La delegada del Gobierno español en la Comunidad Autónoma Vasca, Marisol Garmendia, ha asegurado que hay mucha gente en Euskadi que no quiere "falsas divisiones entre cuerpos de policías buenos y malos" y apuesta por el trabajo conjunto. Sus palabras retrotraen al choque institucional entre los Gobiernos vasco y español y las policías vasca y española a raíz de los altercados y las detenciones de personas implicadas en la agresión en Bilbao en julio a hinchas de la selección española de fútbol.
Garmendia ha participado este lunes, 'Día de la Hispanidad', en los actos de la festividad de la Patrona del Cuerpo celebrados en el acuartelamiento de Sansomendi en Gasteiz. Durante su intervención, ha subrayado la importancia de la cooperación entre los distintos cuerpos policiales que desarrollan su labor en Euskadi, destacando que existe "una parte importante de la sociedad vasca que rechaza las divisiones y apuesta por el trabajo conjunto".
Las palabras de la delegada del Gobierno español evocan el choque entre las fuerzas de seguridad española y la Ertzaintza a raíz de las detenciones realizadas por la Policía Nacional española de presuntos responsables de los incidentes registrados contra aficionados de la selección española de fútbol en el marco de la final de la Copa del Mundo. El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, denunció que los arrestos suponían una “intromisión competencial”, ya que la Ertzaintza ostenta la condición de policía integral en la Comunidad Autónoma Vasca.
Se dio la circunstancia de que en los altercados del 15 de julio en Bilbao fueron golpeadas varias personas que seguían el partido por pantallas gigantes habilitadas en la calle y varios de los implicados fueron detenidos por la policía vasca por la naturaleza de los hechos y la competencia en este tipo de casos, tal y como viene recogido en el Estatuto de Gernika y en los acuerdos adoptados en 1989 en la Junta de Seguridad, que encomienda a la Ertzaintza la protección del orden público.
Fue días después cuando la Policía Nacional española practicó detenciones, saltándose la competencia de la Ertzaintza, insinuando además que el Departamento de Seguridad fue permisivo e hizo la vista gorda ante los incidentes y agresiones a hinchas de la selección española. Lo habitual es que las denuncias recibidas por otros cuerpos policiales sobre alteraciones del orden público se deriven hacia la ertzain etxea correspondiente. Los arrestados por la policía española fueron investigados por desórdenes públicos, lesiones y delitos de odio, un delito este último que se esgrimió desde la delegación del Estado para justificar su actuación y para interpretar que hay competencias concurrentes con la Ertzaintza.
Con ese telón de fondo, Garmendia ha señalado que "hay mucha gente en el País Vasco que no quiere falsas divisiones entre cuerpos de policías buenos y malos, que aprecia y quiere el trabajo conjunto, la cooperación y la coordinación entre todas las fuerzas policiales de Euskadi para garantizar de manera más eficaz nuestra libertad, nuestra seguridad, la lucha contra la delincuencia y nuestra convivencia pacífica y democrática".
La delegada del Gobierno ha trasladado así su reconocimiento a los hombres y mujeres de la Guardia Civil y ha reafirmado el apoyo del Gobierno de España a la labor que desarrollan diariamente en el País Vasco. "Por mucho que los prejuiciosos os quieran ningunear, la realidad cotidiana contradice cualquier trinchera artificial entre los míos, los de la ikurriña, y los vuestros, los de la bandera de España. En materia de seguridad todos sois de todos", ha subrayado.