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Iñigo Mijangos, presidente de Salvamento Marítimo Humanitario : “Con el dinero que han gastado en la búsqueda del ‘Titán’, tendríamos para 12 ‘Aita Maris”

Mientras el submarino ‘Titán’ copa titulares, el ‘Aita Mari ‘ sigue rescatando migrantes en el Mediterráneo, a pesar de los limitados medios con los que cuentan
Iñigo Mijangos, presidente de Salvamento Marítimo Humanitario

“Omisión de socorro”. Así describe el presidente de la ONG Salvamento Marítimo Humanitario la praxis habitual de los Estados de la UE con los migrantes que tratan de escapar de sus países, recorriendo el Mediterráneo y arriesgando sus vidas. Y es que Mijangos denuncia que mientras antes “una devolución en caliente nos escandalizaba”, ahora es una práctica habitual.

Así, mientras la semana pasada un pesquero con 700 migrantes a bordo naufragaba por la inacción de las autoridades, la búsqueda de cinco multimillonarios desaparecidos en un submarino contaba con seis millones de presupuesto, una cifra “obscena”, en palabras de Mijangos.

El naufragio del pesquero frente a las costas de Grecia es una de las mayores tragedias en el Mediterráneo desde que se tienen registros. ¿Se podría haber evitado?

—Sin duda. Esto era evitable, el barco estaba monitorizado, y se conocía la existencia del pesquero desde hacía mucho tiempo. Por eso, no vale el argumento de que habían rechazado el auxilio, que además habría que ver si es cierto o no. Pero aún siendo verdad, las autoridades griegas han firmado un convenio internacional en el que dicen que van a hacer el máximo de sus esfuerzos para garantizar la seguridad en esa zona. Por eso, no es opcional; acudes allí y lo evacuas. No es discutible. No tiene ninguna excusa.

Aunque se negasen habría que haberles evacuado.

—Sí, claro. No es algo optativo. Es como cuando alguien dice que se quiere suicidar: se hace todo lo posible para que no lo haga. En este caso con mas razón. Porque igual no son conscientes del riesgo. Además, si rechazaron el auxilio será porque conocen la práctica habitual de la guardia costera de devolverles. Y es que las prácticas habituales de devoluciones en caliente son las que provocan que las personas rehuyan la aparente ayuda que les van a prestar.

De hecho algunos rescatados acusan al amarre de la guardia costera como motivo del naufragio.

—Son conjeturas todo, no lo sé. Doy por hecho que la guardia costera sabe cómo hacer un remolque. Evacuar ese barco era un marronazo, pero se puede hacer.

En lo que va de año se contabilizan más de 1.800 personas fallecidas en el Mediterráneo. ¿Qué papel juegan las políticas migratorias de la UE en estas cifras?

—Las personas optan por esta vía porque no tienen una opción segura, y tenerlas es una voluntad política. Que las personas puedan tramitar visados. No tiene un coste alto, y hoy en día con los sistemas de internet... No hay que inventar nada. Lo que hay que facilitar son vías seguras. Y en caso de que ya se hayan echado al mar lo que hay que hacer es un salvamento como dios manda, y no mantener una política de devolución, contención. Hay una omisión de socorro sistemática, lo vemos en Italia, Grecia, Malta o en España. Y con una impunidad absoluta.

¿A qué re refiere?

—Al maltrato a los refugiados y migrantes, se hace y no pasa nada. No tiene consecuencias penales, ni sanciones para los países. Un reproche y ya. Como en la masacre de Melilla. No ha pasado nada.

¿La situación ha empeorado en los últimos años?

—Sí, yo estoy desde 2015. Primero viendo la realidad en Grecia y luego en el Mediterráneo central, y claro que ha empeorado. El sadismo que se aplica, esas medidas de contención... Cada vez es más sofisticado el mecanismo. Antes nos escandalizaba una devolución en caliente y ahora se ve a la luz del día. Y no pasa absolutamente nada. Hemos tenido 500 muertos en el Mediterráneo y no se ha cambiado ni una coma. Y se repite el mismo patrón. No hay un clamor. La situación ha empeorado porque hay una indiferencia por parte de los responsables políticos.

Precisamente el ‘Aita Mari’ ha rescatado esta misma semana a 172 personas. Sin embargo, Italia no ha permitido que desembarquen hasta días más tarde. ¿Es habitual este procedimiento?

—Estamos sorprendidos porque el patrón que veníamos viendo en Italia es que una vez que has rescatado te asignan un lugar de desembarco lejano con el propósito de mantenerte alejado de la zona de rescates. En este caso nos han dado un puerto algo más cercano. Íbamos a llegar el sábado, nos han alargado el plazo. Es incongruente. Creemos que es para mantener el barco ocupado, porque mientras no hacemos rescates .

En el otro extremo se sitúa la desaparición del submarino Titán, para el que se han desplegado multitud de medios para encontrarlo. Barcos, helicópteros... ¿Cómo valora la diferencia entre los medios utilizados?

—Me resulta obsceno. Creo que han gastado alrededor de seis millones de dólares. Obviamente creo que hay que emplear los recursos que sean necesarios y al alcance para salvar vidas humanas, pero en contraposición vemos como en situaciones con 300 personas en el mar en botes no se emplea el mismo empeño. ¿Qué hubiese costado poner en marcha barcos mercantes o de la armada para salvar a las 700 personas del pesquero de Grecia? Seguro que con seis millones algo se podría mejorar. Me parecen muy descompensados los recursos que se usan para unas personas y otras. Con seis millones tengo igual doce Aita Maris funcionando, fíjate si da para mucho.

27/06/2023