Polideportivo

Hamilton pone fin a la racha de Mercedes

El inglés firma su primera victoria con Ferrari casi dos años después de su última conquista en la Fórmula 1, mientras Antonelli abandona por un fallo mecánico
Lewis Hamilton saluda al público durante la celebración de su primera victoria con Ferrari. / EFE

Siete carreras han tenido que transcurrir para ver a Mercedes descender del primer peldaño del podio. Ha sucedido en el Gran Premio de Barcelona-Catalunya, donde Lewis Hamilton se proyectó rejuvenecido, donde pudo sacudirse todo el sufrimiento acumulado desde Bélgica 2024, donde selló su penúltima victoria. El inglés exprimió al máximo las novedades introducidas por Ferrari para esta cita y obtuvo un triunfo, el 106 de su palmarés y primero en Maranello, basado en la estrategia y un ritmo incontestable. Este éxito debe ser una seria advertencia para la época de dominación sentada por Mercedes, que llevó a George Russell al segundo escalón del podio y vivió un ácido abandono de Kimi Antonelli, que rodaba segundo cuando su coche quedó parado.

La carrera se disparó sin grandes sobresaltos. Los cinco primeros clasificados conservaron sus posiciones. El poleman Russell aprovechó el horizonte despejado para imprimir un ritmo de medio segundo por vuelta superior a su inmediato perseguidor, Hamilton, a quien seguían Antonelli, Lando Norris y Max Verstappen.

Con 2,5 segundos de ventaja fabricado en las cinco primeras vueltas, Russell respiró tranquilidad. El margen incluso creció hasta los 3,5 segundos superados diez giros. Entonces se impuso el armisticio. La paz se instaló en el circuito de Montmeló. La carrera se volvió anodina, se transformó en una gestión de la degradación de los neumáticos. Mercedes apostó por una estrategia de dos paradas y Ferrari se decantó por tres con Hamilton. Decisiones cruciales.

Antonelli desata las hostilidades

Antonelli solicitó a su equipo aumentar la velocidad. Los cuatro primeros rodaban con apenas 6 segundos de diferencia. Un pañuelo. Entonces se desataron las hostilidades. En la vuelta 31, el líder del campeonato dio caza a Russell. Para entonces, Hamilton corría en paralelo, se había apartado con su segunda visita al garaje. Comenzó un duelo entre los pilotos de Mercedes que beneficiaba a Hamilton, que restaba el tiempo perdido en su segundo pit stop.

De pronto, el monoplaza de Fernando Alonso se detuvo por un problema en la batería. Era el segundo abandono del día para Aston Martin tras el de Lance Stroll. El coche de seguridad hizo aparición en pista. Hamilton aprovechó para completar su tercer cambio de gomas. Se ahorró diez segundos, lo que le permitió reincorporarse a la pista en primera posición. Corría la vuelta 42. El primer triunfo de Hamilton con Ferrari cobraba forma.

El heptacampeón mundial no quiso especular. Rodaba con calzos más jóvenes, cinco vueltas menos que los de Antonelli y seis respecto a los de Russell. Hamilton siguió con los dientes apretados, centrado en el rendimiento de un Ferrari envidiable. Con ritmo sostenido, sin mirar el consumo de sus neumáticos, su diferencia fue creciendo de manera escandalosa. Se había visto favorecido por la irrupción del safety car, pero su ritmo era muy superior a los Mercedes. Es decir, tenía opciones de victoria incluso sin la entrada del coche de seguridad. Se volvió a ver la mejor versión de Hamilton. Aunque entonces apareció el suspense: se anunció que se investigaba si había cometido una infracción cuando ondeaba la bandera amarilla en pista. El aviso quedó en nada.

Hamilton, durante el Gran Premio de Barcelona-Catalunya. EFE

Abandono del líder

Detrás, Russell cedía metros y se sentía presionado por Antonelli. Ambos Mercedes eran acechados además por Norris. Antonelli viajaba con la advertencia de pisar en varias ocasiones los límites de pista. Pero el joven italiano seguía empujando para tratar de adelantar a su compañero. En la vuelta 61 de las 66 programadas, Antonelli logró superar a Russell en una nueva demostración de su talento. Un duro varapalo para Russell, que después de dos carreras sin puntuar y perder la segunda plaza en el campeonato, rodó media carrera con enormes expectativas de victoria.

Sin embargo, caprichoso el destino, solo un giro después el coche de Antonelli se quedó parado. “Es así, son cosas que suceden”, aceptó. Giro en el Mundial. Golpe de suerte para Russell. Segundos después, Charles Leclerc también se detuvo con problemas mecánicos. Dos abandonos consecutivos. Dirección de Carrera impuso un coche de seguridad virtual. Hamilton gozaba entonces de casi 20 segundos de margen. La diferencia llegaría a crecer hasta los 23. Bestial.

"Gracias por recordarme quién soy"

Hamilton se despojó así de parte de las críticas que cuestionaron su calidad, que infundieron el debate sobre si había perdido su esencia. “El año pasado empecé un sueño que parecía imposible, pero nunca perdimos la esperanza. El equipo me levantaba una y otra vez. Todas las victorias son especiales, pero esta es algo distinto. Siempre vi a Ferrari tener éxito frente al televisor, cuando era pequeño, y me preguntaba qué sería ganar con ese coche. Espero que esta sea la primera de varias”, manifestó antes de dirigirse al público con emotividad: “Gracias por recordarme quién soy”.

Russell, segundo, celebró el podio, aunque advirtió sobre lo ocurrido. “Ha sido un día duro. Ferrari ha sido impresionante. Hay que seguir empujando”, alertó después de una carrera en la que Ferrari e incluso McLaren fueron serias amenazas para la jerarquía impuesta con seis triunfos consecutivos, los cinco últimos obra de Antonelli. Norris, que corrió como en las sombras, sin hacer ruido pero con ritmo, completó el podio, pero no estuvo lejos de batir a Mercedes. Tras ellos cruzó la meta Verstappen, cuarto, sin ninguna opción de acceder al cajón.

Con lo acontecido, el Mundial se comprimió tras la secuencia impresionante de Antonelli. El italiano llegó a Barcelona con 66 puntos de margen sobre Hamilton y 68 respecto a Russell, y se marcha con 41 de ventaja sobre el primero y 50 sobre el segundo.

14/06/2026