Gernika-Lumo se ha convertido esta semana en el epicentro de un relevante intercambio institucional en materia de memoria, reconciliación y derechos humanos. El alcalde de la villa foral, José María Gorroño, ha recibido en el municipio a una nutrida representación de Bosnia y Herzegovina compuesta por alcaldes, responsables municipales, miembros de la Asamblea Parlamentaria del país balcánico y representantes de la sociedad civil.
La expedición, que integra a representantes de 23 comunidades bosnias, se encuentra realizando un periplo por Euskadi y Navarra del 19 al 23 de octubre. La iniciativa se enmarca dentro del proyecto internacional Možemo Bolje —que se traduce como 'Podemos hacerlo mejor'—, una estrategia orientada a fortalecer la cohesión social y superar las fracturas heredadas del conflicto bélico que asoló el país entre 1992 y 1995.
Durante la recepción, el primer edil gernikarra ha destacado el valor simbólico e institucional del municipio a la hora de proyectar mensajes de concordia. “Gernika-Lumo es una localidad con una historia que nos recuerda la importancia de la memoria y de la defensa de la paz”, ha remarcado Gorroño. En este sentido, ha incidido en que acoger a las autoridades bosnias permite “compartir experiencias y reflexionar sobre cómo las instituciones podemos contribuir a construir una sociedad basada en el respeto, el diálogo y la convivencia”.
Para la comitiva balcánica, el interés no reside en replicar una fórmula mimética, sino en examinar de cerca las decisiones públicas, las herramientas utilizadas y los obstáculos superados en el contexto vasco. De este modo, buscan extraer lecciones aplicables a sus propios municipios en el proceso de reconstrucción de la confianza comunitaria.
El programa Možemo Bolje cuenta con la financiación de la Unión Europea y el respaldo de organismos como la OSCE, Naciones Unidas y el Consejo de Europa. Mediante esta alianza, se han articulado en Bosnia iniciativas de diálogo vecinal, recuperación de espacios públicos y participación juvenil. Uno de los retos clave que afronta ahora la delegación es garantizar que estos avances tengan continuidad en la estructura local una vez concluyan los fondos internacionales.