Navarra

Golpe a las carreras ilegales en Navarra: once detenidos por organizar 'kedadas' con más de 500 vehículos

La Guardia Civil desmantela una red criminal que operaba en la Comunidad Foral, Madrid, Toledo y Cuenca utilizando coches modificados y matrículas falsas
Uno de los vehículos implicados en las carreras ilegales. Guardia Civil.
Uno de los vehículos implicados en las carreras ilegales. Guardia Civil.

Actualizado hace 53 minutos

La seguridad vial en las carreteras navarras y del centro peninsular ha dado un respiro tras la última operación de la Guardia Civil en la que se ha logrado desarticular un entramado dedicado a la organización y ejecución de carreras ilegales, una actividad que no solo desafiaba la ley, sino que ponía en jaque la integridad de cientos de conductores. La operación se ha saldado con la detención de once personas, presuntamente implicadas en una red que tenía entre sus escenarios de actuación puntos estratégicos de Navarra.

La investigación, que arrancó el pasado verano, ha permitido identificar un modus operandi altamente profesionalizado. Los implicados no eran aficionados ocasionales, sino que formaban parte de una estructura que organizaba eventos multitudinarios, conocidos en el argot como 'kedadas', donde se llegaban a congregar más de 500 personas,. Aunque el núcleo de operaciones solía situarse en el sur de la Comunidad de Madrid, la red tenía una movilidad absoluta, desplazándose con frecuencia a Navarra, Toledo y Cuenca para evitar la presión policial y buscar nuevos trazados donde poner a prueba sus vehículos modificados.

Navarra, escenario de la temeridad al volante

El impacto de esta red en Navarra ha sido una de las prioridades de los investigadores del Sector de Tráfico. Según las pesquisas, los detenidos no dudaban en recorrer largas distancias para trasladar sus exhibiciones de velocidad a la Comunidad Foral,. Estos desplazamientos no eran viajes convencionales; el instituto armado sostiene que los participantes realizaban carreras en autovías y carreteras convencionales durante sus traslados, lo que multiplicaba el riesgo de accidentes graves para el resto de los usuarios de la vía.

Las concentraciones en territorio navarro seguían el mismo patrón que en otras provincias: máximo secretismo y una organización milimétrica. Los agentes detectaron que estas citas se fijaban habitualmente en fines de semana, aprovechando momentos de mayor afluencia o buscando la distracción de los servicios de vigilancia convencionales.

Redes sociales y protocolos de evasión

El éxito de convocatoria de estas carreras ilegales residía en el uso intensivo de las nuevas tecnologías. La organización empleaba redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea para difundir los lugares, fechas y horas exactas de los encuentros. De esta forma, lograban reunir a conductores procedentes de diversas comunidades autónomas en un tiempo récord, dificultando la capacidad de reacción de las patrullas de tráfico.

Para garantizar la impunidad de los asistentes y, sobre todo, de los cabecillas, la red había diseñado un estricto protocolo de actuación. Los organizadores, que también participaban activamente en las carreras, utilizaban pasamontañas para ocultar su rostro y recurrían a la manipulación de las placas de matrícula de los vehículos,. Estas medidas de seguridad buscaban imposibilitar la identificación por parte de las cámaras de tráfico o de los agentes en caso de ser localizados. Incluso contaban con planes de fuga preestablecidos para eludir las detenciones en caso de intervención policial.

Perfil de los arrestados: jóvenes y con antecedentes

Los once detenidos en esta operación son hombres con edades comprendidas entre los 18 y los 25 años. A pesar de su juventud, el perfil de los arrestados es el de individuos ya conocidos por las fuerzas de seguridad, ya que contaban con antecedentes policiales previos. La diversidad de nacionalidades entre los implicados subraya el carácter transregional y heterogéneo de esta red criminal.

La justicia les atribuye ahora una larga lista de delitos que reflejan la gravedad de sus acciones. Entre los cargos figuran conducción temeraria, falsedad documental, simulación de delitos y desobediencia grave a los agentes de la autoridad,. No obstante, el cargo más contundente es el de pertenencia a organización criminal, lo que demuestra que para la Guardia Civil no se trataba de reuniones espontáneas, sino de una estructura delictiva jerarquizada y con fines claros.

Material intervenido y fin de la red

La fase de explotación de la operación no solo se ha centrado en las detenciones. Los agentes han logrado intervenir cuatro vehículos de alta gama que habían sido sometidos a reformas de importancia para potenciar sus prestaciones técnicas y su velocidad punta,. Además de los coches, se ha incautado diverso material utilizado en las concentraciones, como bengalas y los pasamontañas empleados para ocultar la identidad de los corredores.

 

2026-05-25T06:07:11+02:00
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