Actualidad

Euskadi toca suelo en comprensión lectora en el Informe PISA 2025, aunque aguanta el tipo en Matemáticas

El alumnado vasco de 15 años firma su peor registro en lectura desde que participa en la evaluación (419 puntos) y retrocede en Ciencias, pero consigue situarse tres puntos por encima del promedio de España en la competencia matemática.
La lectura sigue siendo uno de los restos pendientes de la escuela vasca. / Iker Azurmendi

Luces y, sobre todo, muchas sombras en los resultados del Informe PISA 2025 hechos públicos este martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La evaluación internacional arroja un diagnóstico preocupante para la educación vasca en materia de alfabetización y ciencias, si bien el sistema logra contener el golpe en la competencia matemática y consolidarse como uno de los modelos más equitativos del Estado para limitar la brecha socioeconómica entre el alumnado. La acusada bajada en la escuela vasca se produce en un contexto de debacle generalizada en el Estado, donde el deterioro en lectura y Matemáticas se ha intensificado en la última década alcanzando su valor más bajo, con un 50% del alumnado español de 15 y 16 años en un nivel bajo en ciencias y solo un 28% con el mínimo para su futuro laboral.

En el lado positivo, PISA destaca que el verdadero valor diferencial del modelo educativo en Euskadi vuelve a ser la cohesión social de sus aulas. La brecha de rendimiento entre el alumnado socioeconómicamente favorecido y el desfavorecido se sitúa por debajo de las medias española y europea. Asimismo, la diferencia de resultados entre el alumnado nativo y el de origen migrante se reduce de forma notable una vez ajustado el factor socioeconómico, una conclusión que va en la línea de lo constatado recientemente en la Evaluación Diagnóstica 2026 elaborada por el ISEI-IVEI del Departamento de Educación. Este último informe certificó precisamente cómo el tirón del alumnado de origen extranjero está afianzando la equidad en las aulas vascas, recortando distancias con los autóctonos mediante avances superiores a los diez puntos en áreas clave como la competencia científica en 4º de la ESO y la lingüística en castellano en 6º de Primaria. Por géneros, se mantiene el patrón habitual: las chicas superan a los chicos en Lectura, mientras que ellos obtienen ventaja en Matemáticas y se registra un equilibrio casi absoluto en Ciencias.

A esta red de seguridad socioeducativa se suma un entorno de convivencia idóneo. Euskadi se posiciona entre las regiones con menor exposición a casos de acoso escolar y ciberacoso de todo el mapa internacional, al tiempo que registra un alto sentido de pertenencia al centro educativo. El alumnado vasco muestra niveles de curiosidad y perseverancia por encima del promedio de la OCDE y la Unión Europea, y registra una tasa de absentismo inferior al 11% medio del Estado, donde más de uno de cada diez alumnos admite haber faltado a clase o a un día completo de colegio en las dos semanas previas a la prueba.

Asignaturas pendientes

El informe expone, sin embargo, asignaturas pendientes de calado para la educación en Euskadi. La reducida presencia de estudiantes en los niveles máximos de competencia frena el despegue hacia la excelencia académica. En competencia científica, el rendimiento medio del alumnado vasco se queda en los 459 puntos, una cifra que baja hasta los 449 puntos cuando se evalúa la capacidad específica de los estudiantes para explicar fenómenos científicos con sus propias palabras. Si se analiza el perfil del estudiantado, la gran mayoría se concentra en la zona media de la tabla: un 32% se ubica en el Nivel 2, un 26% en el Nivel 3 y un 11% en el Nivel 4. Los extremos muestran los retos principales del sistema. Solo un 2% del alumnado vasco logra colarse en los niveles 5 y 6, considerados de excelencia. En la parte baja de la pirámide, un 28% de los chicos y chicas de 15 años no llega al nivel básico exigible en ciencias, repartidos entre un 7% en el nivel 1a y un 21% en las escalas más bajas.

Por otra parte, la percepción sobre la dotación de recursos materiales y humanos muestra diferencias marcadas entre la red pública y la concertada, mientras que la capacidad digital de los colegios se sitúa en un nivel moderado, inferior a la media de la OCDE. Una carencia que choca con el comportamiento de los propios estudiantes vascos, que hacen un uso de la inteligencia artificial significativamente más frecuente que el promedio internacional. Se prevé que la consejera de Educación, Begoña Pedrosa, realice una primera reacción a estos resultados tras el Consejo de Gobierno. No obstante, durante la presentación de los resultados de la Evaluación Diagnóstica la semana pasada se mostró bastante prudente ante la publicación del Informe PISA 2025, consciente de que los verdaderos cambios en la escuela “requieren tiempo, no se producen de la noche a la mañana”, dijo.

Rendimiento por competencias

El dato más crítico de la jornada se localiza en Comprensión Lectora. El alumnado vasco de 15 años se hunde hasta los 419 puntos, lo que supone la calificación más baja lograda por la Comunidad Autónoma Vasca en toda la serie histórica de esta prueba. Este resultado implica una severa caída de 47 puntos respecto a los 466 cosechados en la edición de 2022 y coloca a la comunidad vasca en el furgón de cola autonómico, muy por detrás de la media estatal (451 puntos), del promedio de la Unión Europea (459) y de la media de la OCDE (461).

La tendencia a la baja se traslada también a la Competencia Científica, eje central de la evaluación de este año. En este ámbito, las aulas vascas registran una puntuación media de 459 puntos, alejándose de los 480 puntos obtenidos en el ciclo anterior. Con esta marca, Euskadi se sitúa en la parte inferior de la clasificación por comunidades autónomas, situándose a 18 puntos de distancia de la media del conjunto de España (477) y a 23 puntos del promedio de la OCDE (482).

Respiro en las aulas de Matemáticas

Frente a la sangría de puntos en el bloque lingüístico y científico, la única nota de contraste positivo en el balance global la firma la competencia de Matemáticas. En esta disciplina, el alumnado de la CAV alcanza los 460 puntos, un registro que le permite situarse tres puntos por encima de la media de España (457). A pesar de ser la única área donde supera el promedio estatal, la cifra supone también una bajada respecto a los 482 puntos del informe de 2022 y queda a ligera distancia de las medias europea y de la OCDE (ambas fijadas en 463 puntos).

Más allá de las calificaciones numéricas cuantitativas, el informe de la OCDE vuelve a destacar la capacidad del sistema vasco para garantizar la equidad educativa. La red escolar vasca continúa figurando entre las que presentan menor dispersión de resultados entre los alumnos de mayor y menor rendimiento socioeconómico, garantizando un elevado grado de cohesión interna en las aulas.

Sin embargo, la publicación de estos datos en el primer informe PISA posterior al inicio del despliegue de la Ley Vasca de Educación reabre el debate sobre la necesidad de reforzar las destrezas de comprensión lectora y las vocaciones científicas desde la educación primaria para recuperar el terreno perdido en el marco europeo.

08/09/2026