Iberdrola celebró este martes en su sede de Bilbao el acto central de su 125 aniversario en Euskadi, en una jornada en la que el presidente de la eléctrica vasca, Ignacio Galán, renovó el compromiso de la firma con la CAV. "Iberdrola es un proyecto integrador que ha ido creciendo sin perder nunca las raíces vascas", proclamó Galán.
En un acto con nutrida presencia de representantes de la política y la economía vascas, y presentado por Anne Igartiburu, Galán hizo entrega al lehendakari, Imanol Pradales, de un ejemplar del libro que resume los 125 años de historia de la compañía.
"Tenemos un compromiso con las instituciones vascas por el desarrollo económico y social de esta tierra. Es un compromiso mutuo y así va a seguir siendo", dijo Galán, que reconoció también la aportación de empleados y proveedores vascos, así como de los accionistas de Iberdrola en Euskadi, que alcanzan los 40.000.
Por su parte, el lehendakari, Imanol Pradales, subrayó que Iberdrola es una "pieza clave" para acometer el "nuevo renacer industrial y tecnológico, vasco y europeo, que vuelven a demandar energía suficiente, segura y competitiva, pues de ello dependerá en gran medida nuestro progreso y porvenir". "Participáis en todas y cada una de las iniciativas transformadoras que hemos puesto en marcha para impulsar la descarbonización y la transición energética vasca", reconoció Pradales.
Pradales llamó a preguntarse, ante "determinados discursos que rayan la demagogia", cómo sería hoy Euskadi "sin empresas tractoras como Iberdrola". "¿Han cuantificado lo que aportan en términos de creación de riqueza, empleo, tracción de proveedores locales, proyección internacional o generación de recursos fiscales para prestar políticas públicas?", señaló.
Renacer industrial
Tanto Galán como Pradales reividicaron la necesidad de disponer de "marcos regulatorios estables, predecibles y con seguridad jurídica" para estimular la inversión, sobre todo en redes eléctricas -un propósito prioritario para la eléctrica- y así incentivar el desarrollo empresarial. "Nos jugamos el presente y el futuro de nuestro empleo y actividad industriales, y la posibilidad de atraer nuevos proyectos transformadores a Euskadi", apuntó Pradales.
Galán destacó la "profunda transformación" de Iberdrola en 125 años, desde su fundación en 1901 en Bilbao como Hidroeléctrica Ibérica, hasta convertirse no solamente "en la primera empresa eléctrica de España, sino en la mayor eléctrica de Europa y una de las dos mayores del mundo", al mismo tiempo que sigue "batiendo récords año tras año, tanto de dividendos para los accionistas, como en su compromiso social, generación de empleo y con la contribución fiscal y las inversiones".
El presidente de la eléctrica remarcó que comienza la denominada "era de la electricidad" y señaló que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, les trasladó en Goteborg esta semana, en una cumbre con las mayores empresas industriales de Europa, la necesidad urgente de Europa de "más que duplicar la electrificación del continente en los próximos diez años".
Según indicó, la Comisión lo "tiene claro" y hay que electrificar y ello requiere "incrementar enormemente las inversiones, tanto en nueva generación como en redes eléctricas y almacenamiento". Para ello, se precisan marcos "estables y predecibles" y que garanticen "seguridad jurídica". A su juicio, solo aquellos países que ofrezcan esa seguridad, predictibilidad y estabilidad regulatoria "serán los que tenga éxito en esta andadura".
En este sentido, Galán recordó que Euskadi se ha adelantado en esa "tendencia hacia la electrificación", y afirmó que la "Iberdrola de hoy es el resultado de una suma de esfuerzos, un proyecto integrador que ha ido creciendo sin perder nunca sus raíces vascas".
Por su parte, Pradales señaló que Iberdrola es "hija de la primera industrialización vasca, con epicentro en Bilbao y su entorno", y destacó las iniciativas en las que la eléctrica colabora con las instituciones vascas, como el parque eólico de Labraza, el fotovoltaico de Armiñón, Basquevolt, el Clúster Cero Emisiones, ‘Grid4Industry’, y el reciente acuerdo para "ampliar y modernizar" la red eléctrica de distribución.
"En los últimos meses se ha hablado mucho de la necesidad de atraer grandes empresas extranjeras en Euskadi. Estamos afrontando este desafío, trabajando y priorizando la inversión del tipo greenfield. Pero no podemos olvidarnos de cuidar a los grandes referentes que tenemos en casa, generando condiciones de entorno atractivas", dijo Pradales, que añadió que "el futuro nos depara retos de enorme magnitud, pero también oportunidades de la misma dimensión que debemos aprovechar inteligentemente", en alusión a la cooperación con Iberdrola. "No tengo duda de que lo haremos juntos. Y que será beneficioso para el futuro de Iberdrola y para el progreso de Euskadi", concluyó.