir en términos de estilo de juego”. Si bien, también ha admitido que será “un desafío” afrontar varias competiciones, lo que supondrá disputar dos partidos por semana. “Es un gran desafío para mí. Creo que es un gran cambio porque aquí la mayoría de las semanas no van a ser limpias, ya que tendremos un partido entre semana. Creo que también es una gran oportunidad para los jugadores, porque siempre me ha gustado tener este tipo de temporadas como jugador. Básicamente no entrenas mucho, juegas, te recuperas, juegas, te recuperas”, ha valorado.
"No me gustaría cambiar demasiado"
Iraola también ha manifestado su deseo de empaparse de la cultura que rodea al club. “También me gustaría ir a la ciudad, conocerla: conozco algunos lugares, tendría que sacar algunas fotos. Pero también forma parte de la magia de ser el entrenador del Liverpool y no me gustaría cambiar demasiado”, ha revelado.
Para arrancar su experiencia, Iraola viajará dentro de una semana a Chicago, donde el Liverpool disputará tres encuentros amistosos, ante el Sunderland, el Leeds y el Wrexham. Así arranca el viaje de un entrenador que ha firmado dos años de contrato, pero que es consciente de que deberá ganarse la continuidad en cada uno de ellos.