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La inmunización de los recién nacidos frente al virus respiratorio sincitial (VRS) podría prevenir el 61% de las hospitalizaciones asociadas a esta infección durante los dos primeros meses de vida, según un informe publicado este miércoles por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC). La estimación parte de un escenario en el que el 90% de los bebés recibe anticuerpos monoclonales de acción prolongada al nacer.
El estudio utiliza modelos para evaluar dos estrategias de protección: la administración directa de anticuerpos a los lactantes y la vacunación de las mujeres embarazadas. Para esta segunda opción, el organismo calcula una reducción del 52% de los ingresos por VRS en los primeros dos meses de vida. Son proyecciones del impacto de los programas de inmunización, no resultados observados en todos los países europeos.
Proteger los primeros meses de vida
El VRS es una causa importante de infecciones respiratorias y de presión asistencial en Europa. El ECDC estima que provoca alrededor de 250.000 hospitalizaciones pediátricas anuales en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo, con los recién nacidos como el grupo que presenta la mayor tasa de ingresos por habitante.
La infección puede causar bronquiolitis o neumonía, especialmente en los bebés más pequeños. El riesgo de enfermedad grave es mayor en los menores de seis meses y en aquellos que han nacido prematuramente o presentan determinadas enfermedades crónicas.
El jefe de unidad del ECDC, Bruno Ciancio, ha destacado la importancia de proteger a los lactantes durante sus primeros meses. El organismo subraya que la llegada del otoño y el invierno incrementa la preocupación por el VRS y otras infecciones respiratorias, tanto por su impacto en los niños como por la demanda adicional de atención sanitaria.
Anticuerpos para los bebés y vacunas durante el embarazo
Las dos estrategias evaluadas actúan de forma diferente. Los anticuerpos monoclonales proporcionan protección pasiva al bebé, mientras que la vacuna administrada durante el embarazo permite que la madre genere anticuerpos que contribuyen a proteger al recién nacido.
Entre las opciones disponibles en la UE figuran nirsevimab, comercializado como Beyfortus, y clesrovimab, con el nombre de Enflonsia. Este último está indicado para prevenir la enfermedad de las vías respiratorias inferiores causada por el VRS en recién nacidos y lactantes durante su primera temporada del virus.
La vacuna Abrysvo puede administrarse entre las semanas 24 y 36 de gestación para proteger al bebé desde el nacimiento hasta los seis meses. Su utilización, al igual que la de los anticuerpos, debe ajustarse a las recomendaciones oficiales de las autoridades sanitarias.